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Rugbiers platenses y la filtración de fotos íntimas: entre la exposición pública y un posible delito

El club Universitario suspendió a los jugadores hasta que se aclare la situación. La mujer define si lleva el episodio a la Justicia. Expertos explican qué casos pueden ser penados y qué pasa cuando se rompen acuerdos tácitos entre las partes

Rugbiers platenses y la filtración de fotos íntimas: entre la exposición pública y un posible delito

Uno de los tuits del escandaloso caso ocurrido en nuestra ciudad / web

15 de Enero de 2020 | 02:26
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Escrache público, amenazas, delito, falta de códigos... todo eso podría ser parte de caso que se hizo público en redes sociales y cuyos protagonistas son de nuestra ciudad. Involucra a una chica mayor de edad llamada Narella, y a dos rugbiers del club Universitario, de 23 y 24 años.

La joven denunció en sus redes sociales que tuvo relaciones sexuales con uno de los dos rugbiers, que el otro de los implicados la fotografió, y que ambos difundieron esas imágenes en grupos de WhatsApp.

De comprobarse, ya que la joven todavía no se presentó ante la Justicia, ¿constituye esto un delito?

Especialistas consultados por EL DIA consideraron que, si la persona es físicamente identificable y la difusión de las imágenes fue realizada sin su consentimiento, se trata de un delito comparable con el de la llamada “pornovenganza”, pero que en el nuevo Código Penal sólo cuenta con penalidades económicas y no de prisión (ver aparte).

La mujer, con la que EL DIA pudo hablar, señaló que evalúa realizar una denuncia policial, y que se siente profundamente humillada por la situación, además de haber sido expuesta en su trabajo y en la facultad en la que estudia. Paralelamente, el club Universitario decidió suspender preventivamente a los dos rugbiers, a los que identificó, hasta tanto se establezca si tienen algún tipo de responsabilidad en los hechos (ver aparte).

También, la joven contó que desde que hizo público su caso, recibió amenazas de parte de los rugbiers, que a su vez son conocidos de su hermano, quien también juega en Universitario.

EL CASO

Narella R, como se identificó la joven, acusó “por violación a la intimidad y amenazas” a los deportistas que, “sin consentimiento, difundieron en grupos de WhatsApp imágenes” de ella manteniendo relaciones sexuales con uno de ellos.

Narella contó que si bien no pudo acceder a las imágenes que fueron difundidas, pudo darse cuenta de lo ocurrido a través de un sticker de WhatsApp, y dijo sentirse preocupada ante la posibilidad de que las fotos hayan sido replicadas por fuera del grupo de amigos.

“Lo que me pasó es horrible, me sentí muy mal. Ellos en sus grupos se reían de la situación y yo me pasé días llorando. Violaron mi intimidad, me expusieron en mi trabajo y en la facultad, y además me amenazaron por hacer público esto que pasó, la intención de ellos es que yo borre todo”.

La chica señaló también que “mi familia está al tanto de todo, estoy recibiendo apoyo y contención de ellos, de mi mamá, mi papá y mi hermano. También están mis amigas, que me apoyan. Y además sé que mi caso no es el primero, hablé con otras chicas a las que les pasó lo mismo, son tres o cuatro casos más”.

Narella aclaró que ella no realiza actividades en Universitario, y que los chicos en cuestión forman parte del círculo de amigos de su hermano, que juega al rugby en la sede de Gonnet.

“Son amigos de mi hermano -dijo- yo confiaba en ellos, pero se burlaron de mí, que soy la hermana de un amigo”.

LOS MENSAJES

A raíz de este episodio, en las redes sociales se fueron conociendo mensajes de los grupos de WhatsApp de los varones entre sí, y de la propia Narella con los involucrados, además de tuits de la chica en los que calificaba a los rugbiers como “encubridores que merecen ser escrachados”.

En uno de esos mensajes, la chica decía “el que me sacó la foto hace una hora que se reía del sticker, yo estoy llorando hace dos días”. En otro refería que las imágenes fueron tomadas por una tercera persona, y en uno más, que “en vez de tomar dimensión de la gravedad de lo que hicieron y hacer al menos una autocrítica, se siguen riendo en sus grupos”.

 

 

 

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