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Horror en los hornos

“Le pregunté qué le hizo a su padre y me contestó: ‘Me tenía tan cansado’”

Lo contó un vecino, que entró en la escena poco después del asesinato de Rafael González. La madre del acusado y otros frentistas aseguran que el joven “nunca tuvo actitudes violentas”. Crónica de una tarde como cualquiera, que terminó en tragedia

“Le pregunté qué le hizo a su padre y me contestó: ‘Me tenía tan cansado’”

La casa de los hornos donde ocurrió el brutal asesinato de Rafael González / Roberto Acosta

MARCELO CARIGNANO
mcarignano@eldia.com

Apenas algunas horas pasaron desde el parricidio de Rafael González (69) a manos de su hijo Hugo (31).

En la pequeña cuadra de 154 entre 60 bis y 61, la conmoción entre los familiares y vecinos no menguó.

De las casas que comprenden los 60 metros concentrados en esa calle, tres pertenecen a hijos de la víctima.

Los González se llevaban muy bien con sus vecinos, e incluso refirieron que nunca habían visto a Hugo “atacar o lastimar” a alguien con anterioridad al caso.

“Él era enfermo psiquiátrico y estaba medicado. Pero nunca fue violento, por eso estamos tan shockeados”, aseguró uno de los frentistas que mantiene una estrecha relación con la familia.

La versión fue corroborada por allegados a la causa, quienes sostuvieron a este medio que “hace algunos años falleció un tío del acusado. Esa situación le provocó un ataque esquizofrénico. Lo atendió un psiquiatra que luego lo derivó al hospital Neuropsiquiátrico de Melchor Romero, donde posee su historia clínica con este diagnóstico”.

“PENSÉ QUE NO ERA NADA”

En medio del dolor, Silvia, la madre del joven acusado de asesinar a puñaladas a su padre, accedió a dialogar con EL DIA para poner luz en una trama que tiene en vilo a ese sector de Los Hornos.

Al recibir el llamado en el cual le relataron el ataque (Silvia vive en Punta Lara), su primera impresión fue pensar que se trataba de una exageración.

“Tardé en llegar. Pensé que no era nada, que se habían peleado”, manifestó. Una vez en Los Hornos, se encontró con un panorama para el cual no estaba preparada.

Después del conocido desenlace, sus hijos le contaron con exactitud lo que había ocurrido.

Así fue como supo que minutos antes del aberrante episodio, aprovechando la tarde soleada, toda la familia y un vecino se encontraban tomando mates en la plazoleta que linda con la escena del crimen.

Aquel hombre, que vive frente a la casa donde ocurrió el homicidio, es además el padrino de los nietos de Silvia.

Pasadas las tres de la tarde “entraron (en la vivienda) mi hija y el padre. Él le había estado ayudando a hacer el baño de la casa, que están refaccionando”, detalló Silvia. Según indicó, “Rafael se acomodó en el sillón a mirar televisión y ella fue hacia el interior” del inmueble.

Al pasar por la puerta de la habitación de Hugo, observó que su hermano estaba “sentado en la cama mirando hacia el techo”.

Entonces se metió en el baño y cerró la puerta.

Una escena aterradora

Unos segundos más tarde, la sorprendieron los gritos de Rafael.

Apurada, fue hacia el comedor y alcanzó a ver cómo su hermano sacaba el cuchillo del cuello de su padre. La puñalada le había entrado a la altura de la inserción cervical del músculo trapecio, detalla el informe pericial.

A pesar de la sorpresa, la reacción de la joven fue instantánea: agarró una silla y la usó para tratar de contener al muchacho y alejarlo de Rafael, quien cayó desplomado al piso, contaron fuentes distintas. Ambos se trenzaron en un forcejeo que terminó con Hugo corriendo de nuevo hacia su habitación.

En tanto, los gritos y la breve pero intensa trifulca alertaron al grupo de personas que se había quedado en el espacio verde.

Uno de los primeros en ingresar fue el vecino que relató parte de lo sucedido a este diario.

Fue él quien sacó a la hija, muy perturbada por la situación, a la calle y la dejó con un familiar. Al volver a ingresar, se encontró cara a cara con Hugo, que se mostraba calmado.

“Cuando le pregunté ‘¿qué le hiciste a tu padre, Pepe?’, me contestó ‘es que me tenía tan cansado…’”, aseveró el hombre.

Tras ese comentario, el joven regresó a su cuarto y se encerró con llave. “Pensé que se iba a suicidar”, señaló el vecino.

La hermana vio al joven apuñalar a su padre e intentó detenerlo utilizando una silla

 

Mientras tanto, el caos reinaba en el comedor y en la vereda, donde los hijos habían movido el cuerpo de Rafael, que sangraba profusamente.

La hija que vio toda la secuencia sufrió una crisis nerviosa.

“Quería arrancar las baldosas con las uñas y se rasguñaba la cara también. No la podíamos controlar”, afirmaron.

Alguien dio el alerta al 911, pero “la ambulancia nunca vino”, reflejaron.

La Policía llegó un rato después y a Rafael lo tuvo que llevar otro frentista a la Unidad de Pronta Atención (UPA) de 153 y 66, donde murió a causa de las heridas provocadas por las puñaladas que recibió en la parte superior del cuerpo.

Sus hijos habían intentado detener la sangre que salía a borbotones con toallas, pero ya era tarde.

“No podemos entender nada. Yo los vi nacer, son como mi familia”, sostuvo el amigo de los González.

Como se informó, personal de la Comisaría Tercera de Los Hornos preservó la escena hasta la llegada de la policía científica.

En ese lapso, el acusado dijo que “el demonio” le ordenó asesinar a su padre.

El caso fue caratulado como “homicidio calificado por el vínculo”.

Por su parte, Hugo se encuentra internado en el Hospital de Romero en el área de Psiquiatría, a la espera de su traslado a la Unidad 34, dijeron fuentes oficiales. Según sus familiares, está incomunicado.

La evaluación psiquiátrica de los peritos determinará si el joven es imputable o no.

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