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Aniversario de un ícono

Se cumplen 90 años del nacimiento del “Che” Guevara

Marcó toda una época y su figura despierta homenajes en Rosario, su ciudad natal, y en Cuba, país donde logró la dimensión de héroe

Se cumplen 90 años del nacimiento del “Che” Guevara

Ernesto “Che” Guevara, el hombre que encarnó una revolución / archivo

Las celebraciones por los 90 años del nacimiento de Ernesto “Che” Guevara -que se cumplen hoy- tienen como epicentro en nuestro país a la ciudad santafesina de Rosario, donde se extenderán con múltiples actividades culturales hasta el fin de semana.

Proyección de películas, charlas, presentaciones de libros y un hermanamiento oficial entre las ciudades de Rosario y Santa Clara (Cuba) integran la variada agenda organizada por la intendencia rosarina y la Multisectorial de Solidaridad con Cuba.

“Hemos hecho un trabajo que nos llevó más de dos meses en el armado de una agenda de 15 días de actividades continuas que pone en escena al Che en nuestra ciudad”, dijo el secretario de Gobierno municipal, Gustavo Leone, al presentar el programa de la celebración.

De ésta forma, la muestra “Che, poética de un hombre nuevo”, permanecerá abierta hasta el próximo domingo en el Galpón de las juventudes, ubicado en Belgrano 950, de 9 a 17 y de lunes a viernes con entrada gratuita.

Hoy, día en que como se dijo se cumplen 90 años del nacimiento del “Che”, la Municipalidad de Rosario colocará por la mañana una ofrenda en la plaza Ernesto Guevara y por la tarde se realizará el acto central con la intendenta Mónica Fein, y el embajador de Cuba en Argentina, Orestes Pérez Pérez.

El cronograma culminará el domingo con un espectáculo musical en el Parque Yrigoyen y el cierre del XVI Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba. En tanto, días atrás la Municipalidad ploteó unidades de transporte público, con la tradicional imagen del Che con su boina y la estrella en la frente. No obstante, al difundirse la imagen de los micros, la novedad generó discusiones entre quienes apoyan la figura del rosarino y quienes dijeron no sentirse representados por el ex compañero de Fidel Castro (ver aparte).

ÍCONO DE UNA ÉPOCA

Ernesto Guevara de la Serna nació en Rosario el 14 de junio de 1928 y vivió sus primeros días en un edificio ubicado en la esquina céntrica de Entre Ríos y Urquiza, que hoy está señalado como sitio histórico. Luego, la familia se trasladó a la ciudad de Buenos Aires -de donde eran oriundos sus padres- y finalmente su infancia transcurrió en la localidad cordobesa de Alta Gracia.

De niño, y tras recibir los beneficios de haber nacido en el seno de una familia de buen pasar económico, conoció en Córdoba a varias víctimas de la Guerra Civil Española, y con ellos tuvo su primer acercamiento al dolor de toda una sociedad y a la injusticia y la muerte.

Pero sin duda, todos sus biógrafos coinciden en que el gran cambio en su visión del mundo ocurrió a los 23 años, con su viaje iniciático en motocicleta por América latina que emprendió junto a su gran amigo de la niñez Alberto Granado el 29 de diciembre de 1951, cuando estaba a punto de recibirse de médico y en realidad pensaban llegar a Norteamérica.

“Íbamos a conocer mundo, pero el viaje nos cambió a los dos. Ernesto se hizo un ejemplo, empezó a ser Che; yo aprendí que en vez de conocer el mundo había que transformarlo”, recordó el cordobés Granado, fallecido hace seis años, a los 88, en su casa de La Habana.

¿Qué pasaría por la cabeza de ese joven que iba montado en tándem con su amigo en una desvencijada moto Norton 500 apodada “La Poderosa”? Una probable respuesta está en las impresiones de viaje que el propio Guevara escribió en su libro “Notas de viaje por América Latina”, que fue la base para la película “Diarios de motocicleta”, que cuenta aquella travesía.

El recorrido terminó en Venezuela, el verano de 1952. Granado regresó a la Argentina y Ernesto, ya imbuido de un espíritu revolucionario originado ante tanta injusticia que vio en ese par de meses, pasó por Guatemala, que presidía el revolucionario Jacobo Arbenz, y después llegó a México, donde conoció a Fidel Castro, con quien se embarcó en el yate Granma rumbo a la revolución cubana. El resultado es bien conocido: los rebeldes se alinearon en aquel mundo bipolar y de guerra fría contra la dictadura de Batista, y luego de tres años de guerra de guerrillas, con el foquismo guevarista como base, lograron lo que parecía imposible: fundar un estado socialista en lo que había sido prácticamente el “patio trasero” estadounidense. Una nueva etapa en la historia del mundo comenzaba.

 

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