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Del cemento a la libertad del campo, la nueva vida de los animales de la “Repu”

Dejaron la granja del paseo de Gonnet hace tres meses. Cómo se adaptaron al santuario que sostienen dos jóvenes veterinarios

Del cemento a la libertad del campo, la nueva vida de los animales de la “Repu”

los cuidadores cuentan que al llegar en febrero los animales tenían “instintos anulados” / sebastián casali

31 de Mayo de 2019 | 01:45
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Libres y bien cuidados, los animales que hasta febrero último estaban cautivos en la granja de la República de los Niños, retozan en un campo de Punta Lara. “Cuando los liberamos en este espacio se quedaron un par de días como inmóviles, no sabían caminar por todo el tiempo que vivieron en un lugar tan reducido, ahora se desplazan por todas partes y están muy bien”, cuenta Diego Núñez quien junto a la veterinaria Sofía Piazza está desde hace dos años al frente de ese santuario de animales.

Cabras, llamas, cerdos, gallinas, patos, gansos y conejos coexisten con los perros que tiene la pareja y se ven mansos, acostumbrados al contacto con la gente.

Con solo escuchar el ruido de la puerta que se abre, todos los animales salen al encuentro de Diego con una actitud mas propia de los perros que de lo que se puede esperar de las cabras y los gansos.

“Vienen a mi encuentro y me siguen por todas partes porque yo les doy el alimento; muchos están acostumbrados a que se les de de comer en la boca por todos los años que pasaron en la granja”, cuenta Diego.

Esos animales que se desplazan en grupo estaban bien alimentados cuando llegaron al santuario Veteacasa, sin embargo no sabían desplazarse a campo abierto y los patos y gansos miraban el agua como si no estuvieran capacitados para sumergirse en ella, tenían el instinto como anulado, asegura el proteccionista.

Cuesta asociar al cerdo que corretea entre los gansos con aquel que por el verano se veía en la granja de la República de los Niños exhausto por el calor del cemento.

Los animales se fueron soltando de a poco en las seis hectáreas, se apropiaron del espacio y comenzaron a expresar otro comportamiento.

También protagonizaron postales extrañas que la gente de Veteacasa refleja a través de Instagram, en ellas se ven gallinas paradas sobre el lomo de las llamas o cabras que otean el horizonte desde el techo del auto de la pareja.

Las aves permanecen sueltas todo el tiempo, pero las cabras, llamas y cerdos duermen en corrales cerrados para estar a reguardo de posibles robos.

“El animal necesita libertad”, resume Diego y muestra como las llamas se trepan a una lomada.

“Este tal vez no sea el clima ni el entorno ideal para ellas, pero están bien adaptadas”, agrega.

Si bien en los últimos días se hizo público que los animales no estaban recibiendo el alimento que se comprometieron a entregar las autoridades comunales, ayer se efectivizó una entrega de 35 bolsas de granos.

Según se informó, los animales consumen a razón de una bolsa y media por día, o sea 30 kilos de granos. También requieren de dos fardos diarios, más en épocas donde el campo no es tan próspero en pasto y hierbas.

“La Municipalidad se comprometió que por este año nos iba a ayudar y estos son los primeros granos que recibimos, si nos habían dado algunos fardos; ahora tenemos para alrededor de un mes, esperamos que la ayuda no se corte”, señala el proteccionista.

Diego también agradece el aporte de algunos voluntarios que se suman para que la obra continúe.

Además proyecta hacer algunas obras para que el predio cuente con ambientes acordes a las necesidades de las distintas especies.

“Cada sábado recibimos al voluntariado que nos da una mano para atender a los animales o arreglar un poco los corrales, los caminos”, afirma Diego.

Sofía como es veterinaria es la responsable de observar que todos se encuentren en perfectas condiciones e incluso por estos días está pendiente de dos cabras que están preñadas.

En ese refugio santuario el lema es que los animales puedan vivir en libertad en un entorno amigable.

“Cuando las proteccionistas trajeron los animales lo único que nos interesó fue que estuvieran bien, que se adaptaran a su nuevo lugar y la verdad es que están muy bien”, apunta Diego.

Los interesados en colaborar con en el espacio se deben contactar a través de Instagram, veteacasa_hospedaje_santuario o mediante Facebook , Veteacasa Laplata.

 

Multimedia

los cuidadores cuentan que al llegar en febrero los animales tenían “instintos anulados” / sebastián casali

parece el norte, pero es una postal del santuario de punta lara

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