Tras recibir a Trump, XI jinping se reunirá con Putin / IA
Shell, Axion y Puma también remarcaron los combustibles en La Plata
VIDEO.- A plena luz del día, motochorros intentaron entrar a patadas a una casa en La Plata
Con gol de penal de Colidio, River le ganó a Rosario Central 1 a 0 y jugará la final del Apertura
El PRO tras la centralidad perdida, la ruidosa mano de Karina y el pacto peronista
La disputa interna en el Gobierno volvió a estallar en las redes sociales
Despiste y vuelco de un camión en Ruta 2 en La Plata: el chofer quedó atrapado entre los hierros
VIDEO.- Así operaba la banda que "levantaba" las Hilux en La Plata: inhibidores, seguimiento y fuga
Con gastronomía y un show en homenaje a Federico Moura, City Bell celebró un nuevo aniversario
Berisso: la familia de la joven policía rechaza la hipótesis de suicidio y denuncia irregularidades
Cambios en la Línea 273: modifican el recorrido de dos ramales y hay queja en los vecinos de Gorina
Todos los cortes de calles en La Plata y la Región por la maratón de este domingo
EN FOTOS | El encuentro "furry" en La Plata: personajes, disfraces y cultura antropomórfica
VIDEO.- Susto y revuelo en plena madrugada por el incendio de dos autos en Lisandro Olmos
Empleos en La Plata y la Región: los clasificados de EL DIA, una opción gratuita para buscar trabajo
Megan Fox festejó sus 40 con fotos Hot al borde de la censura
La agenda de espectáculos para disfrutar con todo este sábado en La Plata
¿Se cae el pase del año? La contundente frase del DT de la Roma sobre el futuro de Paulo Dybala
Atropello masivo en Italia dejó siete heridos y se sospecha de un posible atentado en Módena
Murió Isaías Ibáñez Ruiz de Samaniego, histórico dirigente del Hospital Español de La Plata
Tras la polémica con Aubasa, Nación adjudicó concesiones de rutas clave que atraviesan la provincia
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Tras la visita del presidente de EE UU, el líder del Kremlin llega al gigante asiático para reunirse con Xi Jinping. Muchas especulaciones sobre el tenor de la agenda
Tras recibir a Trump, XI jinping se reunirá con Putin / IA
En apenas unos días, China recibirá a los dos líderes más determinantes del actual escenario geopolítico. Primero fue Trump. Ahora será Putin. La secuencia no es casual y refleja el lugar que Beijing busca ocupar en un mundo cada vez más fragmentado, donde las viejas alianzas parecen entrar en revisión permanente.
El Kremlin confirmó que Putin viajará el 19 y 20 de mayo para reunirse con Xi Jinping en el marco del 25° aniversario del Tratado de Amistad Sino-Ruso firmado en 2001. Oficialmente, ambos mandatarios discutirán cooperación estratégica, relaciones económicas y cuestiones internacionales y regionales. Pero detrás de esas fórmulas diplomáticas se esconde una agenda mucho más profunda.
China quedó posicionada como el único actor capaz de dialogar al mismo tiempo con Washington y Moscú mientras la guerra en Ucrania continúa sin una salida clara, Europa incrementa su rearme y Estados Unidos intenta contener el crecimiento económico y tecnológico chino.
Uno de los ejes inevitables será la guerra en Ucrania. El conflicto atraviesa un momento de fuerte desgaste militar y político para todas las partes involucradas. Trump intentó presentarse como mediador, pero los esfuerzos diplomáticos permanecen estancados y los ataques continúan tanto en territorio ruso como ucraniano.
En las últimas horas, Moscú y Kiev volvieron a intercambiar prisioneros de guerra y cuerpos de soldados caídos, mientras Rusia lanzó cientos de drones sobre Ucrania y Kiev respondió con ataques sobre distintas regiones rusas.
En ese contexto, Putin llegará a Beijing buscando reforzar garantías políticas y económicas. Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, China se convirtió en el principal sostén comercial de Moscú frente a las sanciones occidentales. Las exportaciones energéticas rusas hacia Asia crecieron de manera explosiva y Beijing pasó a ser un comprador clave de petróleo y gas ruso.
