Un manto de silencio, un férreo operativo de seguridad, detenciones de activistas y censura en internet marcaron ayer el 30 aniversario de la represión sangrienta en la plaza Tiananmen de Beijing. En tanto, sin hacer referencias a la matanza ocurrida en 1989, la prensa oficial optó por informar de los progresos económicos y sociales del país, al igual que el Gobierno comunista. (AFP)
SUSCRIBITE a esta promo especial