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CRECE LA TENSIÓN EN EL ORGANISMO DE CONTROL

Votación dividida y polémica en el Tribunal de Cuentas

La nueva mayoría que integran los vocales del PRO y el PJ aprobó ayer un cambio de reglamento. Temen que ahora los cargos ya no sean ocupados por personal de carrera

La nueva mayoría conformada en el Tribunal de Cuentas producto de la alianza estratégica que anudaron los vocales que responden al PRO y al PJ, volvió a funcionar en forma aceitada. En el plenario que se celebró ayer, aprobó una resolución por la que se dispuso un cambio de estructuras en el organismo de control. Sin embargo, esa modificación podría tener otras implicancias: abriría la posibilidad de que diversos cargos estratégicos dejen de ser ocupados por personal de carrera y pasen a manos de funcionarios nombrados por la política.

De hecho, la Asociación del Personal de los Organismos de Control (APOC), el gremio que nuclea a los trabajadores del Tribunal de Cuentas, salió a advertir sobre esa posibilidad y reclamó que no se avance en esa dirección. “La modificación de los requisitos atenta drásticamente contra la histórica carrera profesional del organismo, vulnerando además principios fundamentales como conservar un criterio profesional independiente, ajeno a todo tipo de presión política y con la garantía de estabilidad que asegure la mayor objetividad técnica”, afirmó el titular del sector, Pedro Fernández.

En el Tribunal de Cuentas, como contara este diario, se libra una fuerte pulseada política que supone un cambio de mando histórico. Su todavía presidente Eduardo Grinberg, que controlara durante décadas los resortes de poder, ha quedado relegado con el arribo de los nuevos vocales que vinieron a cubrir las cuatro vacantes que existían en el organismo.

Antes de fin de año, el gobierno de María Eugenia Vidal se decidió a cubrir las butacas vacías en el directorio, producto de fallecimientos y renuncias. Fue así que promovió a dos funcionarios afines (Gustavo Diez y Ariel Pietronave) y, en acuerdo con la oposición, al massista Daniel Chillo y al peronista Juan Pablo Peredo. Los cuatro se sumaron a la gestión del histórico Grinberg, un abogado de origen radical que está a cargo del Tribunal desde la década del `80.

La nueva composición tardó lo que un suspiro en aunar fuerzas para esmerilar a Grinberg. Los dos vocales impulsados por Vidal y Peredo (que responde al intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde), formaron mayoría y se mueven en sintonía. Ayer volvieron a hacer lo propio. El massista Chillo volvió a ubicarse equidistante en la disputa de poder. Y Grinberg quedó en minoría en la votación de la controvertida resolución.

“La degradación de la calidad institucional atenta en definitiva contra la transparencia de los actos públicos”

Pedro Fernández
Secretario general de APOC

 

¿Qué fue lo que se votó ayer? Según trascendió, un cambio de estructuras. Dos secretarías y dos direcciones generales que dependían del Presidente, ahora quedaron bajo la órbita del plenario. Grinberg conservó lo mínimo: la secretaría Administrativa y la de Relaciones Institucionales.

Sin embargo, hay otra cuestión adicional de peso. En la reunión se propuso la creación de una secretaría Legal y Técnica y en la redacción del proyecto no se habría establecido requisito alguno para cubrir el cargo.

Para la cobertura de secretarías, relatorías y otras dependencias de peso, en el Tribunal de Cuentas imperaba el criterio de promover a personal de carrera. Pero esa lógica se rompió en las últimas semanas cuando el vocal Peredo designó como relator mayor a Claudio Raggio, otro hombre de Lomas de Zamora.

Ahora el gremio APOC advirtió que esa lógica podría ampliarse con la designación del secretario de Legal y Técnica. Más aún, si se confirman las versiones en el sentido de que la nueva mayoría del Tribunal de Cuentas buscaría desplazar al resto de los actuales secretarios por gente proveniente de la política.

“Se está dejando abierta la posibilidad de que personas ajenas al organismo ingresen a estos altos cargos de dirección”, lo que “quebranta la carrera profesional generando una clara frustración y desmotivación en la expectativa del personal”, señaló el gremio.

“La tarea constitucional de contralor debe ser ejercida con la mayor transparencia e idoneidad”

Pedro Fernández
Secretario general de APOC

 

REQUISITOS

APOC insistió: “Se estarían eliminando todos y cada uno de los requisitos que desde hace décadas rigen para ocupar los cargos de relatores mayores y secretarios del Tribunal”.

“El título profesional, la antigüedad dentro del organismo y el haber ocupado cargos inmediatamente inferiores a los citados anteriormente, son algunos de los condicionamientos que el máximo titular del Poder Ejecutivo en su momento entendió sabiamente que eran imprescindibles para que la tarea constitucional de contralor sea ejercida con la mayor transparencia e idoneidad”, recordó el sindicato en una carta dirigida a los funcionarios del Tribunal.

Y concluyó: “Eliminar de cuajo a través de una resolución todos estos reaseguros para obtener un producto de auditoría confiable debe poner en alerta no sólo a ustedes y a este gremio sino también a las máximas autoridades de los Poderes Ejecutivo y Legislativo, por cuanto esta degradación de la calidad institucional atenta a la postre contra la transparencia de los actos públicos y el correcto control de las rendiciones de cuentas de los funcionarios públicos”.

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