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GUERRA CIVIL Y VIOLENCIA SIN FIN

Al menos 38 muertos por bombardeos rusos a un mercado en el norte de Siria

Otras 100 personas resultaron heridas en el ataque a la población de Maarat al-Numan, en la región de Idlib, el último bastión opositor al presidente Bashar Al Assad. Es el mayor número de bajas civiles de los últimos meses

Miembros de los Cascos Blancos buscan víctimas entre los escombros luego del bombardeo ruso en Maarat al-Numan en la región siria de Idlib/AFP

MAARAT AL NUMAN, Siria

Al menos 38 personas murieron ayer en bombardeos rusos contra un mercado de una localidad de la provincia de Idlib (noroeste de Siria), según la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), en un ataque en el que Moscú niega toda responsabilidad.

En total, los bombardeos rusos y del régimen sirio mataron a por lo menos 50 personas, en una nueva jornada de violencia en el último bastión yihadista del país.

El régimen de Bashar Al Asad y su aliado ruso han intensificado desde fines de abril sus bombardeos en la provincia de Idlib y áreas adyacentes en otras provincias limítrofes, como Alepo, Hama y Lataquia.

Esta región está fuera del control de Damasco y permanece en manos de los yihadistas del grupo Hayat Tahrir al Sham (HTS, ex rama siria de Al Qaeda). Además, otras facciones rebeldes y yihadistas están presentes allí.

Ayer, varios bombardeos rusos tuvieron como objetivo un mercado en la ciudad de Maarat al-Numan (Idlib), donde comercian mayoristas hortícolas según la ONG, que añadió que edificios cercanos también se vieron afectados por los ataques.

Al menos 36 civiles y dos personas aún no identificadas murieron en esos ataques, de acuerdo con la misma fuente.

El Observatorio, con sede en Reino Unido y que cuenta con una amplia red de fuentes en Siria, determina a los autores de los bombardeos de acuerdo al tipo de aviones utilizados, el lugar del ataque, rutas de vuelo y municiones utilizadas.

Rusia desmintió haber bombardeado el área y negó acusaciones de los Cascos Blancos, organización de socorristas que opera en la zona rebelde.

“Las declaraciones de representantes anónimos de la organización ‘Cascos blancos’, financiada por el Reino Unido y Estados Unidos, sobre supuestos ataques aéreos rusos contra un mercado en Maarat al-Numan son falsas”, indicó el ministerio de Defensa ruso en un comunicado.

Fotógrafos de agencia internacionales de noticias pudieron constatar que los Cascos blancos, ayudados por habitantes del lugar, transportaban heridos cubiertos de sangre, ya fuera con los brazos o en colchones convertidos en camillas improvisadas. Los Cascos blancos informaron sobre la muerte de uno de sus voluntarios. Los bombardeos de ayer provocaron además 100 heridos, según el OSDH.

Otros doce civiles perdieron la vida en ataques del régimen en otras partes del bastión yihadista, de acuerdo con la misma fuente.

Por otra parte, catorce civiles murieron por disparos de cohetes de grupos rebeldes y yihadistas contra zonas controladas por el régimen en Alepo y en la provincia de Hama, informaron medios estatales.

El domingo, también en la región de Idlib, 18 civiles, incluidos siete niños, murieron en ataques aéreos imputados sobre todo al régimen, pero también a su aliado ruso, de acuerdo al OSDH.

Entre las víctimas figura Anas Diab, de 22 años, fotógrafo y camarógrafo que había colaborado con la agencia francesa de noticias AFP, quien también era voluntario de los Cascos Blancos.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirma que más de 650 civiles han muerto en casi tres meses; en tanto 330.000 han huido de la violencia, según la ONU.

Por otra parte, dos cardenales del Vaticano se encontraban ayer en Damasco donde se reunieron con el presidente Al Asad.

CARTA DEL PAPA FRANCISCO

Le entregaron una carta del papa Francisco, en la que expresa su “profunda preocupación por la situación humanitaria en Siria, en particular por las dramáticas condiciones que vive la población civil en Idlib”, según un comunicado del Vaticano.

Este recrudecimiento de la violencia tiene lugar pese al acuerdo alcanzado en septiembre de 2018 entre Rusia y Turquía, con apoyo de algunos grupos rebeldes, cuyo objetivo era precisamente evitar una ofensiva de gran envergadura de Damasco contra Idlib.

Esta iniciativa preveía una “zona desmilitarizada” que separase los territorios bajo control de yihadistas y rebeldes de las áreas adyacentes dominadas por Damasco, y la creación de un corredor humanitario en esa zona de distensión.

Sin embargo, la ONU señala actualmente a esta zona desmilitarizada como una de las “más peligrosas del mundo”, y pide un cese el fuego “para poner término a esta tragedia”. Yihadistas y rebeldes disparan esporádicamente cohetes y proyectiles contra zonas gubernamentales.

SANGRIENTA GUERRA CIVIL

Lo que comenzó como un levantamiento pacífico contra el presidente Al Asad en marzo de 2011 (en protesta por el alto desempleo y la gran corrupción) se convirtió en una brutal y sangrienta guerra civil que ha arrastrado a potencias regionales e internacionales. Al Assad sucedió a su padre Hafez en el año 2000.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, entre marzo de 2011 y el mismo mes de 2018 han muerto entre 353.000 y 498.000 personas. La cifra, sin embargo, podría ser más alta debido a los problemas para acceder a determinadas áreas del país y a las dificultades para compatibilizar los números que presentan las partes enfrentadas.

Los grupos de oposición han cambiado radicalmente desde que comenzó la guerra en 2011. Las protestas prodemocráticas iniciales, reprimidas una y otra vez, se fueron haciendo más fuertes.

En 2012 los enfrentamientos llegaron hasta la capital Damasco y la segunda ciudad del país, Alepo. Para entonces el conflicto ya se había convertido en más que una batalla entre quienes apoyaban a Al Asad y los que se oponían a él.

Y adquirió pronto características sectarias enfrentando a la mayoría sunita del país, contra los chiitas alauitas, la rama musulmana a la que pertenece el presidente. Esto arrastró a las potencias regionales e internacionales, lo cual añadió otra dimensión al conflicto. (AFP, EFE y AP)

 

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