Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
MOTOCICLISMO

Willy Pérez: brilló sobre las dos ruedas y dejó su huella

Con mucho esfuerzo y un gran talento, pasó de correr en las pistas de tierra de la zona a formar parte del exclusivo Continental Circus, donde representó con orgullo a la Ciudad

Willy Pérez supo hacerse un nombre importante en el ambiente del motociclismo con mucho esfuerzo, dedicación y talento

No ha habido hasta ahora en La Plata un motociclista de la talla del gran Guillermo “Willy” Pérez, a quien muchos consideran que podría estar en los primeros peldaños de un hipotético “salón de la fama” del motociclismo de nuestro país, no sólo por sus espectaculares dotes conductivas, sino también por su capacidad como mecánico y por su incansable afán emprendedor, impulsando el desarrollo deportivo y tecnológico haciéndolo más competitivo.

Se trata en definitiva, de uno de los mejores pilotos de motos de la historia de ese deporte de nuestro país y uno de los pocos argentinos que se animó a correr en la categoría más competitiva del motociclismo internacional, contando, desde un primer momento, con muy escasos medios como para hacerlo.

Alcanza a decir que además del platense, solamente otros tres pilotos de motocicletas, en distintas épocas, lograron formal parte del selecto Continental Circus; ellos son Benedicto “Chiche” Caldarella, Hugo Vignetti, y, más acá en el tiempo, el rafaelino Sebastián Porto quien, a diferencia del resto, integró un equipo oficial.

“Willy” Pérez nació el 5 de mayo de 1948 en Azul, pero de niño se mudó con su familia a La Plata.

Su inicio en el motociclismo deportivo, en la categoría de 125 centímetros cúbicos, realmente no pudo ser más precoz, porque Pérez comenzó a competir a los doce años de edad, siendo un niño y demostrando desde el primer momento que la consagración deportiva, al menos en nuestra zona, estaba al alcance del acelerador y del freno de su moto.

Siendo ya un adolescente, “Willy” terminaba en casi todas las competencias que se corrían en nuestra zona y en otros sectores de la Provincia subiéndose al podio, pero eran más las primeras posiciones que obtenía que los segundos y terceros puestos que registró en esa época de su campaña deportiva.

Cuando hacia 1970 se habilitó el autódromo de tierra de Estancia Chica, en el interior del predio gimnasista de Abasto, “Willy” demostró que se necesitaba ser algo más que un buen piloto para vencerlo. En ese tiempo se decía que las carreras, si Pérez participaba, se disputaban directamente por el segundo puesto.

Fueron años de un dominio tan demoledor como constante y por eso, “Willy” buscó un nivel más alto de competición y de ese modo, no le quedaba otra alternativa que hacerlo a nivel internacional.

“Willy” Pérez nació en Azul, pero de niño se mudó con su familia a La Plata

 

Y ese momento se dio en 1977, al viajar Pérez a una carrera de pilotos internacionales novatos que sería clasificatoria para poder participar en el Continental Circus. Y el platense logró sumar puntos y obtuvo así su pase para competir en el motociclismo grande, una meta con la que había comenzado a soñar algunos años atrás cuando los circuitos de tierra locales y los primeros trazados asfaltados le “quedaban chicos”.

Tras esa prueba, un empresario argentino lo animó a ir a competir a Europa prometiéndole armar un equipo luego, junto a otro piloto de nuestro país, un equipo de importancia. Fue solamente una promesa que nunca se cumplió y “Willy” quedó sin apoyo y a la deriva en el Viejo Continente. Pero la situación no lo desanimó y comenzó a correr con escasos medios, durmiendo en el piso de una pequeña camioneta alquilada o en una carpa; preparando él mismo su moto y dando un ejemplo de tenacidad y confianza, aunque de ese modo nada podía hacer frente a los poderosos equipos oficiales de las grandes marcas.

Volvió a Argentina y en La Plata, don Virgilio Tortone lo presentó a la gente de Zanella y acordaron comenzar a armar un equipo de esa marca para la competencia internacional. Los trabajos se hicieron en el taller que “Willy” tenía en 122 entre 39 y 40.

De nuevo en las pistas europeas pero con un presupuesto bajo, el platense obtuvo dos segundos puestos y otras dos terceras posiciones, una de ellas en el gran premio de Buenos Aires de 1982.

Para competir a principios de agosto en Silverstone, Inglaterra, a 45 días de terminada la Guerra de Malvinas, Pérez durmió frente a un consulado inglés, en la calle, para lograr que le dieran el visado de ingreso al Reino Unido y lo logró; oficialmente fue el primer argentino en ingresar en ese país tras el conflicto bélico.

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla