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Sobre los 11.500 edificios escolares con que cuenta la provincia de Buenos Aires

Tres de cada 10 escuelas no están en condiciones para dar clases y el 70% tiene falencias graves

Lo afirman cooperadoras, asociaciones civiles y entidades gremiales de base. El Gobierno asegura que la inversión en infraestructura este año es récord. Fondos dispersos, falta de una planificación centralizada y mezquindades políticas, en la base del problema

El 13 de abril, con una sentada masiva, el normal 1 se sumó al reclamo de veinte escuelas por las condiciones edilicias / archivo

estudiantes del ex comercial san martín también reclamaron este año

en el instituto 9, en mayo, se cayó parte del techo e inhabilitaron aulas

CARLOS ALTAVISTA
caltavista@eldia.com

Mientras el gobierno bonaerense asegura que este año hay un “récord de inversión” en infraestructura escolar, comunidades educativas, asociaciones civiles y gremiales y consejos escolares coinciden en que 3 de cada 10 edificios directamente no están en condiciones para dar clases.

En tanto, estiman en “más del 70 por ciento” la cantidad de colegios públicos con “importantes y recurrentes” problemáticas, como “falta de calefacción y de vidrios, techos que se llueven, emanación de aguas servidas, instalaciones eléctricas expuestas, mobiliario roto o insuficiente”. Y más.

“Unos 3.300 millones de pesos provenientes del Fondo Educativo de los 135 municipios bonaerenses están siendo destinados a infraestructura escolar, a lo cual se suman 1.700 millones de pesos del gobierno provincial. Esto significa una cifra récord en inversión que este año superará los $5 mil millones y posibilitará más de 3.500 intervenciones en escuelas, desde reparaciones menores hasta la construcción de edificios escolares”, dicen en la Dirección General de Cultura y Educación.

“Directoras, docentes y cooperadoras, allí donde las hay, ponen de sus bolsillos para comprar artículos de limpieza, tizas, papel, elementos para el comedor escolar que no llegan, lamparitas, para arreglar una puerta. No hay inversión. Y los problemas edilicios quedan prisioneros de una burocracia infinita, de la confusión creciente sobre dónde hay que pedir las cosas, y en demoras de meses, literalmente, para que aparezca alguna solución que, si llega, lo hace en forma de parche. Todo atado con alambre”, disparan desde las entidades de base de los gremios docentes, pero también desde las cooperadoras.

Lo cierto es que la onda expansiva de la terrible y cien por ciento evitable explosión que el jueves último mató a Sandra Calamano y a Rubén Rodríguez, vicedirectora (a cargo de la dirección) y auxiliar docente de la Escuela Primaria 49 de Moreno, llegó con inusitada fuerza a todos los establecimientos educativos del populoso distrito del oeste del Gran Buenos Aires, al tiempo que encendió todas las alarmas sobre el caótico manejo de fondos y la falta de planificación en materia de infraestructura escolar en la Provincia. Un tema que viene de lejos y que, día a día, empeora.

Ayer a la mañana, en la Media 2 de Moreno, se reunieron más de 250 directores de centros educativos de la ciudad -casi la totalidad- y redactaron un documento en el que detallan los problemas de infraestructura de los colegios. Mañana no abrirán las puertas de las escuelas, realizarán asambleas de docentes y padres en las puertas de cada una, y luego todos marcharán al intervenido Consejo Escolar a entregar el escrito. El martes harán un abrazo a la Primaria 49. En tanto, se supo que en el ambiente quedó flotando la idea de no reiniciar las actividades hasta que “las autoridades garanticen por escrito que no hay peligro para los alumnos”, afirmó el director anfitrión, Luciano Casaux.

Acuerdos sí. ¿Resultados?

