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El cine va perdiendo erotismo

Por: ALEJANDRO CASTAÑEDA
afcastab@gmail.com

8 de Diciembre de 2019 | 06:55
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Hollywood se ha vuelto puritano. Por un lado, la industria del cine se vuelca cada vez más hacia películas aptas para todos los públicos, y por el otro, las cataratas de denuncias por acoso y abuso han obligado a poner las barbas en remojo a todos. Las consecuencias se sienten en la pantalla. Al margen de argumentos que cada vez más reivindican y exaltan el poder de la mujer, las grandes producciones han preferido hacer a un lado las escenas hot y apoyarse más en la espectacularidad, la corrección política y los buenos modales para contar una historia de amor. Los actores incluso han desistido de hacer escenas audaces en la cama, porque nunca se sabe cómo puede calificar sus modales la compañera de turno. El cine ha sido copado por una corrección que lo ha hecho juicioso pero poco audaz. Y cada vez son menos las escenas eróticas, entre otras razones porque ya no venden como antes. Incluso más de una remake debe reacomodar argumento, escena y personajes para no herir una sensibilidad a flor de piel que ha servido para quitarle la careta a más de uno pero que también ha permitido algunos excesos de la otra parte. El renombrado crítico Jonathan Rosenbaum habla del sexo en el cine como del “efecto especial definitivo”, para a continuación lamentar un periodo de abstinencia en la pantalla que deja a los espectadores sin ese “escalofrío tan catártico, y gratificante, como una carcajada o un buen llanto”. El proceso de progresiva infantilización que vive Hollywood, dedicado a darle productos aptos para el nicho familiar, parece haber generado una campaña a favor de la castidad que no expresa los gustos y tendencias de un soberano que cada vez consume más sexo en la pantalla chica de su casa y cada vez avanza más sobre el cine. “Se trata de una política comercial centrada en la explotación de la familia como unidad de consumo principal. A nivel temático y formal esto es lo que ha cambiado”, asegura Enrique López-Lavigne, productor español de perfil internacional. El sexo de a poco se va despidiendo de la pantalla grande. Y no es bueno.

 

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