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Deportes |FUE DEPORTADO DE ALEMANIA Y AL REGRESO CONTRAJO COVID
Tras la odisea que vivió, Etcheverry se pone a punto para la vuelta

“Fue una historia de terror”, dijo en exclusiva el tenista platense en diálogo con este medio. Una traumática experiencia

Tras la odisea que vivió, Etcheverry se pone a punto para la vuelta

Tomy Etcheverry, ya instalado en La Plata, junto a su novia Belén / IG

Adrián D’Amelio

Por: Adrián D’Amelio
adamelio@eldia.com

13 de Octubre de 2021 | 02:44
Edición impresa

En la vida de los tenistas no todo es color de rosa. Claro, salvo, para las “celebridades” que ocupan los primeros planos y lugares del ranking profesional como Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer para tomar como ejemplo al famoso “Big Three”.

Los pibes que recién comienza a pelegrinar en el circuito profesional, sobre todo aquellos de esta parte del continente, y en particular de nuestro país, se le hace cada día más costoso en lo económico y también en lo emocional, porque pasan largos meses alejados de sus familias recorriendo el mundo.

Dentro de esa camada de los llamados “Sub-23” de la Legión Argentina, que cada día sobresale más con esfuerzo y trabajo está el futuro del tenis de nuestro país. Entre ellos se encuentran los platenses Tomás Etcheverry (22 años) y Thiago Tirante (20) en los puestos número 144 y 206 del ranking mundial ATP, respectivamente.

En el caso específico de Tomy Etcheverry le tocó atravesar en este último tramo de la temporada una serie de vicisitudes traumáticas, que lo mantuvieron alejados del circuito profesional. En primer lugar, el tenista platense fue “deportado” de Alemania y en su regreso al país contrajo Covid.

Etcheverry jugó su último partido en el circuito profesional el pasado 11 de septiembre, cuando cayó en las semifinales del Challenger de Banja Luka, Bosnia y Herzegovina, frente a otro de los tenistas argentinos del momento: Juan Manuel Cerúndolo.

El próximo paso de Etcheverry era el torneo de Szczecin, en Polonia. Estaba inscripto e inclusive aparecía en el cuadro principal, donde tenía que debutar contra el británico Jay Clarke, pero de la noche a la mañana “desapareció”. ¿Qué pasó en ese ínterin?

Ahora mucho más tranquilo y poniéndose a punto para la vuelta al circuito con el Challenger de Buenos Aires (se jugará desde el 18 al 24 del mes en curso en las instalaciones del Racket Club), Tomy Etcheverry dialogó en exclusiva con este medio, donde contó la verdadera odisea que le tocó atravesar en el transcurso del último mes.

“Después de jugar el torneo de Banja Luka me iba a trasladar a Polonia para disputar el Challenger de Szczecin. Tuve que cruzar por Alemania. Era todo normal hasta que, en el aeropuerto, cuando me pidieron el pasaporte me hicieron a un lado de la fila de pasajeros. Estaba solo. No sabía bien lo que pasaba. Observé que hablan entre las autoridades de migraciones hasta que se me acercaron dos integrantes de la Policía Militar. Sinceramente no entendía nada entre el idioma y todo lo que ocurría a mi alrededor tuve mucho miedo”, comenzó diciendo Etcheverry que en su voz todavía se palpa un tono de nerviosismo.

“Ni bien me dijeron que estaba en libertad, tomé el primer avión de regreso a Argentina”

 

Más adelante, el jugador nacido en nuestra ciudad, que se encuentra en el “Top 10” de tenistas argentinos, agregó que “en medio de palabras en inglés y alemán me explicaron que había sobrepasado el límite de permanencia, que son noventa días en países que pertenecen a la Comunidad Económica Europea y me tenían que deportar. La verdad que en ese momento entré en pánico”.

Etcheverry fue traslado y esposado a una comisaría de la ciudad alemana de Köln. Ahí permaneció por más de veinticuatro horas encerrado en un calabozo. Pudo hablar con sus familiares; mientras que intercedieron autoridades de la ATP. “Cometí un error sin querer -continuó diciendo-, ya que superé por veintitrés días el límite de estar interrumpidamente en territorio de la Comunidad Económica Europea, que por el tema de la pandemia se redujo a solamente tres meses, pero mi falla estuvo en que creí que al ir a jugar el US Open pensé que no se contabilizaba ese lapso de tiempo, pero no fue así, sino que siguió corriendo en el conteo”.

Como si fuese el guion de una película de terror, Etcheverry en charla en exclusiva con este diario agregó que “me trataron bien, pero me sentí como un delincuente. Ni bien me dijeron que estaba en libertad, tomé el primer avión que me traiga de regreso a Argentina. Por el tema de la pandemia no es fácil, pero encontré uno que salía desde Estambul con escala en Río de Janeiro. Ahí en el aeropuerto de la ciudad de Turquía estuve once horas esperando el vuelo. El tiempo no pasaba más, dormí en el suelo y el miedo de todo lo que había pasado perduraba”.

La pesadilla de Etcheverry no terminó ahí, sino que al llegar a Ezeiza donde lo esperaban sus familiares, al someterse al testo por Covid, el resultado le dio positivo. “Hacía siete meses que no veía a mi familia. En el Aeropuerto me hicieron el estudio como corresponde y con la sorpresa que me dio positivo. A lo largo de mi estadía en Europa y el paso por Estados Unidos me hice un sinfín de hisopados por Covid, todos negativos. Estaba asintomático, pero como indica el protocolo me trasladaron en un taxi especial a un hotel de Buenos Aires, donde estuve aislado solo en una habitación durante diez días”, recalcó con mayor tranquilidad.

Por suerte todo quedará en el anecdotario de la carrera de Etcheverry, pero el trago amargo no se lo quitará nadie. Luego de realizarse todos los estudios post-Covid, el tenista platense volvió a los entrenamientos con su equipo de trabajo encabezado por Charly Berlocq. “Por suerte todo me dio bien y ya me puse a entrenar fuerte de cara la vuelta que será el Challenger de Buenos Aires”, agregó a lo que a continuación continuó diciendo que “en principio iba a ir a Chile a jugar dobles para tomar ritmo, pero decidimos seguir trabajando acá en lo físico, porque en Europa disputé muchos partidos seguidos, prácticamente sin parar”.

Por último, Etcheverry comentó que “me siento conforme con lo que hice durante toda la temporada. Estoy entre los primeros 150 del mundo. Fue una lástima lo que me pasó, porque venía jugando muy bien y con mucha confianza”, cerró el platense que después del Challenger de Buenos Aires jugará en Lima, Guayaquil, Montevideo y una serie de torneo en Brasil para poner fin al año y posteriormente mentalizarse en lo que será la Qualy del Australia Open 2022.

 

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