Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
respuesta para una deuda historica de la plata

Periferia anárquica: premian a alumnos por idear una solución urbana

Tres estudiantes de arquitectura fueron distinguidos a nivel nacional por un novedoso proyecto para organizar el crecimiento de la Ciudad

Por CARLOS ALTAVISTA

Desde que se terminó de trazar el “cuadrado fundacional” de la ciudad de La Plata, todo crecimiento más allá de esas líneas perfectas fue anárquico. Lo sigue siendo. Y cada vez más. Ello provoca que para sectores cada día más amplios de la población se multipliquen los problemas de acceso a servicios básicos, al transporte, que se degrade la calidad de vida y, desde ya, que se disparen los costos del Estado, que siempre llega tarde a esos sitios para “apagar incendios” provocados por la falta de planificación.

Tres estudiantes avanzados de la facultad de Arquitectura platense idearon un modo de urbanización simple, dinámico y funcional para la periferia. Que aprovecha a fondo los espacios resguardando el aire libre y el verde. Que apunta a descentralizar la administración pública -descomprimiendo el casco-, a la vez que contempla la reutilización del agua de lluvia y huertas orgánicas comunitarias. La cátedra García García-Guadagna-Páez les indicó el lugar: la manzana vacía y cruzada por un arroyo que delimitan las calles 137, 138, 70 y 71 de Los Hornos. El proyecto final es tan fácil de realizar, replicar y adaptar a cualquier sitio que fue premiado nada más y nada menos que por la Sociedad Central de Arquitectos, que representa al conjunto de los profesionales argentinos.

Juan Verdaguer Aguerrebehere, Carlos Brizuela y Annalisa Giacomini pensaron que desde el momento en que una casa o casilla se implanta en un vacío urbano -como, por caso, el que analizaron- condiciona el futuro de toda la zona. Así viene creciendo la Ciudad. Potenciando, a partir de su déficit habitacional y la falta de planificación en la materia, problemas que tienen que ver directamente con la calidad de vida.

la manzana “ideal”

Los jóvenes apuntaron a una vivienda de interés público, que forma parte de conjuntos pequeños que no sobrepasan las tres plantas y que en ningún caso cierran la manzana. “La idea es terminar con la lógica del loteo, loteo y loteo para edificar torres altísimas. Y a la vez se procura salir del formato de casa familiar tradicional”, dijo Juan, para explicar que “las viviendas son adaptables. En planta baja tienen un espacio verde adelante y otro detrás, lo que da la posibilidad de ampliarla o no. Si una pareja tiene hijos, lo hará, o alguien que quiere construir junto a su casa una oficina. Aquel que viva solo quizás no la modifique”, ejemplificó.

Arriba de esas casas simples hay duplex que conforman la segunda y tercera planta, también con espacio para una eventual ampliación.

Cada lado de la manzana está ocupado sólo en parte por un conjunto de viviendas. El resto queda abierto al paso. “Ello permite utilizar el centro (del predio de una hectárea), un lugar siempre desaprovechado. Allí puede haber una plaza, un teatro al aire libre o cerrado; las posibilidades son múltiples”, remarcaron Juan y Carlos, para enfatizar que “es el mismo espacio donde funcionaría el edificio público, que podría ser de carácter administrativo. Ello descomprimiría el centro, llevando delegaciones de la administración pública a la periferia”. De ese modo se benefician los habitantes de las afueras y los del casco, pues se evitan las aglomeraciones de gente y de vehículos.

Si la propuesta se replicara en otras manzanas y se urbanizara una extensa zona, ese edificio público ya no sería administrativo. “Quizás una escuela, un centro cultural, de salud”, propuso Juan.

reutilizar el exceso de agua

El 2 de abril de 2013, la manzana de Los Hornos donde trabajaron los chicos se inundó casi por completo. “Mediante un sistema de cañerías se evitarían los excesos de agua y se redireccionarían a tanques de inundación subterráneos (de hormigón). Desde allí se regarían los jardines públicos y particulares y la huerta”, explicaron los alumnos de 5º año.

Hablando de espacios públicos, el del centro de la manzana estaría a disposición de otros habitantes del barrio. “Por eso también proyectamos sitios más pequeños y resguardados para aquellos que quieran hacer vida social sólo con sus vecinos”, acotaron.

Más aún. La propuesta contempla entradas individuales a la casas. Así, quien no quiera socializar, no tiene porqué hacerlo.

“Los barrios dormitorio implican un enorme costo para el Estado”, puntualizó Juan, quien subrayó que es ese mismo Estado el que “financia a la universidad, donde cada día hay miles de mentes pensando soluciones, proyectando, innovando, pero no se aprovechan”.

“capacidad instalada”

El profesor Gustavo Páez retomó la idea. “Convencidos de la capacidad instalada en la facultad para producir trabajos que lleven a reflexionar sobre el desarrollo de la Ciudad en general y la vivienda de interés público en particular, hemos acompañado a los chicos, quienes afrontaron este desafío con un compromiso que enorgullece”, dijo.

“Se abordaron temáticas relativas al espacio público, los modos de habitar con la flexibilidad necesaria de la vivienda para que sea adaptable a distintas composiciones familiares o vinculada con el trabajo”, reseñó, para ampliar: “Se consideró una zona inundable y el tratamiento de aguas para su reutilización. Y se jerarquizó la periferia fortaleciéndola, junto con su posible redensificación, con un edificio de equipamiento urbano que puede ser de carácter cultural, educativo o gubernamental”.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...