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La Ciudad |Una tradición que cede terreno en la mesa de los platenses
La carne, en picada: no sube el precio ni la venta

Según analizan en las carnicerías, la pérdida del poder adquisitivo afecta el consumo, que viene en caída. El pollo y el cerdo aparecen como reemplazo

La carne, en picada: no sube el precio ni la venta

según una proyección, este año bajará más de un kilo el consumo de carne por persona en el país / gonzalo calvelo

22 de Septiembre de 2022 | 02:16
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Hace meses que los precios de la carne están prácticamente congelados, pero las ventas no repuntan. Mientras el año pasado se consumió 47,4 kilos per cápita, de acuerdo a proyecciones actuales, al cerrar el 2022 en Argentina se habrá consumido casi un kilo menos. En el sector se afirma que se produce la misma cantidad de siempre, pero que la baja se debe al golpeado poder adquisitivo de los argentinos.

En el sector de la industria frigorífica a nivel regional le contaron a este diario que el consumo está estancado. Aunque esos 47 kilos por habitante resulten la cifra más baja de nuestra historia.

“Si se analiza de manera global, acá se consumen 118 kilos de proteínas al año y ese es un dato muy bueno. Aunque haya bajado el de la carne vacuna, aumentaron el de pollo y el de cerdo”, apuntó una fuente de la industria.

“Hay una muy buena calidad de carne, pero la venta cayó muchísimo porque a la gente no le alcanza el dinero, a pesar de que el resto de los alimentos tuvieron aumentos muy superiores. Además, se encuentra una gran variedad de precios, acabo de ver el cartel de una carnicería que promovía tres kilos de pata y muslo a 1.500 pesos cuando yo la vendo a 660 pesos”, cuenta Juan Carlos Marchan, al frente de una tradicional carnicería de la zona de 60 y 10.

El comerciante afirma que los aumentos que tuvieron las verduras y los productos de almacén son muy superiores a los que experimentó la carne de vaca.

De acuerdo a datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina el consumo de este año se ubicaría en 46,2 kilos.

Sin embargo, los datos reflejan que de un año a esta parte el precio de la carne aumentó por debajo de la inflación y en los últimos meses las subas no representaron casi nada en relación al aumento de la canasta básica.

“Falta poder adquisitivo y la gente sustituye la carne vacuna por otras proteínas como la carne de pollo y cerdo; la producción argentina de carne es la misma en los últimos 20 años, unos 3 millones de toneladas anuales”, agregó el empresario.

más que en estados unidos

Con una mirada optimista se indica que el porcentaje de consumo nacional no es malo si se lo comprara con los 35 kilos de carne vacuna anual que ingiere cada habitante de Estados Unidos.

“Para Argentina es una caída según parámetros históricos, pero a nivel mundial sigue siendo un consumo bueno”, asegura la fuente.

En respuesta a este inusual “estancamiento” de los precios de la carne, en el sector se menciona que tiene que ver con el bajo consumo y con una oferta que no disminuye.

Desde hace meses el precio de la carne vacuna no aumenta y tampoco el de la hacienda. Eso a pesar de que los costos de la producción, la industria y el comercio soportan incrementos como por ejemplo el de engorde, energéticos y otros.

Otro problema que se plantea en la actividad es que a partir del próximo 1° de noviembre el abastecimiento de la carne vacuna se hará con el producto cortado para evitar que los trabajadores del transporte hombreen las media reses - ver aparte -.

Se espera que el Gobierno de una nueva prórroga o que permita sacar guías hacia la calle que permitan manipular la carne sin hacer esfuerzos.

“Los frigoríficos van a tener que destinar personal para hacer los cortes, se van a tener que embolsar los productos y, seguramente, agregar transportes porque las media reses que entran enteras al ser cortadas ocuparán mayor espacio”, analiza Marchán, quien se niega a comprar carne cortada porque indica que se le complicará el control de los kilos y, lo que considera más grave, es que todos los gastos extras deberá soportarlos el consumidor.

Según su opinión, todos los cambios que se hicieron con el correr de los años fueron para hacer rendir más al animal. “Antes la última tira de asado se vendía por falda y la tapa de asado también es algo que se comercializaba como falda”, reflexiona.

“cuatro meses sin aumento”

Mariano Colaianni, otro carnicero platense, también dice que, a diferencia del pollo y del cerdo, la carne vacuna no aumenta desde hace al menos 4 meses. “La bondiola se fue a 1.700 pesos el kilo - un valor cercano al del lomo de vaca - y no alcanza la producción nacional-, por eso se importa de Brasil”, apunta.

En su comercio se vende más carne vacuna que de pollo y como referencia se indica que un asado para una familia tipo de dos adultos con dos hijos ronda los 5 mil pesos. La suma incluye entre unos dos kilos y medio de carne, medio kilo de chorizos, medio kilo de chinchulines, una rueda de morcilla y el carbón.

Para orientar a los clientes, en ese comercio se señala que el costo de un asado ronda los mil pesos por persona

La relación de precios entre el pollo y el asado, de 3 a 1, la más baja en cuatro años

Vale recordar que en agosto, según el Indec, la inflación fue de 7 por ciento y en los últimos doce meses acumula 79 por ciento.

La carne, uno de los alimentos preferidos por los argentinos subió en agosto 1,2 por ciento según la medición del IPCVA y 64 por ciento en los últimos doce meses, es decir, tiene un retraso de 15 puntos porcentuales respecto de la inflación promedio.

Una variable del precio es la alta oferta ganadera que se nota en las categorías livianas y en novillos. También se aprecia oferta alta de carne de pollos y cerdos que suben más que la carne vacuna pero que medidos por kilo tienen un precio inferior.

Con poco en el bolsillo es lógico que el consumidor se incline por el pollo o el cerdo porque aunque hayan tenido subas mayores resultan más accesibles. Un kilo de carne cuesta más de mil pesos, uno de cerdo 800 pesos en promedio y el pollo entero 365 el kilo.

De acuerdo con la medición del IPCVA la relación pollo asado es de 3 a 1, se ubica dentro de los promedios históricos, pero es la más baja en 4 años.

 

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