Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Los colores que atravesaron la Ciudad en la previa del pogo feminista más grande de todos

Verdes, fucsias y violetas se vieron en casi todos los rincones de la Ciudad antes de la marcha más masiva de la historia de los Encuentros

Los colores que atravesaron la Ciudad en la previa del pogo feminista más grande de todos

Con carteles, colores, consignas y desprejuicio, muchas mujeres se expresaron en la ciudad / Demian Alday

Por: YAEL LETOILE

14 de Octubre de 2019 | 02:54
Edición impresa

Verde. Fucsia. Violeta. Verde: esta vez a lo largo de calle 50, entre 6 y 7, frente al Pasaje Dardo Rocha, en los 150 metros tejidos de la “bandera warrior”, un proyecto que convoca a tomar conciencia sobre los femicidios de mujeres y personas trans.

Varias mujeres cosen a contrarreloj los últimos cuadrados, en la previa de la Marcha emblemática que dio cierre al 34 Encuentro Nacional de Mujeres y disidencias sexuales y de la que se estima participaron unas 200 mil personas.

Del otro lado, frente a la casa de gobierno provincial, hay un mar de pelucas fucsias, de las chicas de Socorristas en Red, que se preparan para marchar detrás de la bandera por el aborto legal, libre y feminista.

El violeta restallante se ve en los miles de pañuelos que ofrecen vendedores ambulantes en puestos ubicados a lo largo del corredor feminista que va de 7 y 50 hasta 60, y que tiene epicentro frente a la Legislatura provincial.

Alejandra (22) y Guadalupe (27) se dedican al arte pero hoy aprovechan para juntar algo de dinero vendiendo hamburguesas veganas. Son de calabaza con mayonesa de berenjena, lechuga, tomate y pan, piensan vender los 40 sánguches antes de que a las 18.30 arranque la movilización.

“Estábamos re ansiosas, por suerte hoy salió el sol y hay re buena onda”, dice Alejandra, con glitter en los labios y peluca azul.

El corredor de calle 7 es una explosión de color de banderas wiphalas (de los pueblos originarios), del orgullo gay, por el aborto legal y contra la violencia machista. En el cruce con 54, se entremezcla el olor a choripán y palo santo.

La plaza San Martín, el gran campamento de mujeres docentes y campesinas

 

Joaquina Condorí tiene un puesto de artesanías con su marido y vende mochilas, carteras, llamitas y aguayos.

Llegaron desde Jujuy y aunque el sábado el tiempo no acompañó, ayer vendió bastante. “Siempre participamos de los encuentros, vendemos y también me hago una escapada a los talleres donde aprendo mucho”, dice y cuenta que antes estuvo en San Juan, Rosario, Chaco, Mar del Plata y Trelew.

La plaza San Martín es un enorme campamento donde mujeres docentes, campesinas, estudiantes, de movimientos sociales, comunidades indígenas, sindicatos, expresiones artísticas y agrupaciones políticas diversas, se preparan para uno de los eventos más importantes del 34ENM.

Alicia Páez tiene 63 años y vino desde Córdoba en colectivo con una agrupación docente. “El encuentro es maravilloso, más allá de alguna discusión en relación al nombre que creo tiene que ser plurinacional -le dice a EL DIA- me parece genial lo que aquí sucede porque hay muchos espacios para pensar y tenemos que sostenerlos”, agrega, en referencia a éste, su tercer encuentro.

La locución de la radio abierta de la carpa de Opinión Socialista se vuelve apenas audible bajo la llamada del megáfono de las Socorristas que se maquillan y empiezan a encolumnarse.

A LA MARCHA MÁS MULTITUDINARIA

Llegando por 6 a diagonal 79, se agrupan mujeres de remeras rojas que llevan la distinción de la organización villera La Garganta Poderosa, reconocida por su revista con el grito de personajes célebres que van desde Maradona hasta el Papa Francisco.

Un grupo de cinco adolescentes con pelo corte taza y enteritos de jeans buscan en el celular cómo llegar a la esquina de 1 y 60, de donde en apenas media hora arrancará la movilización.

Carina Pece, de 23 años, es estudiante de Trabajo Social y junto a sus compañeras, llegó desde Mendoza.

“La estamos pasando bien pero no es un contexto amigable para un encuentro porque hay mucha policía y nos pueden reprimir muy fácilmente”, dice sobre su segundo encuentro. Llegaron ayer y están parando en un jardín en Villa Elisa.

Adentro de la plaza, sin embargo, el clima es distendido y hay cientos de rondas de mate o cerveza, corre una brisa fresca después del tormentón del sábado y hasta se armó una cancha de fútbol.

“Llegamos ayer a la mañana y fuimos al taller de territorio y Hábitat, que estuvo muy piola y ahora estamos rancheando y descansando un rato antes de marchar”, dice Miranda, de 21 años, y de Capital Federal.

Casi como voyers, sobre el Club de Ajedrez La Plata, un matrimonio mayor ve pasar la procesión como si estuviera en platea preferencial.

“Vivimos aquí cerca pero está todo vallado, así que haciendo un descanso”, dice Marta, 90 años y bióloga jubilada, de rigurosos lentes negros y pañuelo al cuello.

“La edad promedio que vemos es de 20 años, y hay gente de todo el país y de otros vecinos, están luchando por cosas lógicas”, describe lo que ve y agrega “el gobierno tendría que implementar políticas en esa dirección, especialmente en educación sexual y en derechos de los pueblos originarios”.

Él, que ostenta 90 pero como su esposa parece más joven, confirma: “Evidentemente que para nuestra generación esto no es fácil entender como van surgiendo movimientos sociales, pero hay que aceptarlos y, lo importante, es que se den de forma pacífica”, opinó y agregó “circuló que había cierta preocupación por alguna situación de violencia que pudiera pasar pero no nos hemos enterado de nada importante”.

Cruzando la calle, 75 mujeres de los Talleres Batuka, se preparan para tocar en la previa de la marcha. Son de la ciudad de Buenos Aires, del barrio de La Paternal.

A las cinco de la tarde, el fluir de las mujeres, lesbianas, trans, travestis y personas no binarias era incesante sobre diagonal 79 hacia 1.

Ya bien entrada la noche, la marcha más multitudinaria de la historia de los encuentros entraba al Estadio Único cuando todavía las últimas columnas no habían arrancado del punto de partida en 1 y 60.

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

cargando...

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla