Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
La Frontera, exclusividad de los jóvenes en Pinamar

Es un laberinto de arena y médanos donde se llega solo en cuatriciclo o camionetas 4x4

La Frontera, exclusividad de los jóvenes en Pinamar

Los jóvenes montados en cuatriciclos viajan para comer en alguno de los paradores o sólo para imitar un Dakar en pequeña escala. Fotos: Gonzalo Mainoldi

18 de Enero de 2010 | 00:00
(Enviado especial, Facundo Bañez).- Aquí todos la conocen como la playa de las cuatro por cuatro. Es un inmenso laberinto de arena y médanos ubicado al norte de Pinamar, hacia Mar de Ajó, que fue bautizado hace poco más de diez años como La Frontera. Es el lugar elegido por los fanáticos de los vehículos todo terreno y uno de los sitios más exclusivos que tienen los jóvenes de aquí para ir a pasar la tarde cuando el viento no deja estar en la playa o reposando frente al mar.

Su difícil acceso lo hace uno de los paradores más aislados y top de este balneario. Hay dos formas de llegar que aquí todos conocen a la perfección: una es teniendo alguno de los lotes del barrio cerrado con salida al mar que se levantó hace poco. Y la otra, elegida por la mayoría, es a bordo de una cuatro por cuatro y con la firme decisión de recorrer más de 15 kilómetros por la orilla del mar.

La Frontera es el lugar elegido por los fanáticos de los vehículos todoterreno"Es el lugar ideal para desconectar del bardo que es Pinamar -cuenta María Elena Rosanni, una platense de 31 años que veranea en Pinamar desde hace años-. Está genial para los días nublados o cuando el viento no te deja estar en la playa. Al haber médanos, conseguís un refugio natural y te podés quedar ahí toda la tarde lo más piola".

La continua presencia de visitantes subidos en camionetas o cuatriciclos hizo que este parador alejado y natural fuese reconstruyendo su propio límite hacia el norte de estas playas y así ampliando cada vez más su horizonte de lejanía. El extremo norte de Pinamar primero fue bautizado como La Frontera -que sigue siendo aún el lugar más concurrido-, pero muchos amantes de las cuatro por cuatro quisieron ir todavía más lejos e instalaron casi espontáneamente otro parador con un nombre que le hace justicia: El Más Allá.

Se llega a bordo de vehículos cuatro por cuatro y con la firme decisión de recorrer más de 15 kilómetros sobre la arenaPero la ampliación de límites no terminó ahí. Los mojones imaginarios se siguieron corriendo como si fueran cuatriciclos de viento y se inauguró también el parador El Límite y, 500 metros más allá, El Más Allá de la Frontera. Los nombres son justos y dan cuenta del afán por lo extremo.

De esta manera, los casi 70 kilómetros de playa libre que hay hasta Mar de Ajó, última ciudad del Partido de la Costa viniendo desde La Plata y vecina a San Bernardo, se convirtieron en un territorio conquistado por veraneantes jóvenes que buscan la tranquilidad y la adrenalina silenciosa del Norte.

Llegan después del mediodía y se instalan con sus camionetas (en las que nunca faltan las heladeritas cargadas con bebidas y comidas livianas) para desafiar esta geografía inhóspita de arena y médanos. "Cuando yo empecé a venir con mis amigos, hace varios años, no veías a nadie -detalla María Elena-. Estábamos solos y veníamos a pasar el día sin ver a nadie. Pero este verano, como los últimos, la cosa cambió bastante. Es un montón la gente que viene desde Pinamar".

De noche, cuentan quienes se animan a la aventura de venir hasta este rincón a la hora en que cae el sol, el cielo está poblado de estrellas y lo único que se distingue son las fogatas que algunos chicos improvisan a pocos metros de la playa. Todo es oscuridad y silencio, salvo por las luces encendidas de las camionetas o los focos de los cuatro paradores, separados por un kilómetro de distancia cada uno. La Frontera, no hay duda, es lo más parecido a un desierto con vista al mar.

De día, como se dijo, el silencio y la vastedad de este horizonte de médanos -en el que las leyendas cuentan que se pagaron varios rescates- sólo es interrumpido por el rugir lejano de las cuatro por cuatro, algunos buggies que se alquilan en Pinamar y varios cuatriciclos de los pocos que llegan al lugar para comer en alguno de los paradores o para imitar un Dakar a escala pequeña. Desértico y lejano, este parador es una especie de imán para los jóvenes de más de 25 con sus 4x4, motos de agua y cuatriciclos. No hay números rigurosos, pero se estima que a diario llegan aquí casi 200 vehículos con unas cientos de personas que acampan en tierra casi virgen hasta cuando se esconde el sol. Buscando un poco más de tranquilidad. O simplemente un lugar donde despuntar el vicio de los cuatri.

Seguridad, agua, electricidad. Los vecinos saben que somos la tribuna para que el reclamo sea atendido. Invertí para que la tribuna siga siendo independiente
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Plan Básico
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$64.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $194.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla