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La Casa Arana, un símbolo de la época fundacional sumido en la agonía y a la espera del salvataje

En su interior guarda la réplica del Patio de los Leones de la Alhambra de Granada que Dardo Rocha mandó a construir en 1889. Los herederos no pueden mantenerla

La Casa Arana, un símbolo de la época fundacional sumido en la agonía y a la espera del salvataje

así se veía el patio nazarí en 2011. hoy los vitrales se vinieron abajo. por el riesgo no dejan entrar a la casa

15 de Junio de 2019 | 03:14
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En los últimos días volvió a hablarse de la histórica Casa Arana, un inmueble de 136 años que perteneció a Diego Arana, el suegro de Dardo Rocha, y que se distinguió por poseer una réplica del Patio de los Leones de la Alhambra. En el medio de posturas encontradas, mientras algunos pretenden que se recupere y se ponga en valor, sus herederos señalan que se está viniendo abajo por el deterioro y, sin los recursos para arreglarla, trabajan para que se descalifique como patrimonio cultural y poder venderla. “No hay nadie que se preocupe en serio por la propiedad y día a día se desmorona, en otro país donde se valore la cultura hubiera corrido mejor suerte, pero acá ni el Estado interviene ni nosotros, sus herederos, tenemos los medios para arreglarla”, dice el abogado Diego Arana.

El inmueble, ubicado en 49 entre 2 y 3, es sin lugar a dudas uno de los símbolos más emblemáticos de la arquitectura histórica platense. Su historia se remonta al año 1883, cuando a poco de la fundación de la Ciudad, se iniciaba la construcción de la particular vivienda de Diego Pantaleón Arana. Dardo Rocha, su sobrino y yerno, en un viaje a Europa que duró dos años (1887-1889), inspirado por su visita a la Alhambra en Granada, decidió obsequiarle una réplica a escala del Patio de los Leones, que se logró con todas sus semejanzas y diferencias igualmente ricas y significativas.

Desde ese momento la casa tuvo un valor singular y excepcional desde el punto de vista documental, estético arquitectónico y simbólico y por eso en 2006 la Municipalidad la declaró como “Bien Patrimonial del Casco Fundacional” por su interés arquitectónico único en el país y dos años después, la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, mediante la Ley Nº 13906, la incorporó al patrimonio cultural de la provincia al nombrarla como “Bien de Interés Histórico y Arquitectónico”.

La casa responde a parámetros arquitectónicos de la época en la que fue construida: tenía un pequeño zaguán que conducía a un hall que daba paso a las dos salas con vista a la calle (uno era el escritorio y el otro un recibidor). Detrás de otra puerta, un patio central, y a su alrededor se distribuía el resto de las habitaciones: a los costados los dormitorios, comedor, cocina y baño principal; y al fondo, las dependencias de servicio, comunicada con el patio posterior a través de un pasillo.

Pero desde 2008 la casa está deshabitada, algo que sumado a la falta de mantenimiento, ocasionó todo tipo de problemas: está colapsada por la humedad y el paso del tiempo, en muchas oportunidades fue ocupada por intrusos y hasta hubo un principio de incendio en el patio trasero. Además está ganada por la maleza y se denunció que es un espacio en el que se juntan ratas. Como consecuencia se mandó a tapiar y se evita la apertura de puertas porque hay altas probabilidades de que una corriente de aire ocasione algún desprendimiento interno de la mampostería, un riesgo que la familia Arana no quiere correr.

“No la podemos mantener y tampoco se puede vender, por eso tratamos que la descalifiquen, de esta manera está condenada a muerte”, resume Diego Arana quien, desde hace años, lleva un largo derrotero por dependencias de la Municipalidad, por la Legislatura - en 2011 se preparó un proyecto de expropiación que al final no prosperó - y hasta por organismos provinciales vinculados al patrimonio urbano. Sin embargo, nada se consiguió.

Si bien hubo algunas propuestas para que esa propiedad tuviera alguna explotación pública y privada, nunca aparecieron los recursos y el rol del Estado quedó solo en el plano declarativo porque en los hechos no se hizo absolutamente nada en esa propiedad ubicada en un lote de 900 metros cuadrados que por el estado de abandono también representa una preocupación para los vecinos.

“Si el Estado puede, que haga algo y si no, que no me impida vender la casa porque se destruye”

“Cuando estuve en Granada me contacté con quienes venden los moldes que podrían utilizarse para restaurar el Patio Nazarí, además hablé con instituciones que tal vez estarían interesadas en invertir en su recuperación, pero esas cosas debe investigarlas y promoverlas el Estado y no lo hace”, aclara Arana quien a esta altura está convencido de que si algo puede salvar del desahucio a la casa es un proyecto público.

“Si el Estado puede, que haga algo y si no, que no me impida vender la casa porque lamentablemente se destruye día a día, está condenada a muerte por la falta de recursos para arreglarla, por la desidia y el desconocimiento”, concluye.

Repercusiones en un medio español

Recientemente el medio español Granada Digital publicó “una réplica del Patio de los Leones de la Alhambra en Argentina, en peligro por su deterioro” y se refirió a la peculiar vivienda platense que pertenecía al suegro del gobernador Dardo Rocha. Además se planteó la inquietud de que ese patrimonio se perdiera sin que se hiciera el intento de rescatarlo.

La conexión de esa casona con España se remonta a más de una centuria. Según los relatos de los bisnietos de Don Diego Pantaleón Arana, Diego y Sara Arana y Maderna, su familia era de origen vasco pero, en el proceso de la reconquista de España, se desplazaron al sur, radicándose en Andalucía.

Así, permanentemente, su bisabuelo evocaba a Granada y deseaba conocerla antes de morir.

Conociéndose este deseo, y ante la imposibilidad de concretar el viaje que junto a su yerno y su hija (esposa y prima de Dardo Rocha), lo llevarían por Europa en 1887, debido a su delicado estado de salud, Dardo Rocha le regaló en su regreso dos obsequios: un juego completo de porcelana de Limoges, comprada en la Exposición Universal de París de 1889, y los moldes de ornamentación inspirados en los de la Alhambra de Granada, con los que construiría, en la casona de calle 49, el Patio Nazarí.

En julio de 1888, Dardo Rocha recorrió en Granada las grandes obras de la arquitectura hispano - musulmana y talleres de escultura, grabado, ebanistería, talla y restauración de muebles antiguos. Allí se concretaron las primeras acciones que llevaron a la construcción de la réplica del Patio de Los Leones en la casa de Diego Pantaleón Arana. Dardo Rocha trajo consigo los elementos necesarios para la reproducción del patio nazarí: siete cajas con moldes de yeso que permitieron desarrollar, entre 1889 y 1891, una obra inusual.

Curiosidades

Según los recuerdos en vida del Doctor Alberto Belisario Arana, hijo de Don Diego Jacinto, y nieto de Don Diego Pantaleón, la casona de 49, además del Patio Nazarí, tiene en su historia varias curiosidades.

Tras la muerte de Diego Pantaleón, Diego Jacinto se mudó a la casa y decidió armar un pequeño jardín lateral. Incorporó especies como la estirlicia, la aquebia, el dindapsus pertusus, bananos, alpina nuctum, caña de ámbar y de bambú, una magnolia, un jazmín del Paraguay y un espinillo.

En relación a las personalidades que desfilaron por la vivienda, y según los registros que Alberto Belisario Arana dejó en vida, se pueden mencionar a Alejandro Korn, Manuel del Carril (secretario del Senado), Pachano (intendente de La Plata), Luis Monteverde (gobernador de la provincia de Buenos Aires), el coronel Larcamón, el señor Gaspar (cónsul de España) y Amílcar Mercader, entre otros.

Otro dato llamativo, tiene que ver con una empleada de la casa que logró convertirse en un gran referente de la “época dorada del tango”, Mercedes Simone, conocida como la “Dama del tango”.

Roberto Abrodos, investigador de temas históricos platenses, señaló que esa casona fue escenario de muchas visitas de Dardo Rocha, quien expresaba un gran amor por su familia. “Cada vez que llegaba a La Plata era recibido con mucho afecto, generalmente para el 19 de noviembre se quedaba hasta el otro día en la casa de su suegro Diego J. Arana, con su esposa Paula Arana con quien se conocían desde niños”, contó Abrodos y agregó que “cuando Dardo Rocha regresó de Europa, de inmediato visitó la casa de calle 49 y el vecindario comenzó a vivarlo y a aplaudir, no tuvo mas remedio que asomarse por una de las ventanas e improvisar un saludo con palabras de agradecimiento”, señala el historiador.

Ficha
Proyectista:Angel Pérez Nuñez
Dirección: calle 49 entre 2 y 3 número 370
Fecha de Proyecto: 1883
Fecha de construcción: 1883
Modificación: 1889, techado del patio central colocando una lucarna.

 

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Multimedia

así se veía el patio nazarí en 2011. hoy los vitrales se vinieron abajo. por el riesgo no dejan entrar a la casa

del archivo. en 2011 era todo abandono. desde entonces, empeoró. YA no la abren por el riesgo de derrumbe

en el abandono. catalogada como patrimonial, la casa no tiene ningún mantenimiento. su historia se remonta a 1883. ecos en la prensa española/ c. s

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