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MIRADA ECONOMICA

Que no cunda el pánico

Por MARTIN TETAZ (*)

Que no cunda el pánico

Que no cunda el pánico

Twitter: @martintetaz

Hay una máxima en periodismo que dice que no es noticia si un perro muerde a una persona, que la noticia es si la persona muerde al perro. Sin embargo esta semana, otra vez atacó el perro y en los medios ameritó el tratamiento que suele dispensársele a las novedades; otra vez subió el dólar y volvieron a sonar los teléfonos con los llamados de los periodistas que querían saber por qué.

Al principio pensé en no darle mayor importancia al asunto e incluso había pensado escribir esta columna de otro tema, pero sistemáticamente, una y otra vez, en cada lugar que visito la gente me pregunta lo mismo. Todos quieren saber qué pasa con el billete verde.

Lo primero que quiero decir al respecto es que lo raro era, en realidad, que no subiera. En una economía con un 28% de inflación, cualquier producto o servicio que el año pasado costaba 10 pesos, hoy sale $12,80. Paradójicamente no ocurre lo mismo con el dólar, ni con el oficial ni con el paralelo.

El tipo de cambio legal que regula el Banco central aumentó solo un 11,5% en los últimos 12 meses, un porcentaje muy similar al que trepó el “blue” en el mismo lapso, puesto que hace un año cotizaba a $12 y este viernes, recortando parte de la suba de la semana, cerró a $13,28.

De haber acompañado la tendencia del resto de los precios de la economía, hoy el oficial tendría que costar $10,40 y el paralelo $15,36, de modo que en términos reales, el dólar en realidad bajó en los últimos 365 días.

INSOSTENIBILIDAD EN EL MEDIANO PLAZO

Que los precios suban por el ascensor y el dólar por la escalera es obviamente algo insostenible, más allá del maquillaje de los meses pre electorales. Máxime en un contexto en el que las materias primas que exporta nuestro país no se recuperan y uno de nuestros principales socios comerciales, Brasil, devaluó fuertemente su moneda desde que Dilma Rouseff fue reelecta, en octubre del año pasado.

Para tener una idea del daño a la economía, según el Indec, las exportaciones argentinas cayeron 19% en los primeros cinco meses del año y algunos sospechan que los números reales son incluso peores.

En el corto plazo, en cambio, el Gobierno ha tenido éxito en congelar la cotización del oficial y al dar señales muy fuertes al mercado, como por ejemplo con la colocación de bonos en pesos atados al precio del dólar, que en la práctica funcionan como verdaderos seguros de cambio, frenó también el paralelo.

La consecuencia es la profundización de la recesión, porque no hay dólares para los productores que necesitan insumos importados, ni precios razonables para los productores de las economías regionales que en estas condiciones pierden menos plata tirando la producción o directamente dejándola en las plantas.

LAS RAZONES FINANCIERAS; CONFIANZA Y RESPALDO

Cuando uno mira la evolución del dólar paralelo desde que comenzó a generarse la brecha, a fines del 2011, luego de la imposición del cepo, su cotización está sorprendentemente en línea con la de un indicador que los economistas denominamos “dólar cobertura” y que básicamente es la relación entre la cantidad de pesos que hay en la economía (base monetaria) y la cantidad de dólares de respaldo (reservas).

Concretamente, en la última semana de junio del año pasado había $12,50 por cada dólar de reservas, mientras que el billete norteamericano se vendía a $12 en las cuevas. Hoy hay $14,50 por cada dólar y el paralelo rondó los $13,80 en esta semana, de manera que no hay que entrar en pánico porque efectivamente el dólar está moviéndose dentro de valores razonables.

Pero también es verdad, como demostró el Nobel de Economía Robert Shiller, que los mercados financieros sobrerreaccionan, porque los inversores se mueven en manada y se dejan llevar por rumores, entonces vemos que cada tanto el dólar se divorcia de esa relación que describíamos en el párrafo anterior, como ocurrió por ejemplo en septiembre del año pasado cuando el paralelo tocó los $16. En sentido contrario, si la gente tienen confianza en las autoridades económicas y juzga razonable el plan implementado, pues la divisa bien puede acabar cotizando bastante por debajo del valor del dólar cobertura.

¿QUE DEBEMOS ESPERAR EN LOS PROXIMOS MESES?

Aunque el tipo de cambio actual sea absolutamente insostenible más allá de las elecciones, en los próximos meses el dólar oficial se va a mover muy poco, porque ningún gobierno que devalúa gana las elecciones, aunque yo no descarto que si triunfa Scioli, este mismo gobierno devalúe antes de irse, para facilitarle la transición.

Controlar el dólar paralelo, en cambio, no resultará tan fácil. Habrá que ver cómo evoluciona la emisión monetaria, sobre todo en el mes de julio que es particularmente problemático para el déficit fiscal, porque el Estado tiene que pagar los aguinaldos. Y por el otro lado, resultará crucial lo que ocurra con las reservas. En este sentido, hasta octubre no habrá muchas novedades, pero en ese mes hay un vencimiento de deuda de 6.000 millones que puede hacer tambalear las reservas y poner al dólar cobertura en el rango de los 19 pesos.

Por esta razón creo que en el próximo mes el Banco Central subirá las tasas para absorber el excedente de pesos y el Tesoro contribuirá con nuevas colocaciones de bonos en moneda local, pagando también mayores tasas. Sumado a eso, es altamente probable que haya una nueva emisión de deuda en dólares, de YPF y del Tesoro, para no tener que pagar esos 6.000 millones con reservas.

El resto depende de la mayor o menor confianza que despierte este gobierno hasta octubre, y el que gane las próximas elecciones, en la transición.

 

(*) El autor es economista, profesor de la UNLP y la UNNoBA, investigador del Instituto de Integración Latinoamericana (IIL) e investigador visitante del Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (CEDLAS)

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