Se dio a conocer en la víspera la carta acuerdo sobre intervenciones en escuelas suscripta entre la Dirección de Educación bonaerense, la Municipalidad de Moreno y el Consejo Escolar, donde delega como responsabilidades de este último “(...) el mantenimiento edilicio (...) asegurando el funcionamiento de las instalaciones de los servicios, las condiciones de seguridad, estabilidad y habitabilidad”, y el primer rubro que cita es “instalaciones de gas”.

“Hasta que la educación no sea política de Estado, las soluciones no van a aparecer”

 

En rigor, ese tipo de acuerdo fue firmado por la Provincia, los municipios y consejos escolares de 120 distritos. Este diario, en su momento, publicó el de La Plata, fechado el 11 de abril de este año. En esos escritos se detallaron las obras a realizar por el gobierno bonaerense, por el Municipio (a través del millonario Fondo Educativo que todas las municipalidades reciben desde 2013 directamente de la Nación), y las tareas de los consejos escolares, básicamente de mantenimiento cotidiano.

Consultado por este diario el jueves pasado a raíz del incumplimiento de la Comuna platense en la ejecución del Fondo Educativo local (111 millones de pesos solamente en lo que va de 2018 cuyo destino se desconoce), el subsecretario Educativo provincial, Sergio Siciliano, afirmó: “Se están auditando los acuerdos. Y en 2019 actuaremos en base al grado de cumplimiento en cada caso”.

El presidente del Observatorio de Calidad Educativa, Luciano Sanguinetti, explicó que “los fondos para infraestructura escolar en la provincia de Buenos Aires provienen de tres jurisdicciones estatales: la Dirección de Infraestructura Escolar de la cartera educativa provincial, los consejos escolares por el denominado Fondo Compensador, y el Fondo Educativo de los municipios. En La Plata -ejemplificó- el Consejo Escolar recibió en el primer semestre de este año 11 millones de pesos, y el Municipio percibió 111 millones de pesos. ¿Qué se ha hecho con esos recursos? Esa es la pregunta que se hacen las comunidades educativas”, subrayó.

“Un poco de realidad, por favor”

Como se dijo, la tragedia de “la 49” volvió todas las miradas sobre el pésimo estado edilicio de las escuelas bonaerenses y el desmanejo de los fondos. “Hasta que la educación no sea una política de Estado, no hay solución. Es una responsabilidad de todos, pero la responsabilidad del Estado, con cualquier gobierno, es indelegable. Lo que ocurre es que la educación sólo está en boca de los candidatos durante las campañas. Ahí sí, es ‘el eje primordial para que el país crezca’, etcétera, pero cuando llegan, nada. Venimos reclamando por el estado de las escuelas hace años. Al gobierno anterior, al actual. Y ahora nos confrontan, nos atacan, en vez de sentarse a una mesa todos juntos a trabajar. Se llenan la boca hablando de que tiene que llegar la Robótica a las escuelas y hay muchos lugares donde les piden a los padres que los chicos vayan con sillas de la casa porque no hay mobiliario. Un poco de realidad, por favor”. Lo dijo el viernes a este medio la presidenta de la Feb, Mirta Petrocini.

La docente señaló que “en tres de cada diez escuelas directamente no están dadas las condiciones mínimas para dar clases”, más allá del mal estado general de los edificios que, según el último censo educativo oficial, afecta a entre el 70% y el 80% de los inmuebles.

Los gremios docentes, en abril, entregaron seis carpetas con los principales problemas a legisladores, cartera educativa y gobernación. En la carpeta de infraestructura escolar “los cuatro puntos comunes a casi todos los establecimientos relevados son la electricidad, el gas, los techos y agua y cloacas. Avisamos con tiempo y con documentación detallada. La respuesta fue una reja, porque no nos recibieron”, puntualizó Petrocini.

Fondos dispersos y mal gestionados, falta de planificación, internas políticas que frenan obras, ponen a las escuelas contra la pared y a la educación lejos de las prioridades. La terrible tragedia de Moreno debería marcar un antes y un después. En las comunidades educativas lo dudan. Motivos, les sobran.

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