¿Quién manda en Venezuela?: Trump presionó a fondo y Delcy aflojó
¿Quién manda en Venezuela?: Trump presionó a fondo y Delcy aflojó
VIDEO. Tras la detención de Maduro, venezolanos volvieron a congregarse en Plaza Moreno
La informalidad acorta la vida: mortalidad, empleo y salud, en el foco
VIDEO. Continúa la pesadilla de la falta de agua en Villa Castells y City Bell
Reyes Magos: ventas moderadas y expectativas puestas en las promos
Cómo es el circuito internacional de los fondos del fútbol argentino
De emprendedora local a firmante de cuentas millonarias: el rol de la esposa de Faroni
Entre el sol y el abrigo: Mar del Plata puso en marcha el verano 2026
Matías Melluso: se iba libre pero tendrá otra chance en el Lobo
Vaca Muerta e inflación: cayó Maduro, el impacto en Argentina
Siguen los cruces entre el Gobierno y Kicillof por la captura de Maduro
El Gobierno busca volver a poner en el foco la reforma laboral
Cristina reapareció y dijo que Estados Unidos “secuestró” a Maduro
Murió Horacio Usandizaga, ex intendente de Rosario y dirigente de la UCR
El Congreso de EE UU alerta por la alianza entre Trump y Milei
Los desvíos de la AFA a empresas vinculadas a particulares de Bariloche
Informáticos advierten por estafas con reservas digitales en vacaciones
Piden la reparación de las calles en el barrio Las Banderitas de City Bell
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Un repaso de los principales cambios que provocó esta rara y nueva normalidad a la que hubo que amoldarse sin excepciones
Desinfectar los barrios se volvió una necesidad / EL DIA
Era mediados de diciembre y tal vez nadie en estas tierras imaginó que esos lejanos contagios que reportaban los hospitales de Wuhan, algo exóticos y ajenos en sus orígenes, generarían tres meses después un discurso del presidente Alberto Fernández para anunciar el aislamiento social, preventivo y obligatorio, la cuarentena, una medida de la que hoy se cumplen cien días y que, como nunca antes en la historia, vino a demostrar que ya no existen los problemas del todo lejanos ni los orígenes muy exóticos y ajenos.
En estos cien días (¿cien años nos dicta el inconsciente?), muchos pasaron de sus oficinas a trabajar en casa. Otros, claro, de trabajar a no poder hacerlo. Los chicos se quedaron confinados y muchos hogares pasaron así a ser aulas improvisadas de una educación casi de urgencia. Las bolsas del supermercado y las correas para pasear al perro se convirtieron en una especie de documentos de identidad de esta nueva normalidad. Lo que antes nos parecía una prenda destinada a otro mundo, como el barbijo, se convirtió una compañía tan necesaria como el celular. De golpe nos encontramos hablando a través de las pantallas con una frecuencia inaudita y hasta debatiendo sobre infectología o preguntando incluso cosas que en otro tiempo hubiesen resultado propias del rally Dakar: “¿Es una curva aplanada la que nos espera?”
La cuarentena no sólo modificó la rutina y nos nutrió de palabras y temáticas nuevas, de hábitos y rutinas de limpieza impensadas hasta no hace mucho (¿cuántas veces nos lavamos las manos en un día?), sino que abrió un paréntesis a escala mundial y dejó en evidencia, por qué no, algunas de las miserias diarias de la sociedad urbana occidental: el desprecio por el medio ambiente, el colapso del sistema de transporte, la falta de paciencia, el permanente descuido del sector sanitario.
Pero también -como ya lo advertía Camus al escribir que algo que se aprende de las plagas es que “hay en los hombres más cosas dignas de admiración que desprecio”- vino a demostrar que en los momentos difíciles aparecen los gestos que tal vez nos enaltezcan como especie. Y no es exageración: de la misma manera que se desnudaron miserias se despertaron virtudes que parecían olvidadas. Aplausos de balcón a las nueve de la noche, cartelitos en el ascensor de un edificio preguntando si alguien necesita algo, voluntarios para hacer mandados, donaciones de barbijos y tapabocas. Ayuda. Solidaridad pura y también muy contagiosa. Y por supuesto: el desafío de seguir y adaptarse a esta nueva, rara y cada vez más compleja realidad.
Desinfectar los barrios se volvió una necesidad / EL DIA
Zapatería en la calle, una postal de estos días / EL DIA
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$690/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6470
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$530/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4190
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí