Rosario Central, que viajó a Brasil en busca del pasaje a la segunda ronda de la Copa Sudamericana, recibió anoche otro cachetazo, en este caso del local San Pablo, que le ganó 1 a 0 en el estadio Morumbí, con anotación de Diego Souza, a los 15 minutos del segundo tiempo, y se adjudicó la llave que había comenzado con un empate sin goles en el Gigante de Arroyito.
Eso de otro cachetazo tiene que ver con que esta presentación internacional se desarrolló tras la dura goleada que sufrió como visitante del descendido Arsenal, por el campeonato oficial de Primera, en partido que llegó bajo la conducción técnica de José Antonio Chamot, que se hizo cargo luego de la salida de Leonardo Fernández por resultados negativos.
Central fue al Morumbí con lo mejor que tenía, incluyendo en su formación a los titulares cuidados en el referido cotejo en Sarandí, y la esperanza de dar un batacazo, que buscó al proponer un juego de ida y vuelta.
De todos modos, Central no alistó a Federico Carrizo, expulsado en el partido de ida por doble amonestación, ni a Fernando Tobio, quien sufrió una distensión en el isquiotibial izquierdo el sábado, cuando entró como suplente contra Arsenal, motivo por el que ni siquiera viajó a Brasil.
Enfrente tuvo al temible San Pablo, dirigido por el uruguayo Diego Aguirre, ex San Lorenzo, que según los medios brasileños jugó contra Central en Arroyito su mejor partido del último mes, pero que tampoco cumple una buena campaña en el ámbito local, donde el sábado empató 2-2 con Atlético Mineiro y antes fue eliminado de la Copa Brasil por Atlético Paranaense.
En el descuento, San Pablo se quedó con dos menos por las expulsiones de Christian Cuevas y Petros. Un final caliente que incluyó roja a Germán Herrera una vez finalizado el encuentro.
SUSCRIBITE a esta promo especial