Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
El cerebro aprende a discriminar información

¿Cuántas veces te has despertado y no recordás los que soñaste?

¿Cuántas veces te has despertado y no recordás los que soñaste?

todos soñamos aunque luego no podamos recordar nada/shutterstock

¿Cuántas veces te has despertado y has sido incapaz de recordar lo que has soñado? ¿Cómo es posible que no seamos capaces de recordar algo que hacemos todas las noches? Antes de continuar dejemos clara una cosa: Sí, todos soñamos, aunque luego no podamos recordar nada.

Para saber por qué olvidamos los sueños hay que entender mejor cómo creamos los recuerdos. Por lo general, nuestro cerebro aprende a discriminar información. Trata de almacenar lo que considera importante y el resto lo desecha. Por eso, si te pregunto que comiste hace una semana, probablemente seas incapaz de recordarlo. Algo parecido ocurre con los sueños: nuestro cerebro entiende que no es información relevante para nosotros y por eso no la almacena.

Qué son los sueños lúcidos, cómo funcionan y cómo puedes entrenarte para tener uno

Otro problema que tienen los sueños es que son algo aleatorio y errático. Muchos de nuestros recuerdos se forman a través de la asociación y la repetición, por eso es mucho más fácil que recordemos nuestros sueños más recurrentes y olvidemos los demás.

Hipótesis fisiológicas

Pero este no es el único mecanismo capaz de explica por qué sucede esto. También hay hipótesis fisiológicas que pueden servir para desentrañar este misterio. Por ejemplo, una posible explicación tiene que ver con dos potentes neurotransmisores que participan activamente en la formación de recuerdos. Se tratan de la noradrenalina y la acetilcolina. Los niveles de estos dos neurotransmisores disminuyen mucho cuando estamos durmiendo y los científicos siguen tratando de averiguar con exactitud cómo interactúan con nuestro cerebro durante las fases de sueño.

Otras investigaciones han revelado también que ciertas alteraciones de las ondas cerebrales parecen relacionadas con la capacidad para recordar o no los sueños, y que las condiciones médicas que afectan a la fase REM del sueño a menudo inhiben nuestra habilidad para recordarlos.

Aún nos falta mucho por descubrir sobre cómo funcionan los sueños, pero sin duda se trata de algo apasionante.

Varios científicos en diferentes partes del mundo han estado tratando de penetrar ese mundo imaginario de los sueños para buscar sus causas y su función.

Como Bill Domhoff, uno de los verdaderos pioneros de la investigación de los sueños.

Él se ha dedicado a recopilar más de 20.000 reportes de sueños de personas por todo el mundo en un “Banco de Sueños” que tienen online para estudiar qué patrones existen y formular teorías.

“Los sueños dramatizan nuestras preocupaciones y frecuentemente toman el peor de los escenarios. Vamos a reprobar el examen o vamos a olvidarnos de nuestro diálogo en una obra de teatro”, dice.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...