Una oficial de Policía, que se encontraba esperando el colectivo en la parada de 117 y 90, sufrió el arrebato de un bolso, donde guardaba su pistola reglamentaria, el uniforme completo y el correaje con dos cargadores y municiones.
Se supo que los ladrones, que se desplazaban en una moto, sorprendieron a la víctima cuando estaba franco de servicio. La denuncia se radicó en la comisaría de Ponsati.
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