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Opinión |PANORAMA NACIONAL
Afloran en la superficie las discrepancias en el Gobierno

Alberto Fernández sufre el condicionamiento de Cristina a las negociaciones de Guzmán con el FMI. Y ordena una defensa cerrada de Frederic ante una nueva embestida de Berni. Las disputas que provocó la reaparición de Macri

Afloran en la superficie las discrepancias en el Gobierno

El presidente Alberto Fernández, durante la cumbre por los 30 años del Mercosur / Télam

Mariano Spezzapria

Por: Mariano Spezzapria
@mnspezzapria

28 de Marzo de 2021 | 02:29
Edición impresa

Alberto Fernández piensa que su autoridad política está siendo debilitada desde el propio Frente de Todos. El Presidente lo comentó entre sus colaboradores de mayor confianza, en la semana en que Cristina Kirchner condicionó las negociaciones del ministro de Economía, Martín Guzmán, con el Fondo Monetario Internacional. La relación entre el mandatario y la Vice no pasa por su mejor momento.

Ya no se trata de comentarios que aparecen en los medios de comunicación o del señalamiento de dirigentes opositores. El propio Alberto Fernández recibe algunas actitudes de Cristina y del gobernador Axel Kicillof -como sentar al ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, en la primera fila del acto de Las Flores- como provocaciones políticas que cada vez le pesan y lo irritan más.

El clima interno está espeso en el Gobierno. El Presidente viene de perder algunos ministros que él mismo eligió -como Marcela Losardo y María Eugenia Bielsa- y en cada caso, los reemplazos surgieron del kirchnerismo. Mañana asumirá Martín Soria en la cartera de Justicia y si bien no es un seguidor a ultranza de Cristina Kirchner, asimiló en el último año el discurso del “lawfare”.

Martín Guzmán regresó de EE UU convencido de que ya tiene un acuerdo con la titular del FMI

 

Alberto F. no estaría dispuesto a seguir perdiendo ministros. Por eso, ordenó al Gabinete una defensa cerrada de Sabina Frederic tras el encontronazo de Berni con el segundo de la ministra, Eduardo Villalba, cuando apareció sana y salva la niña M. en inmediaciones de Luján. Frederic tuvo una foto con Santiago Cafiero y recibió la visita de intendentes del PJ del Conurbano.

La ministra de Seguridad y los jefes comunales acordaron el desembarco de la Gendarmería en sus distritos sin intervención de Berni, quien hasta ahora viene digitando la localización de la fuerza federal a partir de un mapa del delito. El verborrágico ministro bonaerense está definitivamente apuntado por la Casa Rosada: allí sólo aguardan a que reaccione para pedir públicamente su renuncia.

EL RESULTADO DEL VIAJE DE GUZMÁN

Martín Guzmán regresó de los Estados Unidos convencido de que ya tiene un acuerdo con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, y así se lo transmitió al Presidente. La mesa chica de la Casa Rosada aguarda ahora el momento oportuno para comunicar el eventual entendimiento, pese al corset político que le puso Cristina Kirchner a las negociaciones con el organismo. El ministro dio ayer otra muestra de que entiende cómo moverse en el variopinto mundillo peronista. En una declaración por Twitter, no hizo referencia alguna a las ideas de Cristina sino que calificó de “falsa” una afirmación del ex presidente Mauricio Macri, quien sostuvo que la Argentina está tomando deuda a tasas del 18 por ciento en dólares. El ministro terminó el día presenciando la sesión sobre el impuesto a las Ganancias.

El oficialismo le dio aire al presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, para empujar una iniciativa tendiente a recomponer el castigado bolsillo de la clase media, que quedó desamparada en medio de la pandemia, dado que no cuenta con planes sociales estatales ni con la espalda financiera de los sectores más pudientes. Aunque está disminuido, ese sector de la sociedad es determinante para inclinar la balanza electoral.

INTENSO DEBATE EN DIPUTADOS

La oposición se resistió ayer a ser una convidada de piedra en la maratónica sesión de la Cámara baja. Y planteó más de una treintena de cuestiones de privilegio con asuntos controversiales como la situación de los derechos humanos en Formosa; la escasez de vacunas contra el COVID-19 y la salida de la Argentina del Grupo de Lima, lo que fue interpretado como un apoyo al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

Alberto Fernández le ordenó al Gabinete una defensa cerrada de Sabina Frederic

 

También cuestionó, desde el interbloque de Juntos por el Cambio, el contrapunto que tuvo Alberto F. con sus pares Luis Lacalle Pou (Uruguay) y Jair Bolsonaro (Brasil) en la reunión virtual que se realizó por el treinta aniversario del Mercosur. Algunos diputados como Fernando Iglesias (PRO-CABA) chicanearon que el Presidente quiso tener un gesto de autoridad afuera, porque adentro no lo tiene.

Macri insistió con su percepción de la inestabilidad psicológica de la Vicepresidenta

 

La oposición tiene sus propias disputas internas. La reaparición de Macri sacudió al PRO, a tal punto que salió a escena María Eugenia Vidal; pero a la vez puso al radicalismo en estado de guardia y en deliberación sobre la necesidad de tener un candidato presidencial propio en 2023. Tras las elecciones partidarias en Córdoba, Buenos Aires y la CABA se fortaleció la figura de Martín Lousteau.

Pero en la política no todo se resuelve en las internas. Influye mucho, también, el posicionamiento de los rivales. Cristina Kirchner volvió a elegir a Macri como su “enemigo” preferido y en cambio, ponderó a Horacio Rodríguez Larreta por haberse referido al 24 de marzo ante el silencio que mantuvo el ex presidente. En tanto que Macri insistió con su percepción de la inestabilidad psicológica de la Vice, sobre la que habla en su libro.

El renovado duelo de los ex presidentes llega en mal momento, cuando se multiplican las señales sobre la inminente llegada de la segunda ola de coronavirus a la Argentina. Luego de haber reconocido la escasez de vacunas y de suspender los vuelos con Brasil, Chile y México, el Gobierno procura por todos los medios no tener que regresar a la Fase 1 de cuarentena estricta, que aplicó con rigurosidad en 2020.

Pero este año, que es electoral, implicaría prácticamente un suicidio político para el oficialismo insistir con la cuarentena, que impidió el colapso del sistema sanitario pero que, a la vez, arrastró a la economía a una crisis de grandes proporciones. Por eso el Gobierno apunta a llegar a las 10 millones de vacunados con la primera dosis, entre mayores de 60 años y personas de grupos de riesgo.

Eso sí, dejará de poner fechas que después no puede cumplir. La demora en la vacunación también podría debilitar la autoridad presidencial.

 

 

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