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Mery Granados en La Plata: “Quiero ser auténtica, no quiero hacer cualquier cosa”

La cantante, hija del cómico y músico rosarino, llega a la Ciudad el jueves para presentar su segundo disco, “10mil metros de felicidad”

Mery Granados en La Plata: “Quiero ser auténtica, no quiero hacer cualquier cosa”

Mery Granados, en la redacción de EL DIA / Sebastián Casali

9 de Diciembre de 2019 | 04:05
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“Yo quería ser cantante, pero no lo pensaba como un trabajo, lo pensaba como un sueño. Desde chiquita que canto, pero cuando sos chico soñás, pero no sé si pensás que se va a hacer realidad. Querés ser astronauta”, cuenta Mery Granados entre risas: ese sueño se hizo realidad para la, hoy, cantante de 27 años, que acaba de lanzar su segundo disco, “10mil metros de felicidad”, que mostrará en La Plata, en la sala de 43 entre 7 y 8, el jueves.

Y todo comenzó en con su papá, el comediante Pablo Granados, en la casa donde se escuchaba “desde tango hasta Christina Aguilera”. Allí, Mery se pasó su juventud cantando, cantando mientras cocinaba, barría, estudiaba, cuando fuera, y pronto su papá comenzó a componer canciones para ella. Todo en plan hobby. Pero “en un momento vino mi papá con un tema: ‘Sería más fácil’. Y ahí empezó todo, con ese tema”.

Un camino que hizo al lado de Pablo, que compuso los temas de sus dos discos. “’El trae el tema y después vemos si le cambiamos algo, somos una sociedad”, revela Mery sonriente el método, en diálogo con EL DIA: de esa forma, la dupla ha lanzado ya dos discos (el primero fue “Con las alas puestas”, de 2017) y un total de 23 temas propios.

El padre de la familia artística de raíz rosarina (Migue Granados, hermano de Mery, también tiene, claro, una carrera en los medios; y colabora en una canción del último disco de su hermana) llegará con su hija el jueves a la Ciudad, para aparecer de invitado en algunos temas, incluido el principal hit de Mery, “Mariposas”. El show, además, repasará todo el disco nuevo, varios temas del disco viejo y, claro, algunos covers, otra de las claves que llevaron a la artista a más de 300 mil seguidores en Instagram.

EL OFICIO

Equilibrar canciones propias y covers es un acto de malabarismo, pero Mery dice que no cuesta demasiado. Y abraza las versiones: “Los covers están buenos, tenés una relación con la gente que te sigue en las redes que te piden una canción para hacer, y si no te conocen tanto llegás con un cover a mucha gente, y desde ahí llegan a escuchar tu música propia”, dice quien tiene en Spotify dos discos acústicos de versiones junto a Juani Bernal, su compañero de ruta. En esos dos discos suenan, en la voz dulce y sincera de Mery, desde “Somewhere over the rainbow” a “Bajan”.

“Papá (Pablo Granados) trae un tema, y después vemos si lo cambiamos: somos una sociedad”

Mery Granados,
cantante

 

“Le estamos agradecidos a los covers: empezó todo por ahí”, afirma Mery. Y relata ese comienzo, haciendo videos para las redes de himnos pop. “Al principio Instagram tenía videos de 15 segundos. Me daba mucha vergüenza cantar en público, y nunca había publicado nada cantando en las redes, así que empecé haciendo videos de 15 segundos filmando solo por abajo de la nariz, me fui animando”, se ríe. Pero entonces, un nuevo desafío: “¡Llegaron los videos de un minuto! Y ahí, empezamos a buscarle una vuelta a la parte de la creatividad visual, para que no solo escuchen la canción”, lanza.

“Son plataformas en que podés hacer música, pero si no ofrecés algo para ver, te vas. Porque la música ahora no solo entra por los oídos, ahora tenés que ver lo que pasa durante esa canción”, explica.

EL HUMOR

El gen Granados, ese don para el humor del que hizo gala el rosarino en los 90 (no solo en la pantalla de “VideoMatch”: como olvidar un par de hits de su banda paródica noventosa Macaferri & Asociados), afloró en aquel momento: Mery se filmó cantando en la ducha, cantando haciendo un huevo frito, arriba de un changuito, en la aerosilla en Bariloche... “Cantábamos en lugares raros... y a la gente le encantó”, cuenta Mery. “Ahí salió el primer disco y se juntó todo”.

Claro que ese fue el momento donde el oficio de ser cantante se volvió real para Mery... lo que conlleva responsabilidades: Instagram es un amante exigente, que para sostener la visibilidad exige contenido nuevo constantemente, lo que lleva a muchos artistas a dedicarse más a las redes que al arte, y verse luego abrumados.

Pero nada de eso, dice Mery, le sucede a ella. “En las redes hago cosas que me gustan, porque quiero ser auténtica, no quiero hacer cualquier cosa. Y me dedico a esto, lo disfruto. Y trabajar de cantar es lo que siempre soñé”.

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