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Por abusos a niños de entre 10 y 14 años

Comenzó a puertas cerradas el juicio contra el cura Justo Ilarraz

El juicio oral contra el cura Justo José Ilarraz, acusado de haber abusado de siete niños de entre 10 y 14 años, comenzó ayer en la ciudad de Paraná a puertas cerradas y con el testimonio de tres de los denunciantes, uno de los cuales pidió que el religioso no esté presente al momento de dar su declaración.

El juicio que se desarrollará a puertas cerradas, tiene también como testigos a curas y obispos y la sentencia se leerá con público de acuerdo a lo que resolvió el tribunal.

Al sacerdote, a quien se lo juzga en la causa caratulada “Ilarraz, Justo José sobre promoción a la corrupción agravada”, se lo acusa de haber abusado de siete adolescentes, de entre 10 y 14 años, que cursaban en el seminario donde él se desempeñaba como precepto.

El primer testimonio que se escuchó fue por espacio de tres horas y el cura no estuvo presente en la sala, a pedido de la víctima.

Ilarraz llegó a los tribunales pasadas las 8, en silencio y acompañado por su hermano y una hora más tarde, una fuerte escolta policial lo acompañó por los pasillos internos del palacio judicial hacia la Sala de Audiencias Número 1.

En ese recorrido, Ilarraz estuvo inaccesible para la prensa que, junto al personal policial, lo acompañó hasta la puerta, donde lo esperaban además, integrantes de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico que al grito de abusador hicieron sentir su presencia.

Una chica, hija de una víctima del cura, rompió en llanto al verlo pasar.

“Esperamos un castigo ejemplar. Una sentencia que signifique una reparación histórica”, dijo Liliana Rodríguez, integrante de la Red, al precisar cuál era la expectativa de la agrupación frente al proceso.

“Esta sentencia tiene que ser una reparación para los valientes que se animaron a hablar. No es que esperaron treinta años. Pudieron hablar después de treinta años”, dijo Rodriguez, que además es psicóloga.

“Estamos de acuerdo en no compartir el mismo espacio físico. No todos podemos reaccionar de igual modo”, dijo la profesional en referencia a la situación de las víctimas frente al religioso.

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