Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
EN 2002, DESDE EL INSTITUTO SALIÓ UN FAX QUE AVISABA SOBRE HECHOS GRAVES

Infierno en el Próvolo a los 10 años: abuso sexual, servidumbre y tortura en un sótano

Lo contó una de las víctimas. Su relato está en la causa en la que hay pedido de detención a dos curas y preventiva a un docente

Infierno en el Próvolo a los 10 años: abuso sexual, servidumbre y tortura en un sótano

En el sótano, Lo colgaban del riel, según denunció un ex pupilo / el dia

Un nene de 10 años fue esclavizado, abusado y torturado por dos sacerdotes que se desempeñaron en el Instituto Próvolo de La Loma, durante la década del 80 y 90. El martirio fue revivido por el propio protagonista, en el marco de la causa por los abusos que en las últimas horas dejó más avances ayer, al confirmarse la detención del profesor de informática, José Ángel Brítez, arrestado el 29 de abril como parte de la aberrante cadena de delitos en ese establecimiento dedicado al cuidado y las tareas educativas de niños con sordera e hipoacusia.

Como evidencia de todas aquellas vejaciones, en el subsuelo del edificio que tiene la Iglesia en 25 y 47, aún se conserva el riel de donde colgaban al menor “como castigo”, según consta en un documento de la causa, difundido ayer.

Los curas apuntados por la Justicia son Nicolás Corradi, detenido por hechos similares en Mendoza, y Eliseo Pirmati, que está en un geriátrico en la ciudad de Verona, Italia y cuya extradición ya se pidió.

La fiscal penal platense Cecilia Corfield, quien investiga los abusos sexuales cometidos en el Próvolo, recabó el testimonio de un hombre oriundo de Chaco que llegó a los 10 años al Próvolo, en 1989, y permaneció allí hasta 1993.

Curas y “hermanas”

“Nicolás Corradi, Eliseo José Primati y otras religiosas aún no identificadas y solo sindicadas como Leticia y Juana, lo redujeron a la servidumbre, explotándolo a través de la limpieza del lugar, lavado de ropas de los internos, mantenimiento de los espacios verdes, pintura de las paredes del instituto, arado de la huerta, limpieza de los escalones de las escaleras de rodillas, entre otros trabajos que obligaban, mediante violencia física y psicológica, so pena de prohibirle el acceso a los alimentos básicos para saciar su hambre, privarlo de su libertad ambulatoria”, detalla la fiscal, en su pedido de preventiva para el celador y profesor José Brítez.

El niño era abusado sexualmente por los curas Nicolás Corradi y Pirmati, y el celador Brítez. También fue sometido a castigos torturantes cuando su comportamiento no era del agrado de los sacerdotes.

“Las hermanas Juana y Leticia, aún no identificadas correctamente, junto a Eliseo José Primati, entre otros, lo conducían al subsuelo situado debajo de la cocina del lugar que se encuentra en el planta baja sector que da a calle 25, y con cadenas o cuerdas, lo obligaban a subirse a un cajón de madera de fruta, para luego atarlo de sus muñecas a un riel que se encuentra al día de la fecha todavía incrustado próximo al techo del lugar”, precisa la fiscal.

Corfield realizó una inspección ocular al Próvolo de La Plata y allí vio y fotografió el riel mencionado por la víctima, quien detalló que era obligado “a permanecer extensos lapsos de tiempo como penitencia”.

En 2002, una advertencia

En el marco de la investigación la fiscal halló también un fax que en el 2002 envió un integrante de la congregación del Próvolo de La Plata, desde un telefax de ese establecimiento, en el que comunica “a las máximas autoridades eclesiásticas los hechos que a su criterio sorprenden, disgustan, degradan la institución y que ameritan la intervención inmediata de la misma” y que motivó tiempo después la designación del monseñor Alberto Bochatey, a cargo del instituto.

“Cabe dejar constancia que no obra en la presente investigación la decisión tomada al respecto por el nombrado eclesiástico al momento de tomar conocimiento de lo relatado, ni del destino que se les confirió a los por entonces integrantes de la institución”, destaca Corfield en su escrito.

Preventiva

Brítez era profesor de informática del Próvolo y fue detenido a fines de abril en la localidad de Jardín América, Misiones, por orden del juez Jorge Moya Panisello, a instancias de un pedido de Corfield.

Ahora, “la fiscal Corfield pidió la prisión preventiva y en las últimas horas fue consentida por la jueza de Garantías platense, Marcela Garmendia, por lo que Brítez esperará en prisión el juicio”, se indicó en Tribunales.

En el pedido de preventiva constan los testimonios de varias víctimas que relatan los abusos sexuales sufridos por parte de Brítez y que hacen concluir a la fiscal que constituyen “´prima facie´ los delitos de abuso sexual simple agravado por su condición de guardador o educador -cumplía funciones de profesor de informática-, abuso sexual con acceso carnal reiterado agravados -por lo menos cinco hechos-, y corrupción de menores agravada por el medio comisivo y por la edad de la víctima”.

Según el escrito, dos víctimas -en ese entonces de 8 y 10 años respectivamente-, quienes permanecían internadas en el Próvolo de La Plata, porque sus familias vivían en otras provincias, relatan cómo eran sorprendidas en sus camas o en el baño por Brítez, quien “los accedía carnalmente o introduciéndole los dedos de su mano en el ano”.

Las víctimas, a raíz de estos abusos, sufrieron “un daño en la salud psíquica irreparable, tanto en su sexualidad como en su vida diaria, angustia, desazón, deseos de auto eliminación, venganza”.

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla