El movimiento de los denominados “chalecos amarillos” continúa perdiendo fuerza en Francia, donde ayer movilizó a 10.300 personas en todo el país en su 30º sábado de protesta, según cifras oficiales, en una jornada marcada por una serie de incidentes leves en la sureña ciudad de Montpellier. Las manifestaciones fueron ligeramente superiores a las del sábado pasado (9.500 según el ministerio del Interior) (TÉLAM)
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