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LA EXITOSA EXPERIENCIA DE LAS clínicas jurídicas

Estudiantes de Derecho ganan un juicio a ABSA por contaminación

Un equipo de alumnos y graduados de la Facultad logró que se condene a la empresa por volcar efluentes cloacales en una de las lagunas de San Miguel del Monte

Miembros de la clínica de derecho ambiental / EL DIA

El caso involucró a la laguna “Las perdices”, uno de los dos mayores espejos de agua de Monte / web

Por: NICOLÁS MALDONADO

nmaldonado@eldia.com

Luego de un trabajo de más de seis años, un equipo de estudiantes y graduados de la Facultad de Derecho de la UNLP consiguió que la Justicia en lo Contencioso Administrativo de La Plata reconociera la responsabilidad de ABSA por la contaminación cloacal de la Laguna Las Perdices de San Miguel del Monte ordenando a la empresa que cese el daño producido por su planta de tratamiento y repare el daño ambiental.

La sentencia, dictada por el juez Francisco José Terrier, surgió en el marco de una demanda interpuesta en 2012 por una ONG ambientalista con el patrocinio de la Clínica en Derecho Ambiental, un programa de Extensión de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UNLP. Se trata de un espacio académico donde estudiantes y graduados se forman en acciones de incidencia colectiva poniéndose al servicio de reclamos de la comunidad.

En este caso en particular, el reclamo surgió por parte de vecinos de la localidad de Monte (ubicada unos 100 kilómetros al sudoeste de La Plata) que se acercaron a la Facultad de Derecho en busca de apoyo para poner freno a la creciente contaminación de la Laguna Las Perdices, uno de los dos mayores espejos de agua de su localidad.

“En la laguna se registraban manchas de efluentes oscuros y peces muertos. Y si bien había varias empresas que estaban volcando sus efluentes ahí, el principal foco parecía asociado a la planta de tratamiento de efluentes cloacales de la ciudad que no funcionaba bien. De hecho, cuando fueron a hacerse los peritajes se pudo comprobar que los filtros no estaban funcionando y que ni siquiera había personal”, cuenta Alexis Palacios, uno de los integrantes de la Clínica Jurídica, quien se sumó al equipo a poco de recibirse de abogado y con el único propósito de aprender.

Pericias realizadas por el Centro de Investigaciones de Suelos y Aguas de Uso Agropecuario de la Facultad de Ciencias Naturales, la Asesoría Pericial de La Plata y peritos particulares a instancias del juzgado corroboraron la fuerte presencia en el agua de la laguna de la bacteria Escherichia coli y otros indicadores de contaminación por materia fecal.

En base a esas pruebas, el juez Terrier dio por acreditado el enorme grado de contaminación que padece la laguna “Las Perdices” como consecuencia del vertido de efluentes contaminantes provenientes de la planta depuradora de ABSA. Y condenó además a la empresa a cesar el daño ambiental y a presentar en el plazo de sesenta días un plan de saneamiento para restaurar el agua de la laguna a su estado anterior a la contaminación.

UN SERVICIO A LA COMUNIDAD

Compuesta por estudiantes avanzados de Derecho y graduados recientes, las clínicas jurídicas son una iniciativa de la Facultad que busca tanto enseñar la práctica del Derecho de una manera atípica, como prestar un servicio a la sociedad y luchar contra un estereotipo que se ha adueñado a lo largo de los años de la profesión.

“Son una usina para aprender a litigar en casos complejos, un tipo de formación a la que es difícil acceder porque en general se adquiere después de haber cometido muchos errores y con años de ejercicio profesional”, explica Aníbal Falbo, director de la Clínica de Derecho Ambiental, quien reconoce que esta iniciativa busca además promover un perfil de abogado distinto al habitual.

“Contra la imagen de individualismo y monetarismo que pesa sobre nuestra profesión, la Facultad se propone formar con las clínicas una nueva generación de profesionales más comprometida con la problemática de la comunidad”, explica Falbo, responsable del equipo que ganó la demanda contra ABSA.

Pero tanto como un espacio de formación inusual, “las clínicas jurídicas -resalta Adolfo Brook, el secretario de Extensión de la Facultad- constituyen un mecanismo de transferencia de conocimiento a la comunidad y un servicio gratuito al que en los últimos años han recurrido vecinos y entidades de distintos lugares de la Provincia para llevar adelante reclamos de acción pública en las temáticas más diversas: desde cuestiones que tienen que ver con Derechos Humanos hasta causas por contaminación ambiental”.

 

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