Activistas por el clima tiñeron ayer el agua de la famosa Fontana di Trevi de Roma de negro, y señalaron que las recientes inundaciones que mataron a 14 personas en el noreste del país son “una advertencia”. Militantes de la organización ecologista Last Generation se metieron en la famosa fuente y vertieron en el agua un líquido a base de carbón vegetal, antes de ser desalojados por la policía.
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