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Denunció que el pastor de Berisso la sometía desde 2012 y cree que es el padre de su hijo

Dijo que todo empezó con toqueteos, hasta que la penetró porque necesitaba sanaciones más profundas contra el “espíritu sexual”

Denunció que el pastor de Berisso la sometía desde 2012 y cree que es el padre de su hijo

El acusado tiene 57 años y fue detenido hace casi una semana en la casa que compartía con su mujer/ EL DÍA

La situación procesal de A.B, el pastor evangélico de 57 años que está preso desde la semana pasada acusado de abusar de, al menos, cinco fieles, se complicó en las últimas horas con una nueva denuncia, sobre todo porque la protagonista declaró que el religioso la forzó a tener relaciones sexuales durante años y hasta sospecha que podría ser el padre de su pequeño hijo, informaron fuentes judiciales y policiales.

Se trata de una mujer de 36 años que está casada, vive en Berisso y hace pocas horas se presentó ante el Gabinete de Delitos contra la Integridad Sexual de la DDI para contar su experiencia con el líder de la Iglesia Evangélica Manantial de la Vida, de esa ciudad.

Refirió que concurre al templo de 149 norte y 10 desde hace varios años, aunque fue en 2012 cuando el pastor le comunicó que tenía “un espíritu sexual” por el que debía ser “ministrada”, o, dicho en otros términos, participar de sesiones especiales para “sanar”.

Figura en la denuncia que, cierta vez, después de la reunión, “la llevó atrás del palco donde había unas cortinas, comenzó a orarle y la empezó a manosear”. Luego le dijo que “esto debería ser más seguido porque ella arrastraba este espíritu sexual y se lo pasaría a sus hijos”.

Según la mujer, en otra ocasión A.B la pasó a buscar para llevarla a la casa de unos “hermanos” de la Iglesia que no estaban en el lugar, pero el pastor “pudo entrar porque tenía llave”, aseguró. Allí le dijo que fuera a la habitación, “ya que por las ventanas los podrían ver”.

De nuevo, la denunciante relató que el religioso comenzó con las oraciones y a tocarla; luego le apoyó “el pene en el cuerpo” y, advirtiéndole que “ya estaba jugada”, le sugirió que “iría por más”.

“Le dijo que se acostara y empezó a masturbarla. Después se le subió encima y la penetró”, relató un investigador con acceso a la causa, agregando que la escena no terminó allí. Según la denunciante, el pastor le “informó” que como estaba “muy negada necesitaría ‘ministraciones’ más profundas”.

HOTELES

Dijo la feligresa que el religioso comenzó a obligarlaa ir a hoteles”, aunque no recordó las direcciones ni los nombres, donde siempre la accedía carnalmente.

Reveló que hace dos años ella intentó ponerle un freno a esas “sesiones”, pero él le respondió que “si dejaba de ir su marido se enteraría y la dejaría porque no podría entender lo que hacían en esos encuentros”, completó la misma fuente. La mujer, entonces, siguió concurriendo a la Iglesia, en cuyos fondos el acusado vivía con la esposa.

La mujer de 36 años dijo que el pastor la llevaba a hoteles y amenazaba con contarle a su marido

 

En su declaración la denunciante reveló sus sospechas en torno a la paternidad de su hijo de 2 años, ya que el imputado “no usaba preservativo durante las relaciones”.

El último de esos encuentros se produjo, según la mujer, el 13 de abril en un hotel del centro de La Plata. A.B fue detenido dos días después, el lunes 15, en un allanamiento que los detectives al mando del comisario inspector Néstor Muñoz hicieron en la casa y la Iglesia de Berisso.

Enterada de esta captura, la mujer decidió relatar su tremenda experiencia. Fuentes oficiales explicaron que su denuncia ya fue incorporada a la causa que instruye la fiscal Ana Medina, aunque -al menos por ahora- no modificará los cargos que le imputan al religioso: abuso sexual agravado.

Con respecto a la identidad del niño de 2 años, deberán ser los padres quienes soliciten un análisis de ADN, agregaron los voceros.

La investigación arrancó el 12 de abril con la denuncia de una chica de 20 años que empezó a ir a la Iglesia Manantial de la Vida a partir de la crisis depresiva en la que la sumieron algunos problemas personales. Según figura en la causa, “aprovechándose de su vulnerabilidad el pastor le dijo que seguro tenía en su cuerpo un ‘espíritu sexual’ que él podía ayudarle a sanar”.

“Al principio comenzaron a orar”, relató un investigador, hasta que el sujeto le advirtió a la joven que “no se preocupara si sentía que la tocaban”, porque “seguramente era el espíritu”. Ella denunció que en determinado momento se desvaneció y que, al recobrar la conciencia, notó que “el pastor estaba muy cerca” suyo; luego se colocó detrás y “comenzó a tocarle sus partes íntimas”, figura en la denuncia. La chica se fue del lugar inmediatamente y comentó lo sucedido con otras fieles, lo que le permitió conocer que el suyo no era el único caso.

Su valiente decisión de recurrir a la justicia impulsó a otras cuatro mujeres, tres de ellas menores de entre 14 y 17 años, aunque ninguna había mencionado el acceso carnal, como sí lo hizo ahora la última denunciante.

 

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