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El fuego cruzado de la política genera ruidos en un Mercosur que cruje

Las declaraciones de Jair Bolsonaro y Alberto Fernández reavivaron la disputa bilateral en un contexto de crisis en ambas economías. Están en juego ventas por más de U$S27.000 millones y medio millón de empleos argentinos

El fuego cruzado de la política genera ruidos en un Mercosur que cruje
Esteban Pérez Fernández

Por: Esteban Pérez Fernández
eperezfernandez@eldia.com

1 de Diciembre de 2019 | 05:03
Edición impresa

Argentina y Brasil encaran hoy una coyuntura en su comercio bilateral signada por la crisis, que golpea con más fuerza al mercado nacional, pero que también transita hacia un escenario imprevisible, de la mano de los chisporroteos que hubo - y hay - entre el histriónico presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y el candidato electo, Alberto Fernández.

Con mucho en juego y un comercio bilateral que trepa a casi U$S27.000 millones, según las cifras oficiales de 2018, este año, las importaciones desde el vecino país cayeron 50 por ciento, mientras que las exportaciones retrocedieron 4 por ciento como consecuencia del estancamiento de Brasil y la recesión argentina.

A raíz de las declaraciones cruzadas entre Bolsonaro Fernández, en este contexto de peso depreciado y real en caída, romper el Mercosur sería una muy mala noticia, en especial para nuestro país, según afirman los expertos internacionales.

El bloque comercial nació el 26 de marzo de 1991, a partir de la firma del Tratado de Asunción, con el que Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay dieron lugar al Mercado Común del Sur. Este proceso de integración regional tiene su fundamento económico en dos ejes centrales: ser una zona de libre comercio entre sus integrantes y poseer un arancel común externo. El objetivo es aumentar el comercio entre los Estados miembros, motivados por el arancel cero entre ellos, y la generación de una política unificada de cara al comercio internacional para negociar en bloque y no individualmente.

Los sectores industriales que tienen fuerte intercambio comercial con Brasil emplean en nuestro país a más de medio millón de trabajadores, desde operarios a cargos jerárquicos, lo que implica que esos empleos están, en cierta medida, condicionados -y amenazados- por la buena salud o no del bloque comercial.

Los sectores industriales más vinculados al intercambio comercial con el socio mayor del Mercosur son: vehículos automóviles, tractores y sus partes; maquinaria y equipos; plástico y sus manufacturas; fundición, hierro y acero; minerales metalíferos; aparatos eléctricos; papel, celulosa y cartón; caucho y sus manufacturas; químicos inorgánicos; oleaginosas; productos químicos; calzados; aluminio y sus manufacturas

Además, gran parte de insumos, bienes de capital y autos de Brasil tienen por destino a la Argentina, y al revés, el 30% de las exportaciones de las pymes industriales nacionales van hacia territorio “verdeamarelo”.

Las tensiones comerciales ocupan hoy la agenda pública de ambos países. Por eso, el canciller brasileño, Ernesto Araújo, afirmó que ante la inminente asunción de Alberto Fernández como presidente, el gobierno de Jair Bolsonaro evalúa “diversos escenarios” para el futuro del Mercosur, al ser consultado sobre una eventual ruptura con el bloque regional del que también forman parte Paraguay y Uruguay.

“Apostamos al Mercosur y eso tuvo éxito con (Mauricio) Macri. No podemos decir que es un proyecto incuestionable, que va a durar para siempre. Si el proyecto es desvirtuado, necesita ser repensado”, dijo Araújo en una entrevista publicada por el diario económico Valor en la que se refirió al futuro de la relación comercial con Argentina.

ESCENARIOS POSIBLES

Los expertos plantean distintos escenarios tras la “pirotecnia verbal” disparada desde ambos lados de la frontera casi desde el mismo momento en que Alberto Fernández obtuviera un amplio triunfo en la PASO de agosto pasado. Algunos creen que el comercio bilateral no se va a resentir, pero otros plantean la necesidad de encontrar puntos de consenso para que la relación entre ambos socios no se resienta.

