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El consumo no reacciona: lácteos, carnes y hasta fideos en caída libre

Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, la demanda anual por habitante cayó a 176 litros y es la más baja en 29 años. También es el año de menor ingesta de carne vacuna en la década. La opinión de los platenses

El consumo no reacciona: lácteos, carnes y hasta fideos en caída libre

los consumidores recortaron hasta el consumo de fideos / r. acosta

14 de Noviembre de 2019 | 02:35
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El 2019 cerrará como uno de los peores años para el consumo en la década. Con las cuentas en rojo, las economías familiares no tuvieron otra alternativa que apelar a drásticos recortes que, en muchos casos, implicaron dejar de llevar a la mesa alimentos básicos para la salud o servirlos en menor cantidad. Como los lácteos, la carne y hasta los fideos, que sufrieron históricas caídas de ventas en lo que va del año, como consecuencia de la depresión salarial, que hace que a muchos hogares se les complique acceder a esos alimentos básicos e históricamente populares.

Las cifras asustan: el consumo de leche por habitante, por caso, retrocedió este año a 176 litros, el nivel más bajo desde 1990; la ingesta de carne vacuna es la más baja de la década y hasta el consumo de fideos se recortó por la recesión.

MENOR PRESENCIA EN LA MESA

Pese a que el Congreso de la Nación sancionó la Ley de Emergencia Alimentaria, la industria láctea aplicó recientemente un nuevo aumento en el precio de la leche y de todos los productos lácteos. Por cuarta vez en el año la empresa líder en venta modificó los precios de sus productos y como consecuencia del incremento de los lácteos, el consumo por habitante por año cayó notablemente en 2019.

En el último informe del Observatorio de la Cadena Láctea, dependiente de la Secretaría de Agricultura de la Nación (OCLA), se informó que el consumo de leche por habitante por año es de 176 litros, cifra bastante mas baja que los 217 litros por habitante que se consumían al año en 2015, el pico de la década (ver gráfico). Es el consumo de leche más bajo en los últimos 29 años, desde que en 1990 se consumían 162 litros per capita, según informó el Observatorio de la Cadena Láctea.

Desde la asociación de consumidores DEUCO se anticipó que “seguramente, con el nuevo aumento, es probable que la caída en el consumo se profundice; es evidente que un nuevo incremento en los lácteos no ayuda a recuperar el consumo de la población”.

Con una escalada frenética (aumentó cerca del 95 por ciento en un año), el encarecimiento de la leche impactó, además, impactó en todos los derivados. De acuerdo a los datos proporcionados por OCLA en un semestre de 2019, se redujo en un 22,8 por ciento la venta de leches no refrigeradas; en un 16,7 por ciento la venta de manteca; 27 por ciento menos de leche en polvo. Solo con los precios que se observaron hasta agosto, los lácteos se incrementaron en un 92,7 por ciento respecto al mismo mes de 2018.

Ante esta crisis, la respuesta de los hogares fue recortar gastos como hacía décadas no hacían y los lácteos perdieron lugar en la mesa familiar: “En casa tuvimos que recortar el consumo de lácteos, sólo tomamos leche en el desayuno”, dijo a EL DIA Rosa, mientras buscaba precios en la góndola del súper (ver aparte).

CARNES Y FIDEOS

Pero la crisis económica que atraviesa el país también afectó gravemente el consumo de la carne y los fideos, al punto que un reciente informe concluyó que los argentinos comen menos de esos alimentos que en 2015.

Así lo determino un estudio de Defensa de Usuarios y Consumidores basado en datos del Ministerio de Agroindustria. Mientras en 2015 se consumió 118 kilos de carne al año por habitante, éste año ese número bajó a 110 kilos. Algo similar ocurrió con los fideos, cuyo consumo se redujo, entre 2016 y 2019, de 9,1 kilos por habitante a 8,5 respectivamente.

“En 2015, los argentinos consumimos 59,4 kilos de carne vacuna por habitante al año, 46,8 kilos de pollo y 11,4 kilos de cerdo, totalizando 118 kilos anuales por habitante”, indicó el informe, el cual agregó: “En los 10 primeros meses de 2019, ese consumo disminuyó a 110 kilos: 51,8 kilos de carne vacuna, 43 de pollo y 15 de cerdo, es decir, 110 kilos al año por habitante”.

Desde 1958 nunca se consumió menos carne vacuna que en 2019, se detalló, y se remarcó que una de las principales razones es “al aumento del 153 por ciento del precio de la carne vacuna”, entre 2015 y este año. Eso sumado “al deterioro del poder adquisitivo de la mayoría de los argentinos, afectados por la inflación, los tarifazos en los servicios públicos, los bajos incrementos salariales y jubilatorios, entre otros”.

En tanto, la carne de pollo, muchas veces usada como una segunda opción ante el alto valor de la carne vacuna, tampoco salió airosa de los fuertes aumentos: su precio incrementó, entre enero de 2016 y octubre de 2019 un 195 por ciento. Según el relevamiento, un kilo de pollo costaba en ese entonces “32,66 pesos y hoy vale 96,36”. “Por esa razón, el consumo por habitante de carne de pollo, no aumentó respecto a 2015, sino que disminuyó: en 2015 el consumo al año por habitante fue 46,8 kilos y en 2019 es de 43 kilos”, añadió.

También aumentó el precio del cerdo en el período enero de 2016 a octubre 2019, el incremento fue del 171 por ciento. Sin embargo y pese al aumento del precio, la carne porcina es la única que viene creciendo en el consumo de los argentinos: en 2015 fue 11,4 kilos al año por habitante y en 2019 es de 15 kilos”, se indicó en el informe.

El consumo de los fideos también se recortó por la recesión. Su consumo en 2018 fue de 8,5 kilos al año por habitante, estadística que bajó a 8 kilos en 2019, y que, a su vez, está “muy lejos de lo registrado en el año 2016, cuando el consumo per cápita fue de 9,1 kilos, ubicándose entre los seis territorios que más pasta consumían en el mundo”.

“Este producto también ha sufrido un incremento de precios extraordinario en el último año 2018; cuando la inflación anual fue del 50,4 por ciento. En este contexto, los fideos incrementaron un 115,4 por ciento, según reconoce la Unión de Industriales Fideeros de la República Argentina (UIFRA). Comparando los datos de abril 2016 y setiembre 2019, según el INDEC, los fideos secos se incrementaron un 219 por ciento: costaban $16,13 y ahora $52,45. Dentro del consumo interno, los fideos secos de menor precio captan el 48 por ciento del mercado, las grandes marcas solo un 7 por ciento, según un informe de Kantar Wordpanel”, finalizó el documento.

 

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Multimedia

los consumidores recortaron hasta el consumo de fideos / r. acosta

“Los lácteos aumentaron muchísimo, tanto que solo compro quesos para las comidas, pero en casa ya no consumimos leche, también buscamos productos de segundas marcas mas económicos” Sofía - La Plata

“Como mi madre debe consumir lácteos siempre nos abastecíamos con muchos productos, pero ahora compramos lo mínimo e indispensable para ella, queso casi nunca compramos” -Eliana - La Plata

“En casa tuvimos que bajar el consumo de lácteos, solo tomamos leche en el desayuno; además estamos pendientes de las ofertas porque hasta el pollo que era una carne accesible aumentó mucho” - Rosa - La Plata

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