Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Buscar
Dólar Oficial $104,94
Dólar Ahorro/Turista $173.15
Dólar Blue $195,00
Euro $120,97
Riesgo País 1672
Las olas y el viento

30 de Noviembre de 2014 | 00:00

Por LEOPOLDO MANCINELLI

Desde hace varias décadas, para la familia urbana de clase media, vacacionar por lo menos una vez al año ya no es opcional. Se presenta como una necesidad y no puede salir de agenda.

Los argumentos que la sostienen, probablemente sugeridos por intereses del turismo y el entretenimiento, refieren que un ser humano normal no puede trabajar todo el año sin el respiro de unas vacaciones. Tan fuerte resulta el razonamiento, que ya a mediados de Octubre se escuchan comentarios acerca del agotamiento que se sufre y de la necesidad imperiosa del imprescindible reposo. De modo que no se pueden suspender ni siquiera por exigencias de los vaivenes económicos; se recortará cualquier gasto, menos el de las ansiadas vacaciones.

Por otra parte, este período dorado del año se ha transformado en el barómetro de felicidad de la familia, por lo tanto la medida de su prosperidad y su gracia para vivir la vida. Porque en simultáneo con el transcurso de las vacaciones, ya sea en San Clemente o en la Riviera Francesa, los amigos de Facebook comparten el día a día esa experiencia familiar, y en una especie de escribanía de la dicha se registran momentos, situaciones, paisajes.

Decenas de navegantes de la red resultan testigos del vacacionar feliz de la familia y se produce una reverberación de imágenes y recuerdos que extienden y comparten la experiencia vivida.

Hace sólo quince años, volver del Caribe significaba traer un color habano en la piel; un tenue testimonio que se desvanecía en dos semanas. La salida familiar, por lo general prolongada y costosa, sólo dejaba el agradable tostado y las fotos o videos que se mostraban a pocos familiares. Hoy la necesidad de vacacionar se ve fortalecida porque existe la posibilidad de prolongar y extender la influencia y significación del ritual, a través de las redes sociales. Si la observación de estos mandatos sociales otorga prestigio a la familia que los realiza, sobre todo si son excursiones onerosas, la consiguiente publicación en las redes sociales tiende a amortizar el esfuerzo y a reforzar la sensación de Felicidad Familiar.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Básico promocional
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$30.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $305.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla