Bolivia inició ayer una segunda semana de protestas callejeras a favor y en contra del presidente Evo Morales, al que la oposición acusa de ganar un cuarto mandato con fraude electoral. El mandatario llamó a sus seguidores a defender su voto con un cerco a las ciudades, y la tensión subió en La Paz cuando unos 500 mineros partidarios de Evo marcharon detonando pequeñas cargas de dinamita. (AP)
SUSCRIBITE a esta promo especial