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20.4.2018
ANACRONISMOS QUE FIGURAN EN EL CÓDIGO CONTRAVENCIONAL PROVINCIAL

Dormir en una plaza, adivinar la suerte y jugar dados, faltas que se buscan eliminar

La norma rige desde 1973 y fue reformada más de 20 veces. Ahora Vidal busca reemplazarla por una adaptada a la actualidad

Contravenciones penadas que buscan desterrar en la Provincia/archivo

Por JOSÉ MALDONADO
jmaldonado@eldia.com

Dormir en una plaza, parque o portal. Hacer dibujos “obscenos”. Jugar al fútbol en un espacio verde. Interpretar sueños, formular profecías. Participar de un partido de dados o jugar a las cartas en la vía pública. Juntar cartones en vehículos de carga. Hacer “paga dios” en un bar, un restaurante o una peluquería. Créase o no, incurrir en cualquiera de esas prácticas en territorio bonaerense todavía está castigado con penas de multas y hasta de arrestos. Eso, en virtud de que sigue en vigencia en la provincia de Buenos Aires el viejo Código Contravencional, o Código de Faltas, una ley que data de 1973, que fue “emparchada” más de 20 veces y que ahora el gobierno de María Eugenia Vidal quiere reemplazar por una nueva norma, adaptada a los nuevos fenómenos urbanos.

La actualización y reformulación del Código de Contravenciones es uno de los objetivos que se planteó la administración Vidal en el marco del paquete de leyes de reformas judiciales que ya comenzó a discutirse en la Legislatura y que dominará buena parte de la agenda parlamentaria del año.

CONTRA LOS TRAPITOS

El proyecto, que será enviado en pocas semanas más a las cámaras, cobró trascendencia en los últimos días a partir de la anunciada decisión del Ejecutivo de incluir la prohibición, con multas y hasta la posibilidad del arresto “preventivo”, para los también denominados “trapitos”, los que cuidan coches a cambio de una contribución más o menos voluntaria en una transacción muchas veces al borde de la extorsión y cuyo accionar genera reclamos y denuncias. “Se le va a apuntar especialmente a lo que ocurre en los recitales y en las canchas de fútbol, donde extorsionan a la gente y la obligan a pagar lo que ellos quieren”, dijeron a este diario funcionarios del ministerio de Justicia, donde se trabaja en el tema.

Pero más allá de los trapitos, el Ejecutivo intentará reformar un código con más de 150 artículos y que tiene más de 45 años de antigüedad. Según explicaron desde el ministerio de Justicia que conduce Gustavo Ferrari, la idea es “reordenar el régimen de sanciones”, con la inclusión de nuevas figuras como los trabajos de utilidad pública, la prohibición de concurrencia y la “interdicción de cercanía”, que se aplicará para los casos de figuras como hostigamiento, maltrato o discriminación de personas.

En ese nuevo código se eliminarán decenas de figuras contempladas en la ley actualmente vigente, muchas de la cuales quedaron obsoletas por corresponder a fenómenos de décadas pasadas. Y se incluirán otras, como la actividad de quienes induzcan a niños a mendigas las calles o los ya nombrados “trapitos”.

En la Provincia ya hubo varios intentos por avanzar hacia un remozado integral del Código de Faltas, que ya tiene más de 45 años de antigüedad. En 2012, el ex gobernador Daniel Scioli presentó un proyecto en la Legislatura para reformarlo con la idea de incluir figuras de fenómenos urbanos. También contemplaba, como ahora, la práctica de los cuidacoches. Pero también incluía figuras, como el “merodeo”, la “vagancia” u ocultarse el rostro en protestas callejeras (“para que la Policía vuelva a ganar la calle”, dijo Scioli) que desataron una ola de críticas de quienes veían un retorno de los viejos edictos policiales.

VIEJO CÓDIGO, VIEJAS FIGURAS

A lo largo de 151 artículos, el Código que hoy está en vigencia en la Provincia castiga con sólo dos tipos de sanciones, arresto y multa, figuras controvertidas, con terminología legislativa y jurídica anticuada, muchas de las que ahora se van a eliminar.

Se va dejar de sancionar, por ejemplo, el ejercicio de la prostitución por parte de mayores de edad. En lugar de sancionar a quienes la ejercen, que en muchos casos son víctimas de redes de trata, en el Gobierno entienden que se debe perseguir penalmente a las organizaciones que las explotan.

También se derogará la figura que castiga a quien “mendigare en forma amenazante o vejatoria o adoptare medios fraudulentos para suscitar la piedad”. “En el primer caso, es delito. Y en el segundo, no tiene justificación su castigo”, explican en el ministerio de Justicia de la Provincia.

Y se dejará sin efecto la figura que castiga actualmente a quien “habitare sin motivo razonable en puentes, cañerías, bosques, playas, lugares descampados, plazas, parques”, una sanción “moralmente inaceptable hoy en día”, dicen en el Gobierno de Vidal.

“CONCEPCIÓN MORALISTA”

Otra de las figuras que se removerá es la que sanciona a quienes “ofendan la decencia pública” con “acto, palabra, dibujo o inscripción torpe u obscena”. En los argumentos del proyecto de reforma se sostiene que “su castigo, cuando no estamos en presencia de un delito penal, sólo puede entenderse desde una claramente perimida concepción moralista de la sociedad”.

También se derogará el castigo de la pura ebriedad, que ya no será una contravención. La explicación es que es un a conducta que requiere “otro tipo de respuestas del Estado, como la asistencial”.

La “producción de escándalo” se reemplazará por otra figura más precisa como la producción de ruidos molestos o la incitación al desorden, entre otras, lo que, dicen en la Provincia, va a facilitar la tarea del juez a la hora de encuadrar una conducta.

En ese marco, se va a derogar las figuras que persiguen a “brujas o adivinos”, es decir, los que “interpreten sueños y formulen profecías o predicciones”. Eso, entre otra larga serie de figuras que hoy todavía siguen penadas, muchas veces contra toda lógica, como los artículos que castigan a quienes practiquen juegos de azar, como naipes y dados, en la vía pública sin apostar y que sancionan también a cartoneros o a quienes jueguen al fútbol en plazas o parques.

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