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20° BAFICI | Otra visita ilustre

Ewen Bremner: “La vida del actor es tan difícil como estar en un salón de baile y esperar que te saquen a bailar”

Quien interpretó a Spud en la mítica “Trainspotting” brindó una charla en el Festival donde habló de los desafíos del arte

Ewen Bremner: “La vida del actor es tan difícil como estar en un salón de baile y esperar que te saquen a bailar”

Ewen Bremner pasó por Buenos Aires, presentó “Trainspotting” y brindó un workshop / BAFICI

Nicolás Isasi

En el marco de la 20º edición del BAFICI, la presencia de Ewen Bremner es una de las visita más esperada de todo el festival. Iniciado en su Escocia natal desde pequeño, la actuación fue su carrera y es parte principal de su vida. Entre sus papeles más recordados se encuentra Spud en “Trainspotting” (Danny Boyle), Red Winkle en “Pearl Harbor” (Michael Bay), Justin en “Muerte para un funeral” (Frank Oz), o el detective Dowd en “Match Point” (Woody Allen). A lo largo del workshop que brindó en el primer día del festival, desarrolló parte de su filosofía actoral, con ejemplos de su propia experiencia y abordando teorías sobre el rol del actor en el cine.

“Arranqué cayéndome, golpeándome” aclara, para empezar luego de una gran ovación. “Nunca estudié actuación. En los lugares que frecuentaba había gente de todas partes y de todas las edades. Fui aprendiendo con la gente que yo amaba, personas más jóvenes o más grandes. Mis inicios fueron por el placer de actuar”.

En confianza y con traducción simultánea para el público presente, dio un ejemplo sencillo de la importancia del lenguaje y la comunicación al momento de la interpretación. “Cuando uno tira una pelota y el otro la devuelve, se produce un intercambio en donde lo importante no es ni uno ni otro, sino la pelota y la emoción de aquello que sucede. Eso que va y viene es lo importante. Las palabras tienen una elasticidad al momento de una interpretación. Una computadora interpreta unos y ceros. Nosotros tenemos muchos grises entre el uno y el cero. Creo que el actor está al servicio de la audiencia, del director, del guionista, del productor y de sí mismo. Hay algo que estás sirviendo y es inmediato. Lo importante no soy yo, sino la energía que se transmite. Y esa energía estará al servicio de aquello que armamos, expresamos y contamos. Esta es mi filosofía, es lo que yo creo. No tenemos que tener miedo de nada y tenemos que saber que podemos fracasar. Los límites de la interpretación están relacionados con la capacidad de comprensión”.

En referencia a su trabajo en la segunda parte de “Trainspotting”, se refirió a su relación con los directores: “mi mayor deseo fue honrar al personaje. Es inusual volver al mismo personaje veinte años después y no quería defraudar al público. Estamos para hacerle creer algo a alguien, porque tenemos el poder de hacerle creer una historia a alguien. Yo siempre me pregunto por qué, y la gente me odia por esta pregunta. En general encuentro la respuesta antes, pero cuando un director me dice: agarrá un vaso, tengo que preguntar por qué. Como actor quiero conocer y entender el material. La escena tiene que funcionar, no importa cómo. No hay un solo director que trabaje de la misma manera. Todo pasa por la comunicación. Si ellos son buenos comunicadores, tienen la capacidad de transmitir aquello que necesitan de una manera simple y clara. Me pongo nervioso cuando el director usa muchas palabras porque tengo la sensación que no sabe lo que quiere hacer”.

Consultado sobre la posibilidad de ser actor sin una educación formal hoy en día, respondió: “La actuación es gratis, no te cuesta un peso. Si no tenés problema de pasar hambre… tenés que querer hacerlo, aunque todos piensen que es una mierda. La vida del actor es difícil. Es como estar en un salón de baile y esperar a que te saquen a bailar. Podés bailar solo y es cómo actuar en tu departamento, que es la definición de la locura misma. Te tienen que sacar a bailar, conectar con la danza, querés que sea la mejor danza”.

Para terminar, habló de la relación entre la actuación y la fama. “La actuación es desestabilizante seas exitoso o no. Yo conozco quien es el actor que vendió más entradas el año pasado, pero no es el mejor actor. La carrera como actor no pasa por ser o no exitoso. Algunos son técnicamente buenos, eficientes, fascinantes de mirar, pero poco convincentes. Esos actores taquilleros no son mis favoritos, pero hay algo bueno para mirar y todos los que compran la entrada están de acuerdo con eso. A mí me sacaron a bailar unas cuantas veces, y por eso para mí ahora es fácil. Pero tomarlo como carrera es difícil” aunque no imposible.

“La actuación es gratis, no te cuesta un peso. Si no tenés problema de pasar hambre… tenés que querer hacerlo, aunque todos piensen que es una mierda”

Ewen Bremner, actor

 

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