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Toda la semana |“NUEVAS FORMAS” PARA UN VIEJO TRUCO
Engaños amorosos: la infidelidad no hace cuarentena

Si alguien pensaba que estar encerrados o con restricciones de circulación reduciría las posibilidades de encontrarse con los amantes, se equivocó. Qué papel juega la virtualidad -salvadora en muchos aspectos durante la pandemia- en los triángulos amorosos

Engaños amorosos: la infidelidad no hace cuarentena
2 de Mayo de 2021 | 10:03
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Durante la semana, un caso de infidelidad en el mundo del espectáculo sorprendió. Si bien es un tema que siempre se toca en los programas de chimentos, saber que Horacio Cabak se separó de su mujer tras haber compartido casi 30 años de pareja por terceros en discordia, dejó a varios atónitos por el perfil de “buen tipo” que hay del ex modelo en el imaginario colectivo.

Es que en medio de una pandemia, con restricciones de circulación, miedo al contagio y todas las trabas que se podría uno imaginar en este contexto sanitario, las infidelidades continúan y en muchos ha surgido el deseo de engañar a su pareja.

Según una encuesta del sitio para infieles Second Love, el 80 por ciento de 989 argentinos encuestados confesó que la cuarentena aumentó su deseo de conocer otras personas por fuera de su relación estable. Pero, a su vez, solo el 10 por ciento dijo haber concretado una cita desde que se declaró la pandemia (de un total de 1.102 casos).

Además, el 85 por ciento dijo haber respetado las normas de distanciamiento social durante las citas.

Sabiendo que la realidad actual nos lleva a estar mucho más tiempo en casa, resulta llamativo un dato: el 32 por ciento de los encuestados dijo que su pareja sabe que utiliza el portal de citas para infieles.

Y no es sólo un fenómeno argentino. Según explican desde el mismo sitio de Internet cuentan que el comportamiento de los usuarios de Latinoamérica, y específicamente en Argentina, es más o menos el mismo que en Europa. En “los primeros días cuando se declaró la primera etapa de la cuarentena hubo una baja aproximadamente del 20 por ciento del uso de la plataforma; luego a partir de los 4 o 5 días aproximadamente se regularizó, los usuarios se hicieron la idea de que esto llevaría un tiempo largo y volvieron a visitar el portal”. Además, destaca que hubo un cambio en el comportamiento: “ahora lo utilizan de manera más frecuente, pero tienen poca permanencia; esto puede ser asociado a la falta de espacio e intimidad, ya que están con sus familias todo el día”, destacan.

EL BENDITO “¿POR QUÉ?”

Cualquier persona que haya sido engañada en una relación de pareja, una de las primeras cosas que hace es buscar una explicación a la dolorosa situación. A veces la hay y otras tantas ni el traicionado ni el traidor saben muy bien por qué se llegó a tal escenario.

Sin embargo, según los especialistas, en esta situación pandémica de ansiedad, intranquilidad, hastío, o de no encontrar el placer en lo conocido, la alternativa de un contacto “tramposo” se convierte en una alternativa posible.

Porque si para algunas parejas la cuarentena ha presentado una nueva oportunidad de reconectar y fortalecerse, pero para muchas otras ha sido un impacto que despertó tensiones y posiblemente, infidelidades.

Entre la infinidad de posibles argumentaciones del engaño, en este contexto se destacan algunas más que otras. Los psicólogos dicen que con las restricciones es normal sentirse aburrido, lo que en muchas ocasiones puede crear presión en la relación. Para muchas personas una aventura -virtual o presencial- es una manera de entretenimiento para aliviar tensión con la pareja.

También, sobre todo en las relaciones que ya tenían problemas previos a la pandemia, la falta de relaciones sexuales y la menor atracción por la pareja son una de las causas principales de las infidelidades durante la pandemia.

La situación ocasionada por la cuarentena ha aumentado la sensación de soledad. Si la comunicación de pareja no es óptima es muy fácil buscar la compañía de otros, incluso de manera virtual.

En muchas ocasiones las rutinas laborales limitaban el contacto entre las parejas. Con la llegada del confinamiento y el teletrabajo, el contacto aumentó y, en muchas ocasiones, también la tensión.

