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DESTACADO DE LA CARTELERA

María Daguerre Ceriale: “Soy adicta a la música de cámara”

La destacada pianista platense inicia un ciclo de conciertos en el Conservatorio Gilardo Gilardi, su segundo hogar

María Daguerre Ceriale: “Soy adicta a la música de cámara”

maría daguerre ceriale, pablo rubino y diego graciosi en la casa donde el ciclo se cocinó / gonzalo calvelo

Por: María Virginia Bruno
 

vbruno@eldia.com

No le gusta que hablen de su edad, ni de cuántos años fue profesora de Piano y Repertorio de Piano en el Conservatorio de Música, de donde se jubiló en abril de este año, pero Pirincha, como casi todo el mundo conoce a María Daguerre Ceriale, es una institución dentro del Gilardo Gilardi, a donde este viernes regresará para iniciar un ciclo de conciertos que se extenderá hasta octubre, con entrada libre y gratuita.

Y lo hace, según asegura en diálogo con EL DIA, porque es una “adicta a la música de cámara”, y qué mejor que seguir alimentando el vicio en su segundo hogar.

“Uno va al Conservatorio como caballo pa’ la querencia; volver ahí es como volver a la casa de la abuela a que lo mimen mucho, a dónde comés lo que querés, porque la música no sólo no engorda sino que no le hace mal a nadie”, dice, con su gracia característica y llena de certezas.

Reconocida pianista y profesora platense, amante del arte y de las plantas por igual, se mueve enérgica por su casa llena de rincones verdes, entusiasmada por este ciclo que está a punto de comenzar. Hace meses que tiene todo organizado porque, revela, tiene condimentos para presumir, con artistas y obras que son para lucir en la solapa.

El hielo se romperá este viernes, a las 18.30. El Auditorio Guastavino del Edificio Servente, 12 y 522, será anfitrión de la primera entrega de esta propuesta musical en la que Pirincha -un sobrenombre que lleva de niña gracias a su rebelde melena- estará acompañada por dos prestigiosos músicos: Diego Graciosi y Pablo Rubino Lindner.

En la primera parte del evento, Rubino, joven violinista, compositor y Jefe de Segundos Violines de la Orquesta Estable del Teatro Argentino, ofrecerá una charla sobre su experiencia como finalista en el concurso de composición Toru Takemitsu, que se desarrolló en Japón y en el pasó veinte días del pasado junio. En ese marco, junto a la Orquesta Filarmónica de Tokio, bajo la dirección de la maestra Kanako Abe, estrenó en el Tokyo Opera City Concert Hall su obra “Entelequias for Orchestra”, por la que recibió el primer premio, compartido con una obra del compositor chino Shiqui Geng.

Y serán los detalles de esa vivencia, musicalmente extraordinaria para el joven violinista nacido en Quilmes, criado en Bahía Blanca y que actualmente reside en nuestra ciudad, los que compartirá con el público, aunque también contará detalles divertidos de la vida en una cultura tan diferente a la nuestra, en la que a veces se extraña un pedazo de carne...

Luego de sus experiencias, se proyectará una grabación de la mencionada obra, para luego dar paso a Pirincha que interpretará la pieza que Rubino compuso para piano, “Preludio Alla Debussy”.

La gala del viernes será especial, además, para la pianista porque ejecutará, en carácter de estreno, una obra que su ex alumno y amigo, Diego Graciosi, le compuso especialmente para ella, “Pirinchando: milonga renga para piano”, y que le regaló el año pasado para su cumpleaños.

“Uno va al Conservatorio como caballo pa’ la querencia; volver ahí es como volver a la casa de la abuela”

María Daguerre Ceriale, Pianista

 

“Esta obra está dedicada especialmente a quien fue, es y será mi mentora en la expresión pianística y musical, gracias a quien descubrí que la música era parte de mi vida y que soy con ella”, le dedicó el compositor egresado de la Facultad de Bellas Artes, en donde es titular de la cátedra Taller de composición musical” desde 2006.

“Dice renga porque las milongas están compuestas en cuatro tiempos y esta tiene cinco”, se entusiasma Pirincha, en relación a la obra que tiene “elementos de ensoñación” y del “idealismo y espíritu celestial” de su ex alumno, cuyas obras se han ejecutada no sólo en el país sino además en Estados Unidos, España, Dinamarca y Finlandia.

El concierto del viernes cerrará con la presentación de un septimino de vientos de la Ciudad de Buenos Aires que interpretará obras de de Graciosi y de otros compositores contemporáneos.

El ciclo tendrá otras dos entregas: una en octubre, en el que estará acompañada por la soprano María Rosa Hourbeigt y el tenor Daniel Zuppa -con los que conforma La Plata Cámara-, y la última en noviembre en la que volverá a contar con la presencia de Pablo Rubino, con quien interpretará obras de Brahms y otros románticos, además de una selección de compositores argentinos.

Hija única de un abogado y una madre que le tocaba el piano de niña, Pirincha toca el piano desde los cinco años, nunca dejó de hacerlo y se siente bendecida de poder vivir de lo que le gusta. “Yo siempre le digo a los chicos que los que estamos en arte no siempre llegamos a fin de mes, pero uno se siente tan afortunado... Cada día puede ser una especie de milagrito”.

Formada con maestros de la talla del temido y exigente Vicente Scaramuzza, fue, sin embargo, el maestro Luis La Vía su principal referente. A él, Pirincha le decía: “A veces estoy con el ánimo por el tercer subsuelo entonces, como puedo, llego al piano, pongo algún yuyito arriba del piano, y toco Schumann. Y al rato estoy entera”.

Pirincha, que además de haber dado conciertos en la ciudad y el país también llevó su música a diferentes salas de Europa, está convencida de algo: “Cuando yo vuelva a nacer voy a ser linyera y flautista: linyera para caminar y no tener que pagar impuestos ni lustrar muebles, y flautista porque llevás el instrumento en el bolsillo; con el piano, imaginate, es imposible”, dice, entre risas, y recuerda con orgullo el hecho de haber podido tocar en el Teatro Argentino original, en aquel Steinway que el fuego de 1977 se llevó y que nunca pudieron reemplazar. Para ella, una de las cuentas pendientes, no sólo en La Plata sino en el país, es la falta de buenos instrumentos en los que ejecutar.

Ya lo dijo un célebre pianista y ella lo recuerda. Si tuviera que pedir algo, sería: “Para el pueblo argentino, pianos”.

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