Eva Bamio, economista de la consultora ABECEB y experta en Mercosur, le dijo a EL DÍA que “el comercio bilateral está en niveles bajos históricos. Las exportaciones cayeron 7,4 por ciento y las importaciones un 38,5 por ciento en los primeros 9 meses del año. Lo único positivo de todo esto es que hay superávit comercial con Brasil y hay sectores industriales maduros de los dos lados para conservar el vínculo, más allá de las bravuconadas de Bolsonaro, como pasó con el trigo, que lo pueden comprar a EEUU, pero es más caro. Argentina es muy competitivo en ese sector”.

La economista traza una radiografía del vínculo bilateral. “Es nuestro principal socio comercial, porque lo que exporta Argentina al mundo son productos primarios y manufacturas de origen agropecuario (MOA), pero con Brasil pesan más las manufacturas de origen industrial (MOI), como autos, químicos, plásticos, y productos de la industria alimenticia. Por ejemplo, la industria automotriz argentina exportaba el 75 por ciento de su producción a Brasil y hoy ese número se redujo el 62,2 por ciento, porque hubo diversificación pero también el mercado brasileño está en crisis y condicionó las exportaciones y en la industria autopartista genera incertidumbre y rispideces. La posible modificación del arancel externo común (AEC) le impone a la industria argentina y en particular a los sectores de química, autopartistas y plásticos, el ingreso de una competencia que hoy no está en el mercado. Por eso hoy están tratando de cuidar el Mercosur para que no entren por un arancel otros jugadores que te desafían, como China.”, agregó.

“Por eso, si Brasil firma un acuerdo con China complica a varios sectores, incluso hacia adentro de su propio país, porque ningún miembro puede firmar por fuera del Mercosur. Hay sectores industriales brasileños para los que Argentina es importante y trabajan bajo un esquema de complementariedad ambos países. Los industriales paulistas apoyan el Mercosur, una reforma del AEC y una apertura les pone presión hacia su propio mercado interno. Más allá de la competencia, tienen un interés en común para aplicar cambios, pero con gradualismo. Para la industria argentina es muy relevante, pero hay que verlo más allá de ser un mercado de destino, sino como política de comercio exterior. A la industria argentina no le vendría mal una reforma, pero hay que ver en qué sectores se hace la negociación”, sostuvo la economista de ABECEB.

VACAS FLACAS

Desde la consultora Ecolatina afirmaron que “en tiempos de vacas flacas para nuestro país es importante que los mercados externos no se cierren. En consecuencia, si el conflicto político entre Alberto Fernández y Bolsonaro atenúa las posibilidades de vender en Brasil podría agravar una caída de la demanda interna que, al menos hoy, no encuentra piso ni luz al final del túnel”.

Para el analista internacional Gustavo Segré, “el problema con Brasil es más comercial que ideológico. Lo que quiere Brasil es abrir su economía para vender y también comprarle al mundo, y a partir de una baja de costos poder generar el empleo que necesitan para seguir creciendo”.

Dada la coyuntura de ambospaíes, el volumen comerciado afectó a casi la totalidad de losproductos, con un particular gran impacto en el sector automotriz. Mientras que Brasil apunta a una estabilización con leve recuperación para lo que resta del año, Argentina transita un período de incertidumbre política que impacta de lleno en la macroeconomía, que continúa en constante monitoreo.

EDUCACIÓN, AFUERA

El ministro brasileño de Educación, Abraham Weintraub, anunció ayer el próximo retiro de su cartera del Mercosur “por la falta de eficiencia”, en una medida que según analistas carece de precedentes desde la fundación del bloque en 1991.

“Anunciamos el inicio de la transición para la salida del MEC (Ministerio de Educación) del Mercosur. Todas las colaboraciones iniciadas serán mantenidas sin perjuicio para las partes. Brasil deja de participar en las reuniones del bloque y pasa a tener relaciones y acuerdos bilaterales en esa área”, escribió Weintraub en Twitter.

“La decisión del gobierno fue motivada por la falta de eficiencia y de resultados prácticos que impactaran positivamente en la mejora de los indices generales de Educación, durante 28 años”, agregó.

En otros mensajes, el ministro dijo que los otros tres países del bloque, Argentina, Uruguay y Paraguay, fueron informados “oficialmente” de su decisión.

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Eva Bamio (Economista de ABECEB).- "Hay sectores industriales maduros de los dos lados para conservar el vínculo, más allá de las bravuconadas de Bolsonaro"

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