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FRANCISCO APAOLAZA, EL PIBE QUE ABRIÓ EL CAMINO EN EL TRIUNFO CONTRA GREMIO

“Estoy viviendo un sueño pero hay que pensar en lo que viene”

Pancho compartió con este medio sus emociones luego de marcarle un golazo al último campeón de América. La historia del pibe que llegó desde Magdalena de la mano de Siviero

“Estoy viviendo un sueño pero hay que pensar en lo que viene”

Gastón Campi y Francisco Apaolaza, los goleadores de Estudiantes contra Gremio / Dolores Ripoll

En Magdalena se está viviendo el fútbol de manera especial. Buena parte de sus 19 mil habitantes siguen desde hace un tiempo los partidos de Estudiantes. Primero por la presencia de Guido Carrillo, más tarde por Emiliano Ozuna y desde esta temporada por Matías Pellegrini y Francisco Apaolaza.

Éste último, el delantero que abrió la cuenta en el triunfo del martes sobre Gremio, tocó el cielo con sus manos, porque su gol -un golazo- fue reproducido en todo el mundo, despertando asombro una y mil veces. “Lo voy a ver toda mi vida”, disparó el pibe de 21 años.

Apaolaza habló luego del partido en la noche de Quilmes y retomó su contacto ayer en el Country. “Si me lo decían un par de horas antes no lo firmaba, no lo podía creer”, destacó este presente personal y colectivo de Estudiantes, con poco renombre pero un corazón tan grande que se ganó el respecto, la confianza y la emoción de sus hinchas.

“Estoy disfrutando hasta ahora y ya después pensar en el partido del domingo”, dijo Pancho en conferencia de prensa tras el entrenamiento matutino de ayer. En tanto que admitió que “los goles que he hecho en Reserva fueron de 9 de área, el que hice ayer fue el primero desde afuera”.

Ante Gremio el delantero marcó su primer gol oficial con la camiseta de Estudiantes. Después de ser goleador en Cuarta y Reserva, tuvo su bautismo en el primer equipo, por copa Libertadores y ante el último campeón de América. “Más no puedo pedir”.

El goleador contó que, a diferencia de lo ocurrido contra Central Córdoba por la Copa Argentina, el martes estaba más tenso. “Apenas llegué al estadio ya me puse nervioso, no era lo mismo jugar por Copa que el torneo local. Después de que hice el gol, miré la hinchada y me solté un poco”.

Más adelante, señaló que jugar con compañeros de inferiores “es un sueño que construimos entre todos” y le agradeció a todos sus allegados por el momento que vive: “familia, amigos, seres queridos que siempre me apoyaron.

LLEGÓ A ESTUDIANTES DE LA MANO DE RICARDO SIVIERO

Corría el año 2009 cuando Ricardo Siviero fue para ver jugar a las categorías infantiles del CRIM. Era un partido contra VRADI, en las canchas de los viejos talleres de Tolosa.

“En ese momento era delegado de Estudiantes en LISFI y me habían hablado de un tal Apaolaza y otro Pellegrini”, contó en diálogo con este medio la persona que los trajo al Pincha, y el mismo que en la misma época consiguió la figurita más difícil del álbum: Juan Foyth.

“Con Pancho no dudé, pero a Pellegrini lo fui a ver un par de veces más, porque me habían recomendado a su hermano también”, continuó desde el Country de City Bell y avisó que el hermano del extremo izquierdo ya no juega más al fútbol.

Apaolaza era volante por derecha y el entrenador le contó a Siviero que varias veces lo había probado como volante central. “Que hoy juegue como delantero es mérito de Hernán Bonvicini, que en Quinta le encontró el puesto”.

El fútbol juvenil de Estudiantes era coordinado por Carlos Botegal, al tiempo que el juvenil transitaba los mandatos de Ariel Paolorrosi y Carlos Pachamé. Luego comenzó el actual ciclo, primero con Leonardo Squadrone, más tarde Hermes Desio y actualmente con Pablo Quatrocchi.

“No fue fácil traerlos a jugar a Estudiantes. Eran muy chicos y significaba un esfuerzo muy grande de sus padres, que debían acompañarlos todos los días desde Magdalena hasta el Country. Pero con edad de Pre-Novena llegaron y hoy los estamos disfrutando”, recordó este descubridor de talentos.

Siviero no tiene la fórmula para explicar qué necesita un jugador para sortear las divisiones menores y triunfar en Primera. “Es importante su mentalidad, la familia y que no tenga problemas amorosos. Hubo muchos cracks que se quedaron en el camino, por suerte estos chicos no”.

LAS ZAPATILLAS DE ANDÚJAR

También contó que apenas metió el gol, se acordó de Mariano Andújar: “Apenas hice el gol me acordé de él que siempre me dice que patee al arco, que en el área pasan cosas siempre”. De inmediato confesó que unos días antes el arquero le había prometido un par de zapatillas por cada gol convertido. “Ahora las estoy esperando”, bromeó.

Respecto al juego, el delantero consideró que enfrentaron el partido con mucha actitud, “cuando encontramos el segundo gol les cedimos la pelota pero siempre estando ordenados y se encontraron con un gol que nos dolió un poco.”

“En la revancha va a ser difícil pero no imposible porque tratamos de ser agresivos e intensos, de jugarnos la vida”, avisó.

Por último, hizo referencia a la visita de Alejandro Sabella en la concentración previa al partido contra Gremio: “Vino a hablar de lo que significa la copa para este club, que los grandes traten de transmitir esta mística y además nos contó anécdotas e historias. Muy agradecido con él”.

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