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Otra muerte en el k-pop: tragedia tras tragedia, se corre el velo de una industria despiadada

Presiones, competencia, restricciones y contratos leoninos someten a los artistas de la música surcoreana, azotada por los suicidios y la depresión

Otra muerte en el k-pop: tragedia tras tragedia, se corre el velo de una industria despiadada

Cha In-ha, otra muerte en el k-pop

8 de Diciembre de 2019 | 06:57
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El cantante y actor surcoreano Cha In-ha fue encontrado muerto este martes en su casa de Seúl. Tenía 27 años, y es la tercera joven estrella del k-pop, la espectacular industria musical surcoreana, que muere esta primavera después de los decesos de Sulli -muerta con 25 años en octubre- y Goo Hara -en noviembre a los 28 años-, una oscura tendencia que comenzó hace dos años con el suicido de Kim Jong-hyun, de la banda Shinee.

Muertes que vuelven a arrojar luz sobre la presión que las estrellas, en especial las femeninas, enfrentan en la despiadada industria del k-pop y en la sociedad profundamente conservadora de Corea del Sur.

El deceso de Goo a los 28 años, el otro caso más reciente, se produjo menos de dos meses después del de Choi Jin-ri, o Sulli, otra estrella de K-pop y amiga cercana de Goo. Expertos dicen que ambas enfrentaron ciberacoso y acoso sexual del público y la prensa a lo largo de sus carreras, y que eso fue afectando su salud mental. La policía dice que todavía está investigando la muerte de Goo y que encontró una “nota pesimista’’ en su casa.

Una vez popular principalmente en Asia, el k-pop ha traspasado las fronteras de Corea del Sur gracias a grupos ampliamente populares como BTS y Blackpink. Goo debutó en el 2008 como parte del quinteto de chicas Kara, que saltó a la fama casi instantáneamente y ayudó a liderar el fenómeno global. Más tarde se lanzó con éxito como solista en Corea del Sur y Japón.

Goo encabezó titulares el año pasado, cuando llevó a la corte a su ex novio Choi Jong-bum. Choi alegó que ella había abusado de él, mientras que Goo lo acusó de amenazarla con publicar un video sexual. Durante la disputa, la agencia coreana que representaba a Goo no renovó su contrato.

Pero Goo, además, ya había intentado quitarse la vida en el pasado. Tras recuperarse, envió mensajes afirmando que estaba trabajando para estar mejor que, en retrospectiva, parecen parte de la presión que la habría llevado a tomar una drástica decisión.

Es que el k-pop es altamente competitivo, con docenas de grupos que debutan cada año. Expertos han alertado desde hace mucho sobre el lado oscuro de esta industria azotada por el escándalo. Aspirantes a actrices se entrenan por años desde muy jóvenes, pero sólo unas pocas debutan y menos aún alcanzan el éxito comercial. Las probabilidades de éxito se incrementan si firman contrato con alguna de las principales agencias de entretenimiento.

La industria es conocida por tener reglas estrictas para sus artistas que incluyen prohibiciones de citas, rigurosas dietas y entrenamientos, y a veces contratos esclavizadores e injustos. Expertos dicen que la industria tiene requisitos adicionales para las chicas, reglas sobreentendidas que son reflejo de la sociedad patriarcal surcoreana.

Park Hee-A, un periodista que escribió el libro “Entrevistas con estrellas del K-pop”, dijo que las estrellas femeninas son obligadas a seguir reglas sociales rígidas. “Algunas han sido excluidas por no sonreír en programas de televisión o leer un libro sobre feminismo que contradice a la sociedad surcoreana patriarcal dominada por los hombres”, dijo Park.

Las expectativas de pureza y castidad gobiernan a las mujeres en Corea del Sur. Goo enfrentó un aluvión de mensajes de odio tras reportarse la existencia de un video sexual pese a ser ella la víctima de una venganza pornográfica. “El tema del sexo es tabú en Corea del Sur en comparación con los países occidentales”, dijo el psiquiatra Tae-Sung Yeum, de la Clínica Psiquiátrica Gwanghwamun Forest. “Existen altos estándares morales, en especial para las celebridades femeninas, porque Corea del Sur es una sociedad patriarcal”.

Sulli, quien fue por años amiga de Goo, también encabezó titulares, a menudo maliciosos y misóginos, por pronunciarse sobre temas como la discriminación por edad y el feminismo. Fue criticada por usar camisas sin sostén, llamar a hombres mayores que ella por sus nombres de pila y apoyar abiertamente el feminismo.

Yeum dijo que a las estrellas de k-pop les resulta difícil buscar ayuda profesional para la depresión, sobre todo en un país donde muchos creen que los trastornos psiquiátricos pueden “tratarse con voluntad propia”. Dijo que múltiples suicidios en la industria derivan del hecho que las estrellas son arrojadas a un sistema hipercompetitivo con un exceso de abusos desde temprana edad.

Cuando Sulli fue hallada muerta en su casa en Seongnam, Goo se despidió de su amiga con un video transmitido en vivo por internet. “Viviré con más esmero por ti”, lloró Goo al tiempo que se disculpó por no poder llegar a su funeral. Dos días antes de su muerte, Goo subió una última selfie a su cuenta de Instagram con la leyenda “Buenas noches”.

 

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Goo Hara

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