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¿Hay fatiga de “Star Wars”?: el final de la saga Skywalker llega en el momento de menor popularidad

A las últimas entregas no les fue bien y la gente no para de quejarse. Disney toma nota: tras la entrega que llega el jueves, pausa

¿Hay fatiga de “Star Wars”?: el final de la saga Skywalker llega en el momento de menor popularidad

Rey y Kylo Ren en su última aventura: “El ascenso de Skywalker” se estrena el jueves / Outnow

16 de Diciembre de 2019 | 03:26
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Cuando en 2012, Disney compró en 4.050 millones de dólares Lucasfilms, la dueña de la saga “Star Wars”, seguramente imaginó el cierre de la saga de la familia Skywalker, que termina desde este jueves, con el estreno del Episodio IX, “El ascenso de Skywalker” como el evento cinematográfico de la década.

Y sin embargo, mientras otra propiedad de la casa del ratón, los Avengers, consiguió este año la película más vista de la historia, el final de la tercera trilogía galáctica llega a los cines en medio de una tibia expectativa. ¿Qué pasó? ¿Existe demasiado de una cosa buena?

Parece que sí: Disney lanzó una película de “Star Wars” por año desde el Episodio VII, “El despertar de la fuerza”, estrenada en 2015, y ninguna fue tan vista como aquella primera entrega. Conservadora en sus decisiones, casi una remake para el siglo XXI de la primera entrega de la saga, la cinta capturaba el dinamismos aventurero de la franquicia que deleitó a tantos los sábados por la tarde en la tevé: una buena piedra basal que cosechó más de 2 mil millones de dólares.

Luego vino un spin off, “Rogue One”, que aunque lógicamente recaudó menos que las cintas de la saga principal, pasó los mil millones. Y luego, “Los últimos Jedi”, la cinta que todavía divide a la comunidad: “Star Wars”, una saga vagamente política que había alertado sobre los fascismos sin volverlo su preocupación principal ni darle demasiada profundidad, se volvía algo panfletaria en la cinta de Rian Johnson (la parte “eco” de los falsos caballos fue directamente insólita). Había grandes momentos cinematográficos. También una historia algo deshilachada.

Pero lo que dividió a todos fueron los riesgos que tomó Johnson, que deliberadamente intentó llevar a “Star Wars” a su idea de la “madurez”, lo que implicaba “deconstruir” las historias originales: dejar atrás al pasado es uno de los temas de su guion. Con este fin, Johnson desarmó incluso, las semillas narrativas de la trilogía que había plantado J.J. Abrams, director también de la novena entrega, en el séptimo capítulo. Empezando, claro, por Luke tirando su sable perdido con desprecio: el cierre solemne y épico de la séptima entrega, deshecho en dos segundos, y solo para hacer un chiste.

“Star Wars” lanza un filme por año desde 2015: a ninguna le fue como al Episodio VII

 

Johnson quiso desacralizar la saga. Los fans se volvieron histéricos ante la herejía: “Los últimos Jedi” se volvió más odiada que las precuelas, aunque también tiene sus defensores. El boca en boca llevó a una taquilla frondosa (1.300 millones) pero mucho menor a su antecesora. Y pasaron al frente las voces que denunciaban lo que Disney hacía con “Star Wars”: curioso, algunos acusaban a la casa del ratón de no respetar la historia original; otros, de ser demasiado conservadora y apoyarse demasiado en los personajes y situaciones de la primera trilogía…

NADIE CONTENTO

Nadie estaba contento. En ese mar caliente, Disney lanzó “Solo”, su segundo spin off, marcado por los problemas de producción: con casi toda la cinta rodada, despidieron a sus directores, Chris Miller y Phil Lord, por proponer una visión desfachatada de la historia. Estaba claro que el estudio daba volantazos influenciado por el clima candente en torno a la saga: contrató a Ron Howard para cerrar la película, que se volvió a rodar prácticamente íntegra, y entregó una aventura menor, pero que respetaba los cánones clásicos de la saga.

“Solo” fue un desastre. Los problemas de producción llevaron el presupuesto a casi 300 millones de dólares, y en la taquilla apenas recaudaron más que eso. La desconfianza se había vuelto fatiga, hartazgo.

Disney se dio cuenta. Bob Iger, el líder de Disney, dijo tras “Solo” que “vamos a tomarnos un descanso algún tiempo para reiniciarnos” tras el final de la saga de los Skywalker.

“Tomé la decisión de los tiempos, y cuando miro hacia atrás, creo que el error que cometí (asumo la culpa) fue ir demasiado rápido. El público verá un poco de desaceleración, pero eso no significa que no hagamos películas”, agregó Iger.

En ese clima de desorientación sobre el futuro de la saga, llega este jueves (con maratón de la última trilogía y preestreno de la última entrega el miércoles en los cines locales) la parte número nueve de la saga pensada por George Lucas, una historia que lleva contándose desde 1977, que comenzó hace 42 años: la sola cifra vuelve el estreno del final de los Skywalker un evento que ni los seguidores más enojados querrán perderse. El éxito en la taquilla está asegurado.

Pero el entusiasmo, es evidente, ha mermado, incluso con el reciente éxito en la plataforma Disney+ de “The Mandalorian”, su primera serie de tevé del universo “Star Wars”. ¿Habrá matado Disney a su gallina de los huevos de oro? ¿O podrá salvarla a tiempo?

 

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