LE PUEDE INTERESAR
Bolivia se militariza para frenar los bloqueos y Argentina envía ayuda
LE PUEDE INTERESAR
Israel mató al artífice de los ataques del 7 de octubre
Además del aspecto energético, ambos países podrían profundizar acuerdos tecnológicos, financieros y militares. Moscú necesita sostener canales comerciales alternativos frente al aislamiento europeo, mientras China busca consolidar una alianza que le permita enfrentar la presión estadounidense sin quedar completamente expuesta.
El dato político más relevante es que Xi recibió a Trump y a Putin prácticamente de manera consecutiva. Esa imagen sintetiza la política exterior china: evitar quedar atrapada en un único bloque y maximizar su influencia global.
Con Trump, China discutió comercio, inversiones y estabilidad estratégica. El republicano aseguró haber alcanzado acuerdos “fantásticos” y anunció compromisos comerciales vinculados a la compra de aviones Boeing por parte de Beijing. Del lado chino hablaron de construir una “relación de estabilidad estratégica constructiva”.
Pero apenas horas después de esa reunión, Beijing confirmó la llegada de Putin. El mensaje fue claro: China no piensa abandonar su sociedad estratégica con Rusia pese al acercamiento coyuntural con Washington. Xi intenta mantener un delicado equilibrio. Necesita preservar el gigantesco vínculo económico con EE UU, vital para la economía china, pero al mismo tiempo considera a Rusia un socio indispensable para construir un orden mundial menos dominado por Occidente.
Desde hace años, Moscú y Beijing hablan de la necesidad de un “mundo multipolar”. La idea apunta a debilitar la hegemonía estadounidense y fortalecer espacios alternativos de poder político, económico y militar. La expansión del grupo BRICS, los acuerdos energéticos bilaterales, el avance de monedas alternativas al dólar y la cooperación tecnológica forman parte de esa estrategia común.
Para Rusia, la alianza con China se volvió vital después de las sanciones europeas y estadounidenses. Para China, Rusia funciona como proveedor estratégico de energía, aliado militar y socio diplomático frente a la OTAN y Washington.
El canciller ruso, Sergey Lavrov, dejó clara esa visión al afirmar que los vínculos entre Moscú y Beijing “son más profundos y sólidos que las alianzas políticas y militares tradicionales”.
La reunión entre Putin y Xi probablemente también aborde el nuevo escenario internacional abierto por la guerra entre Israel e Irán y el impacto que esa crisis puede tener sobre los mercados energéticos mundiales.
China depende fuertemente de las importaciones de petróleo y busca evitar una escalada regional que afecte el comercio global. Rusia, en cambio, puede beneficiarse económicamente de una eventual suba internacional de los precios de la energía.
Otro punto sensible es Taiwán. Beijing observa con atención el apoyo militar estadounidense a la isla y analiza el conflicto en Ucrania como un laboratorio geopolítico sobre cómo reaccionaría Occidente ante una crisis mayor en Asia.
Por eso, el encuentro entre Putin y Xi no será únicamente bilateral. También funcionará como una coordinación estratégica frente a los grandes conflictos abiertos del planeta.
La relación entre ambos líderes también tiene una dimensión simbólica y política. Xi suele referirse a Putin como “viejo amigo”, mientras el presidente ruso lo llama “querido amigo”.
Ese lenguaje refleja una cercanía construida durante años y fortalecida desde el inicio de la guerra en Ucrania. Aunque China evita respaldar militarmente a Moscú de manera explícita, nunca rompió relaciones ni acompañó las sanciones occidentales.
Por el contrario, Beijing aprovechó el debilitamiento internacional ruso para ampliar su influencia económica sobre Moscú y garantizarse acceso privilegiado a recursos estratégicos.
La visita de Putin ocurre además en un momento de fuerte incertidumbre internacional. Europa atraviesa tensiones internas por el costo económico de la guerra, Estados Unidos enfrenta disputas políticas internas y el conflicto en Medio Oriente amenaza con expandirse.
En ese contexto, China busca mostrarse como un actor estable, pragmático y capaz de dialogar con todos. Pero detrás de esa imagen diplomática también aparece una ambición concreta: convertirse en la potencia indispensable del siglo XXI.
Por eso, la secuencia “sale Trump, entra Putin” no es solamente una postal diplomática. Es la demostración de cómo Beijing intenta administrar simultáneamente sus relaciones con las dos principales potencias rivales del planeta mientras redefine, paso a paso, el nuevo equilibrio global.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí