Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
FUROR Y POLÉMICA

FaceApp: aseguran que la aplicación del momento es un peligro para la privacidad

Especialistas en seguridad informática afirman que la app que le quita o le agrega años a los rostros encierra riesgos a la hora de preservar datos sobre nuestra identidad

FaceApp: aseguran que la aplicación del momento es un peligro para la privacidad

FaceApp, la aplicación móvil que le agrega o le quita años a nuestras caras y que en los últimos días se viralizó en Argentina y en otras partes del mundo, está en “una zona gris”, se desconoce quién está realmente detrás y encierra riesgos sobre la privacidad de los datos de los usuarios, según advirtieron ayer especialistas en seguridad informática. ¿Precauciones infundadas o una advertencia para tener en cuenta?

Si bien no es nueva y lleva unos dos años apareciendo en los rankings de “mejores apps” para instalar en un smartphone, en los últimos días Instagram y Facebook se llenaron de usuarios que subieron su foto de cómo se van a ver cuando sean viejos o en sus versiones más jóvenes. Traccionada por la ola de famosos que “envejecieron” sus caras, desde Lionel Messi a Marcelo Tinelli, FaceApp se convirtió en los últimos días en la aplicación más descargada del país pese a que se desconoce su origen real y el destino de las imágenes que se le entregan.

“Es todo medio gris -opina Cristian Borghello, director de Segu-Info-. No se sabe cómo funciona la parte de atrás. La aplicación está buenísima, por eso generó lo que generó. Pero eso no significa que sea una aplicación confiable”.

DESARROLLADOR RUSO

Según lo que se sabe hasta ahora, el creador del software es un desarrollador ruso, Yaroslav Goncharov, y la aplicación utiliza redes neuronales (una técnica de inteligencia artificial) para escanear los rostros de los usuarios, cruzarlos en bases de datos y modificarlos con distintos agregados como más o menos edad, barba o cambio de género, entre otros filtros.

“Se supone que hay una persona detrás de FaceApp pero es totalmente desconocida. Este es un planteo amargo, pero es lo que deberíamos hacer cada vez que subimos datos personales”, dice Borghello, para quien no sería disparatado pensar que con esta novedosa aplicación “podrían usar la información que estamos subiendo para, por ejemplo, identificación biométrica. Detrás puede haber cualquiera, una empresa, un gobierno...”.

Para Alexis Sarghel, por su parte, consultor en seguridad informática, mediante esta aplicación “cualquier agencia de inteligencia podría estar actualizando sus bases de datos con datos actuales míos. Y hoy un software puede sacar mucho de una imagen, no solamente mi cara. Estoy brindando mucha información: ¿a cambio de qué? De entretenimiento, de ocio. Hay que tener en cuenta que estamos entrenando gratis inteligencia artificial, estamos alimentando gratis una base de datos de origen desconocido”.

Lejos de cualquier paranoia o temor infundado, Sarghel plantea lo siguiente: “pensemos si cada vez que salimos a la calle alguien nos pide una foto nuestra. Cada vez que nos cortamos el pelo, nos afeitamos, nos cambiamos el look. Probablemente no se la daríamos. Pero con estas aplicaciones estamos haciendo eso mismo, y cedemos nuestras imágenes para entrenar algoritmos desconocidos”.

Como se dijo, FaceApp existe desde 2017 y ya generó polémicas que la empujaron a cancelar algunos de los filtros que ofrecía, como uno llamado “Hot”, que aclaraba la piel del usuario para volverlo “más atractivo”.

“La viralización se logra gracias a que aparecen famosos... como si fuera casualidad que de repente los famosos un día se encontraron todos con la misma app. De ahí al resto. Habría que rastrear el origen, cómo se llega a esto, si hubo algún trueque a los influencers. ¿Qué hay detrás?”, se pregunta Sarghel.

“No está mal que usemos esta herramienta -dice Borghello-; el tema es tener conciencia de que cualquier imagen que subamos puede potencialmente terminar de un modo imprevisto”.

 

Cómo funciona
El uso de FaceApp no tiene mucho misterio: se puede tomar una foto en el momento o ver una de la galería de imágenes, y aplicar filtros sobre ella para transformar en anciana o en joven a la persona de la foto; si hay más de un rostro es posible elegir sobre cuál se aplicará el filtro. La foto luego se puede guardar, exportar y compartir.
No es tan nuevo
Meses atrás, millones de personas también regalaron información valiosísima en forma de fotografías: cómo eran hace 10 años y cómo son ahora. Se lo denominó #10YearChallenge. Luego del escándalo de Cambridge Analytica y Facebook, muchos se preguntan en qué servidor se compilan estos datos y a quién se los venden si así fuera el caso.

 

 

 

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla