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COPA ARGENTINA: A OCTAVOS DE FINAL CON SUSPENSO

Para festejar, River tuvo que esperar hasta los penales

Le costó más de lo imaginado al equipo de Gallardo dejar afuera a un Gimnasia (M) ordenado; igualdad 1-1 y triunfo 5-4 en el desempate

Con susto, porque el empate 1-1 en tiempo reglamentario, lo llevó hasta los penales, donde ganó 5-4, River comenzó a transitar anoche con el pie derecho el segundo semestre, y en lo que representó el primer partido oficial, con bajas, porque Marcelo Gallardo guardó a varios para el cruce de la semana que viene contra Cruzeiro de Brasil, por la Copa Libertadores, venció a Gimnasia de Mendoza, equipo de la Primera B Nacional, categoría que de ahora en más se llamará Primera Nacional, y avanzó a octavos de final de la Copa Argentina, instancia en la que se eliminará con Godoy Cruz, que por penales dejó en el camino a Huracán.

Partido entretenido, y con un final electrizante, el que tuvo como epicentro el estadio Único de Villa Mercedes, en San Luis, y más equilibrado de lo que los antecedentes parecían indicar. La pelota que Lux le tapó a Lucas Carrizo en el primer ataque serio, a los 4 minutos, dejó ver que el conjunto mendocino dirigido por Diego Raúl Pozo, tercer arquero de la Selección nacional que con Diego Maradona como entrenador disputó el Mundial de Sudáfrica en 2010, estaba a la altura de un rival que recién a los 13 pudo responder con un intento más accidentado, de Julián Álvarez.

Más de 20.000 fanáticos de River, y casi 5.000 de Gimnasia de Mendoza, completaron las tribunas, asegurando un marco de partido importante, que por el lado de los Millonarios, a los 15 minutos, y por una lesión de Ponzio, incorporó un jugador más de ataque: Nicolás De La Cruz. Pero ni la dinámica del uruguayo alteró el orden de un rival que se aferró a un esquema 4-4-2 al que la escuadra de Nuñez no le encontró la vuelta.

Así pasó el primer tiempo, que se desarrolló cada vez más lejos de los arcos, básicamente porque River, el que estaba más obligado de los dos, por la estatura futbolística de sus componentes, no mostró argumentos, y menos variantes, para maniobrar en los metros finales de la cancha, frente a un Lobo mendocino cada vez más apretado.

En la etapa complementaria, River se adelantó por completo, y otorgó ventajas para un contragolpe que desembocó primero en un penal, que tapó Luz, y en una corrida de Tadeo Marchiori, que desvió desde posición favorable.

Pero insistió el conjunto Millonario, y a los 20 minutos encontró la apertura con un zapatazo de Benjamín Rollheiser, que en el camino desvió Exequiel Palacios. Igual, esa apertura no significó el final del sufrimiento, porque en un córner se quedó toda la defensa y Renzo Vera, de cabeza, fusiló al arquero.

Fueron a los penales, una lotería en la cual River no falló, y como Gimnasia explotó uno en el travesaño, el zurdazo de Rollheiser terminó significando el apretado triunfo.

 

 

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