Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Divorciarse después de los 50, cada vez más común y nocivo para las finanzas

La tasa de personas de mediana edad que se separan viene en aumento. Además del dolor emocional, quienes analizan el tema hablan de “un camino a la quiebra”

Divorciarse después de los 50, cada vez más común y nocivo para las finanzas

Los divorcios en parejas que pasaron los 50 son cada vez más comunes / Shutterstock

24 de Julio de 2019 | 01:13
Edición impresa

Para muchos, pocas cosas hay tan devastadoras como el divorcio. Emocionalmente complejo, abundan los estudios académicos que documentan graves efectos en la salud, desde informes que aseguran que los adultos recientemente separados tienen mayor presión arterial hasta un reciente trabajo alemán que descubrió que el divorcio genera con el tiempo un aumento considerable de peso, especialmente en los hombres. Sin embargo, un estudio norteamericano difundido en los últimos días vino a aportar una mancha más al doloroso tigre de las rupturas conyugales: separarse después de los 50 años puede ser letal para las finanzas de cualquier persona.

“Se lo conoce como divorcio gris”, comenta Susan Brown, profesora de sociología de Bowling Green State University y codirectora del Centro Nacional para la Investigación de la Familia y el Matrimonio, que ha generado muchos de los nuevos hallazgos. “Afrontar un divorcio gris es un gran shock financiero”, asegura.

“Si se divorcia después de los 50 años, prepárese para que su riqueza disminuya en cerca de 50%”, señalaron Brown y sus colegas en una investigación aún no publicada pero que analizó una encuesta longitudinal a 20 mil estadounidenses nacidos antes de 1960.

Así las cosas, los ingresos colapsan después de un divorcio gris, especialmente en el caso de las mujeres. Los investigadores analizaron el nivel de vida (ingresos ajustados según el tamaño de la familia), reflejando el hecho de que un adulto que vive solo necesita menos ingresos que un padre soltero con dos hijos aún en casa. Encontraron que cuando las mujeres se divorcian después de los 50 años, el nivel de vida se hunde en un 45%. Eso más o menos duplica el declive revelado en investigaciones anteriores sobre mujeres divorciadas más jóvenes. Los hombres mayores experimentan una caída de su nivel de vida de 21% después de un divorcio.

Al margen de los porcentajes, la psicóloga platense Susana Machado García repasa las conclusiones del reciente estudio y no duda en su diagnóstico: “las separaciones en personas que pasaron los cincuenta años son cada vez más frecuentes. Diría que el período crítico es el que va de los 50 a los 60 años. En esa etapa de la vida, muchas parejas se encuentran con que sus hijos se van de casa y, lejos de vivir ese momento como un reencuentro amoroso, de intimidad, lo sufren por verse obligados a tener que compartir más tiempo con alguien con quien ya no comparten casi nada”.

En relación al aspecto económico, la experta local asegura que “es sin duda una de las cuestiones más destructivas que sufren quienes se separan a esa edad. Aunque muchas veces menospreciado, el tema financiero es crucial para la vida de muchas parejas y se vuelve clave al momento de quedar solos”.

De acuerdo al reciente estudio norteamericano, lo que es aún más preocupante es que las personas mayores no se recuperan muy fácilmente de estas crisis financieras. Brown y sus colegas pudieron monitorear las finanzas de los encuestados hasta una década después del divorcio. “No hay una recuperación apreciable en lo que hace a los ingresos económicos”, explicó, y añadió que tampoco hay una recuperación apreciable en el nivel de vida de quienes se independizan financieramente.

Las cifras generales de divorcio en EE UU -donde se hizo el trabajo pero atendiendo a un fenómeno global- bajan pese a que la cantidad de divorcios después de los 50 está en aumento. La razón es una división generacional: los estadounidenses de 20, 30 y 40 años retrasan y en algunos casos se saltan el matrimonio. Quienes sí se casan son más propensos a permanecer juntos. Mientras tanto los “baby boomers”, es decir los nacidos entre los años cincuenta y sesenta y quienes causaron que los divorcios se dispararan a partir de la década de 1970, siguen divorciándose a niveles más altos a medida que envejecen.

 

Amor en línea
Cada vez más personas separadas o viudas que pasaron los cincuenta años -pertenecientes a una generación que parece ajena a la modernidad de las nuevas tecnologías-, buscan rehacer su vida a través de las redes sociales como Facebook y los sitios de búsqueda de pareja.

 

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla