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Otros 10 padres fueron a declarar en la causa contra el portero del Jardín 902

No denunciaron abusos, pero mencionaron “cambios de conductas” en sus hijos y pidieron que especialistas los revisaran. Hasta ahora no detectaron lesiones en ninguno. La fiscal encabezó un peritaje dentro del edificio

Otros 10 padres fueron a declarar en la causa contra el portero del Jardín 902

Policías se apostaron dentro y fuera del jardín para evitar un linchamiento / Roberto Acosta

19 de Julio de 2019 | 02:12
Edición impresa

Una decena de padres de niños que concurren al Jardín de Infantes Martín Miguel de Güemes se acercaron en las últimas horas a la fiscalía en turno para exponer sus inquietudes y “descartar que sus hijos hayan sufrido algún tipo de abuso” de parte del portero que el miércoles fue denunciado por la madre de un alumno, confirmaron fuentes judiciales.

Mientras tanto, autoridades de la institución que funciona en 5 y 73 abrieron ayer las puertas del edificio a los padres de ambos turnos, donde también estuvieron inspectores, el equipo distrital de primera infancia de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense y el abogado del Jardín.

Por la tarde, en tanto, la fiscal que investiga la causa, María Eugenia Di Lorenzo, se presentó en la escuela con peritos de Policía Científica para preparar un informe planimétrico que los ayude a dimensionar las medidas del Jardín, cotejarlas con la denuncia inicial y determinar si pudo ser escenario de hechos como los revelados.

Como informó este diario en la edición de ayer, el caso se conoció después de que el jueves a la madrugada una joven de 21 años fue a una dependencia policial a denunciar que su hijo de 5 le había contado “situaciones de manoseo de parte del auxiliar docente” del Jardín 902, a donde concurre a la sala verde. En concreto, habló de “toqueteos” en el contexto de un “juego de zombies”.

Horas después, la mujer y el abogado que la patrocina, Juan Benítez, fueron a la escuela para pedir los datos de ese empleado y a pedir explicaciones, mientras la novedad corría rápido entre los padres de otros chicos. La tensión se trasladó luego a la vereda, donde varias personas reclamaban la virtual “entrega” del acusado para lincharlo y cada vez más policías protegían el edificio para evitar que eso pasara. Los incidentes se desataron cuando el hombre fue retirado del edificio en un móvil policial, entre forcejeos con vecinos, gas pimienta y piedrazos que rompieron los vidrios del jardín. Entre la noche del miércoles y ayer una decena de padres se acercaron a la fiscalía de Di Lorenzo para exponer sus sospechas, que se tomaron como testimoniales.

“Ninguno de ellos hizo referencia concreta a algún tipo de abuso sexual, sino a problemas o cambios de conducta en sus hijos”, dijo una fuente con acceso a la causa, aclarando que algunos de los niños (todos de entre 4 y 5 años) “se hacían pis encima de nuevo, o no querían ir al jardín”. Casi todos adjudicaron estas alteraciones a situaciones familiares como separaciones, embarazos o duelos, pero al enterarse de la denuncia de otra madre “quisieron despejar cualquier duda”.

Por eso accedieron a los reconocimientos médicos de sus hijos, que “en todos los casos descartaron lesiones compatibles con abusos”, confirmaron fuentes judiciales a este diario. Eso incluye al niño de la denuncia original, caso que también presenta algunas dudas ya que la madre -en una segunda declaración- mencionó que el nene adjudicó las maniobras “a un familiar con el que se revinculó recientemente”.

Mientras tanto, la causa mantiene la carátula de “abuso sexual simple”, con el auxiliar docente identificado en la misma. En las últimas horas el personal que trabaja en la escuela prestó testimonio en la fiscalía, al tiempo que comenzó la ronda de entrevistas de la cartera educativa, que impulsó el apartamiento preventivo del auxiliar y una investigación interna.

“Las autoridades del Jardín tuvieron dos reuniones, una con padres del turno mañana y otra con los del turno tarde”, confirmó a este diario Camila Gómez (24), mamá de una nena de 3 años, quien reconoció que “la charla fue bastante tensa”, ya que “la directora nos aseguró que los nenes no van solos al baño sino con alguien del establecimiento, mientras que distintas criaturas han dicho lo contrario”.

La joven trajo a colación también un “problema” que ocurrió el año pasado “con quien era el profesor de música, porque había tenido una causa judicial por su anterior trabajo como remisero y fue apartado del cargo, pero después volvieron a tomar a un hombre, en este caso al portero, y ahora estamos ante esta gravísima situación”.

También conversó con EL DIA Maira Valverdi (28), mamá de una nena de 4 años que va la sala celeste del turno tarde: “Algunos chicos contaron que el portero los amenazaba con hacerle algo malo a sus padres si ellos contaban lo que pasaba”, dijo, y cuestionó que el acusado se hiciera “llamar entre los nenes con distintos nombres, cuando acá todos sabemos que se llama Gustavo”.

Por último, algunos padres pidieron la instalación de cámaras de seguridad en el edificio para prevenir este tipo de hechos, moción que fue descartada de plano por las autoridades.

 

Vacaciones
Desde la Dirección General de Escuelas aclararon que los alumnos del nivel inicial siempre deben estar acompañados por un docente o preceptores preparados para ciertas circunstancias. Tras los incidentes, el Jardín 902 retomará las actividades después del receso invernal.

 

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