Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Se registraron cuatro homicidios en 72 horas

Violencia sin fin: se suman dos muertes en la Región tras un fin de semana de sangre y fuego

En Altos de San Lorenzo, un almacenero fue asesinado y detuvieron como presunto autor a un joven de 17 años. Un joven de 25 años murió tras una agresión de hace seis meses

Violencia sin fin: se suman dos muertes en la Región tras un fin de semana de sangre y fuego

La policía científica continuaba trabajando en la casa del almacenero de Altos de san Lorenzo. El cadáver fue hallado el lunes / Sebastián casali

Tras un fin de semana marcado por dos asesinatos en las localidades de Arturo Seguí y Villa Elvira, ayer se conocieron dos nuevos casos de homicidios que agregaron más datos a la estadística de la violencia en la Región.

Sergio Górgora fue asesinado en fin de semana y tras horas de investigación luego de que se hallara el cadáver, detuvieron a un adolescente de 17 años que trabajaba para él. Era comerciante, atendía siempre con una sonrisa, saludaba en el barrio y abría puntualmente su almacén.

Por eso, entre sus familiares y clientes del local situado en 23 entre 84 y 85 llamó la atención que, sin anuncio de descanso ni cierre forzoso, el almacén al que concurrían a diario no abriera en todo el fin de semana. Tampoco se sabía nada del dueño. La inquietud creció hasta el punto de lo insoportable para sus familiares del barrio, quienes anteayer decidieron ir a tocarle la puerta. No respondió. Entonces, entraron con la Policía y adentro de la casa encontraron el peor panorama. El hombre, que vivía solo, estaba muerto.

El cuerpo, vestido con calzoncillos y una remera, estaba cubierto de sangre. Lo habían atacado. Inmediatamente tomó intervención en la investigación Personal del Gabinete de Homicidios de la Dirección de Investigaciones de la Policía. Los detectives notaron que presentaba golpes en la cabeza y profundos cortes en la cara. En el primer registro de la escena, se constató que la caja registradora del negocio tenía dinero y no había faltantes en la casa, que estaba ordenada a excepción de sillas y algunos muebles movidos de lugar. En suma, se calculó que hubo una pelea, pero no un robo y que había estado allí alguien conocido de Górgora.

Según informó la Policía, de las declaraciones testimoniales de allegados y familiares, se supo que el comerciante tenía como empleados a a dos adolescentes de 17 y 18 años y les pagaba por día, según la carga de la jornada. Durante el fin de semana nadie los había visto en el barrio pese a que son de allí. La sospecha estaba plantada.

“Primero dimos con el empleado mayor y luego con el menor. Al momento de la entrevista se mostraron nerviosos y reticentes a colaborar con la investigación policial”, apuntó una fuente del caso.

Para los policías eso los delataba: “esa actitud puso de manifiesto que algo tenían que ver con la muerte de Górgora. El menor era quien se mostraba más alterado”, indicó la fuente.

Se quebró ante la policía

Según el pesquisa consultado, “en las primeras preguntas estuvo dubitativo y al volver a preguntar cambiaba el sentido de su discurso. La insistencia de los detectives en las preguntas, motivó que se quebrara en presencia de testigos, endilgándose la responsabilidad del hecho”.

Siempre según la versión de la Policía, tras la investigación, el chico se defendió contando que “la víctima, quiso tener relaciones sexuales con él a cambio de dinero, pero no se ponían de acuerdo con la cantidad y se inició una discusión durante la cual golpeó a Górgora con un palo”.

En su relato, el acusado argumentó su reacción violenta por la insistencia del hombre. “Habló de que intentó obligarlo a tener relaciones sexuales”, apuntó el investigador. Según el chico, no era la primera vez que recibía una propuesta de ese tipo. Lo mismo ocurría con su compañero de trabajo. Aunque, según afirmó, el otro empleado había aceptado el trato “varias veces”.

El joven detalló que golpeó al comerciante con un palo en la cabeza “en reiteradas oportunidades y lo apuñalo con un cuchillo que encontró en la cocina”. Aclaró que tiró el palo y sus prendas manchadas con sangre en un terreno cercano.

Familiares de la víctima le dijeron por la tarde a este diario que “los asesinos entraron sin forzar puertas o ventanas, como si les hubiera abierto por ser conocidos suyo”.

Contaron que el homicidio se descubrió luego de que un vecino se mostrara preocupado porque el almacén del frente de la casa permanecía cerrado. Entonces, se comunicó con algunos familiares y uno de ellos entró con un oficial de la Policía por una puerta trasera de la vivienda, que estaba abierta.

Están convencidos que el comerciante intentó defenderse, porque tenía lastimados los nudillos de una mano. Calculan que el crimen se cometió “entre el sábado y el domingo”.

Contra los datos del informe policial, los familiares de Górgora sostuvieron que a la víctima “le robaron la recaudación del almacén, porque sólo había 160 pesos, así como también la plata de un ahorro, su celular y la llave de la casa”.

Mencionaron además que “en una mesa de la casa había naipes y bebidas alcohólicas, lo que demuestra que, como solía acostumbrar, había estado jugando y bebiendo con conocidos”.

“vino con la madre”

Los familiares señalaron que el joven de 17 años “era de venir a ayudarlo para atender el negocio y no nos cierra que lo hayan detenido como si fuera culpable o al menos el único. El chico vino con la madre y enseguida lo arrestaron. Se debe investigar bien para saber de verdad quién o quiénes lo mataron”.

Sobre Górgora, informaron que vivió toda la vida en esa cuadra, estaba separado desde hace varios años y tiene 3 hijos: “una mujer que vive en Capital Federal, otra en La Plata y un hijo que reside en Punta Lara”, contó un familiar y añadió que “no tenía problemas económicos. Con lo que juntaba por las ventas compraba mercadería”.

La tragedia en Altos de San Lorenzo se suma en la Región a los casos de Angel Abel de los Santos, el albañil y jardinero ejecutado en la madrugada del sábado frente a su casa situada en Arturo Seguí. Según aclaró la Policía, fue asesinado de un tiro. El caso todavía no tiene detenidos.

En tanto, el domingo, en 124 y 612 fue apuñalado René Antúnez. El chapista misionero, de 40 años, habría recriminado a un conocido por una agresión verbal contra una hija adolescente y eso habría desencadenado la furia homicida. Por el caso, hay cuatro hombres detenidos.

48
son las muertes que se registran en la región en lo que va de 2018, que la Justicia investiga en procesos penales encuadrados con el delito de homicidio doloso.

 

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...