Un 80% admitió que quiso conocer a alguien por fuera de su relación estable de pareja

 

El espacio personal es muy importante en las relaciones. Al perder las distracciones del día a día, las parejas se han visto obligadas a compartir espacio 24/7, lo que facilita percibir las manías y defectos del otro y el fastidio ante las mismas.

Pero yendo un poco más profundo, algunos especialistas tienen sus hipótesis sobre las infidelidades: perfiles de personalidad y vivencias de la infancia.

“Son varias las razones que hacen que algunas personas sean más proclives a ser infieles, suele suceder en personas con características más narcisistas o quienes tiene menor satisfacción y conciencia. La infidelidad también es más probable que en sujetos que tienen creencias poco restrictivas sobre el sexo, como que no tiene que limitarse a una pareja sexual. A estas razones pueden sumarse la insatisfacción con sus relaciones, el bajo nivel de compromiso que lleguen a tener, el tener la creencia que el sexo es algo diferente al amor o al compromiso.

Más que de infidelidad es necesario hablar de infidelidades, ya que los motivos, situaciones, causas y consecuencias pueden provenir de orígenes muy diferentes e ir hacia finales muy distintos”, explica el licenciado y docente en psicología Flavio Calvo (MN: 66869) y agrega que “hay ciertos aprendizajes que pueden ser de incidencia en la personalidad de un sujeto infiel. Cantidad de investigaciones dan cuenta que personas que han tenido algún trauma infantil como abandono emocional, apego evitativo o algún tipo maltrato físico o psicológico, pueden ser más proclives a la infidelidad. Estas conductas, además, se vuelven naturales cuando han sido observadas en el propio contexto familiar, a pesar de haber sufrido por ellas y de saber que otras personas pueden llegar a sufrir a causa de eso. La persona infiel ya sea que lo haga una vez o que decida emprender con la tercera persona un triángulo amoroso, probablemente se encuentre en una búsqueda compulsiva de amor motivada por el autoengaño, creyendo que así es posible evitar el sentimiento de soledad, el dolor, el sentimiento de fracaso, la inestabilidad emocional, problemas de comunicación, además de problemas psicológicos o traumas de la infancia que no fueron cerrados”.

LA INTRIGA DEL “CÓMO”

Un informe del sitio de citas para casados Ashley Madison cuáles son las “nuevas” excusas usadas por los infieles: “si bien viejas frases como ‘trabajo hasta tarde esta noche’, ‘me voy de tomar algo con los amigos’ y ‘un viaje de negocios este fin de semana’ fueron suficientes en su momento para ocultar una infidelidad, los traidores ahora utilizan historias como ‘estoy trabajando’ (36 por ciento), ‘una llamada con amigos’ (18 por ciento), ‘necesito tiempo para mí’ (12 por ciento) y ‘voy a comprar’ (9 por ciento). Aunque la mayoría de las infidelidades se han vuelto virtuales, muchos infieles siguen quedando con su amante en persona. No obstante, han tomado nuevas precauciones”.

Dadas las circunstancias sanitarias, lo que más han aumentado son las infidelidades virtuales. Según Gleeden -una plataforma de encuentros extraconyugales por Internet- hubo un incremento de un 160 por ciento en conexiones y altas a nivel mundial desde que comenzó la pandemia. Además, registraron un aumento considerable en el promedio de conexiones, que pasó de 2 horas a 3. Con respecto al tráfico de usuarios, desde la plataforma afirman que el mismo continúa siendo a la noche, aunque se han incrementado las conexiones a primera hora de la mañana y durante el mediodía. Muchos usuarios aprovechan los pocos momentos de intimidad que disponen para recurrir al sexting.

El micro-engaño virtual engloba una serie de actividades muchas veces asociadas a las redes sociales que generan excitación sexual o deseo sexual, y donde el otro miembro de la pareja queda excluido. Existen señales que delatan a los protagonistas de los engaños virtuales amorosos, como pasar tiempo en línea en privado, sonreír sobre los mensajes recibidos sin dar más detalles y borrar mensajes o historiales de búsqueda como algo natural.

Poner un ‘me gusta’ a una publicación de un ex vínculo sexo afectivo, chatear con un compañero de trabajo, olvidar de borrar el perfil de Tinder o seducir a otra persona en forma virtual sin que nada pase a mayores, para muchos son consideradas diferentes formas de infidelidad. La era digital trae aparejada una serie de conductas que flotan en el terreno de lo ambiguo. Y es posible que la persona que lo hace no se dé cuenta de que su acción puede ser tomada como una infidelidad.

Para muchas personas, contactar a otra por correo electrónico o una red social no es “la vida real”. No piensan que están siendo infieles y nunca admitirían que tienen “asuntos en línea”, pero su pareja no lo vería de la misma manera. Si se expone alguna situación es probable que la pareja lesionada se sienta traicionada y pierda toda su confianza en el otro.

Dado el contexto sanitario de la pandemia, lo que más aumentó fue la infidelidad virtual

 

“Cuál es el límite de la fidelidad o la infidelidad va a estar relacionado con los acuerdos que cada pareja tenga, por esta razón es importante que en la pareja haya diálogo, y que se acuerde en que van a coincidir y en que no. La fidelidad es hacia la otra persona y los acuerdos concebidos con ella. Cada pareja tiene acuerdos diferentes, existen parejas dónde no se puede ni hablar con personas de otro sexo, parejas abiertas, parejas swinger, y lo que entra dentro de los límites de lo fiel o infiel va a depender de que cosas se acordaron en cada caso, lo importante es que ambos miembros de la pareja conozcan el acuerdo y que sea mutuo el cumplimiento del mismo. Infidelidad es quebrar la confianza de la pareja conservando secretos fuera de la intimidad de la unión entre ambos, o sea que, si le mentís a tu pareja siendo consciente de que tu comportamiento no es el conveniente, le estás siendo infiel”, analiza Calvo sobre este tipo de prácticas.

“CUCKOLDING”, LA FANTASÍA DEL ENGAÑO

Las estrategias para mantener “la llama de la pasión encendida” en la pareja son tantas como relaciones existen. Sin embargo, hay una tendencia que crece y que llama la atención. Su nombre es “cuckolding” y proviene del equivalente en inglés de “meter los cuernos”. Lo que comenzó como una preferencia sexual propia de un nicho reducido, a cuyos participantes los señalaba con el dedo casi como “pervertidos”, se transformó en un fenómeno masivo.

Esta práctica consiste en que una mujer -casada o en pareja- tenga relaciones sexuales con otro hombre y luego le cuente al detalle la experiencia que vivió a su novio o marido. Presuntamente, después del relato la llama de la pasión en la pareja se reaviva con gran intensidad.

Según los expertos, el cuckolding es una variable de las parejas abiertas y consiste en tener relaciones con terceros y contar la experiencia, a veces con detalles. En general las parejas abiertas acuerdan que pueden tener relaciones con otros, pero existen ciertas pautas que se deben cumplir: que las relaciones fuera de la pareja sean puramente sexuales -a diferencia del poliamor-, que no se cuenten los pormenores del encuentro y el cuidado con profilácticos.

Las parejas se convocan y cuentan sus experiencias en internet. Los foros y comunidades dedicadas a la modalidad de intercambio de pareja crecieron en forma exponencial en los últimos años. Por caso, las búsquedas sobre el tema en Google se duplicaron en los últimos 12 años.

En esta modalidad, el discurso está centrado en cómo fue la experiencia sexual con el tercero y el relato en sí mismo y la fantasía son fuentes de excitación. El relato entonces se convierte en fetiche.

Se entiende entonces que el diálogo y el respeto por el otro es lo único que garantizaría que no haya traición o infidelidad en la pareja. Sin embargo, quien quede libre de pecado que tire la primera piedra. En algún momento de la vida la mayoría de los mortales ha interpretado el rol de la víctima o del victimario. Para tranquilidad de todos, como dice el dicho, “de los cuernos y la muerte nadie se salva”.

 

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La cuarentena hizo que muchas parejas entraran en crisis y pensaran en ser infieles

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