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Panorama nacional

La proyección electoral de Macri abre dudas en Cambiemos y en el FMI

Los sondeos de opinión muestran que la imagen positiva del Presidente sigue muy baja a raíz de problemas como la inflación y contrasta con el prestigio que reúne en el exterior

La proyección electoral de Macri abre dudas en Cambiemos y en el FMI

kicillof, en su encuentro con los tècnicos del fmi / web

Mariano Spezzapria

@mnspezzapria

Los enviados del Fondo Monetario sacaron una conclusión tras su ronda de encuentros con dirigentes de la oposición al Gobierno de Cambiemos. Aunque pertenecen a distintos espacios políticos, ni uno solo de ellos les garantizó que el acuerdo que firmó Mauricio Macri seguirá en pie en caso de que el Presidente no consiga la reelección este año. Todo lo contrario: les advirtieron que habrá que renegociar porque la deuda se hará impagable.

El diagnóstico de la oposición es unánime. Desde Juan Manuel Urtubey, el gobernador de Salta cuya política es no confrontar con la Casa Rosada; hasta Axel Kicillof, que encarna una mirada contrapuesta al programa económico de Cambiemos, piensan que el año próximo se hará imposible cumplir con los vencimientos externos. La misma posición tiene Sergio Massa, que se reunió con los técnicos del Fondo Monetario Internacional a fines de 2018.

De esta situación se pueden sacar tres conclusiones: la primera es que se trata de un asunto en el que todo el peronismo –en sus distintas variantes- está de acuerdo; la segunda es que Macri no pidió el aval de la oposición [hubiera sido inútil] antes de recurrir a un prestamista de última instancia como es el Fondo; y la tercera es que el organismo ya sabe que sólo puede confiar en el Presidente para mantener el programa a flote más allá de diciembre, aunque es posible que dado el cumplimiento de las metas el Fondo acepte una renegocación con el gobierno.

Los enviados Roberto Cardarelli y Trevor Alleyne no dudaron en consultar al ministro Rogelio Frigerio sobre las perspectivas electorales del Gobierno, en una visita a la Casa Rosada tras los encuentros con Urtubey y Kicillof, además del próximo que tienen en agenda con Roberto Lavagna. El ex ministro de Economía se convirtió en un punto de referencia en el mapa político, dado que el arco opositor ofrece más dudas que certezas sobre las candidaturas.

Si bien los enviados del FMI aclararon a sus interlocutores que el organismo colabora en un plan de estabilización de la economía argentina –tras la mega-devaluación del año pasado-, lo cierto es que también están interesados en que se cumplan los compromisos tomados por Macri. Entre ellos, las reformas del mercado laboral y del sistema previsional; y la modificación de la carta orgánica del Banco Central para que no pueda financiar al Tesoro.

Blanqueo laboral

Esta última iniciativa será enviada al Congreso por el Poder Ejecutivo el primero de marzo, el mismo día en que comenzarán las sesiones ordinarias con la presencia de Macri. En tanto que la reforma laboral será en cuotas: el Gobierno empezará con un blanqueo que seguirá la línea del anuncio del Presidente del último jueves, bajando las cargas patronales para empresas que pasen en blanco a los empleados, en la búsqueda de formalizarlos.

Se trata de una apuesta oficial para que a mitad de año haya medio millón de trabajadores formales más y se quiebre la tendencia producto de la caída de la actividad económica. En el campo previsional, la discusión quedaría para el próximo gobierno, sea cual fuere su signo político. En la Argentina hay nueve millones de jubilados y pensionados, con lo cual el aporte de los trabajadores activos no alcanza para mantener en equilibrio del sistema de reparto, sin contar el impacto de los fondos destinados a los planes sociales.

En un año electoral, ese debate de fondo no tiene ninguna chance de prosperar. El oficialismo está aferrado al mantenimiento de la paz cambiaria en primer lugar; y en la baja de la inflación en segundo orden. Así lo comprobó un grupo de intendentes de Cambiemos que visitó al presidente del BCRA, Guido Sandleris, para conocer de buena fuente cómo seguirá el comportamiento del dólar. “Seguirá estable, siempre y cuando ustedes ganen las elecciones”, replicó con ironía.

Entre los intendentes hubo risas nerviosas. La economía es una variable que no manejan, pero a nivel territorial todos los días se topan con alguien que se queja por la inflación. Por eso no cayó bien dentro de Cambiemos la suba del 2,9% que midió el INDEC para enero, puesto que el incremento se basó sobre todo en el encarecimiento de los alimentos. Además, Macri quedó expuesto: un día antes había afirmado que la inflación estaba bajando.

Aún así, el Gobierno evalúa puertas adentro que desde diciembre cambió la tendencia y se constatan salarios reales positivos, encima de la inflación. Esa es la teoría del ministro de Producción, Dante Sica. También apuntan como una buena señal la baja de la tasa de interés del 69% al 44% después de la última crisis; y el aumento de permisos para la construcción.

Gira presidencial

Mientras el Congreso está prácticamente vacío y la Justicia federal trabaja a toda máquina en la causa de los cuadernos –este domingo será trasladado a Dolores el abogado Marcelo D´Alessio, detenido e imputado por presunta extorsión-, Macri iniciará mañana una gira de ocho días que lo llevará a India, Emiratos Árabes y Vietman, a la cabeza de una delegación de 250 empresarios y con invitados especiales como el diputado Martín Lousteau.

La presencia del ex ministro de Economía de Cristina Kirchner y ex embajador de Macri en Washington obedecería a la necesidad de que no se convierta en una piedra en el zapato en la interna de Cambiemos, de la mano de radicales díscolos a la conducción del PRO. A tal punto, que no faltan quienes piensan que el Presidente debería ofrecerle la candidatura a senador nacional por la Capital, para quitarle un posible rival al alcalde Rodríguez Larreta.

En el campo internacional, Macri se mueve como un pez en el agua. Ya lo demostró con el éxito de la cumbre del G20 a finales del año pasado y con el respaldo financiero inédito que le dio el FMI a la Argentina. También tiene un papel importante en la región contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. Pero en el plano doméstico, donde se juega su destino político, el Presidente sufre una caída de su imagen que preocupa a sus funcionarios.

“En mi distrito tiene sólo 22 por ciento de imagen positiva”, admitió un “sin tierra” del tercer cordón del Conurbano, con despacho en un importante organismo nacional. A su vez, un intendente bonaerense de Cambiemos mostró su desconcierto con una frase peculiar: “Acá, si Cristina va con el Pato Donald de candidato a gobernador, gana igual”, deslizó. La inquietud que existe entre los dirigentes oficialistas ya no queda entre cuatro paredes.

De hecho, la expresan en decisiones desafiantes: el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, anunció el desdoblamiento de las elecciones para el 16 de junio. Lo mismo había hecho su colega mendocino Alfredo Cornejo, quien preside la UCR. Aún así, en la Casa Rosada insisten con la estrategia de polarizar con el kirchnerismo, que les dio resultados en 2015 y 2017 pero que ahora –en el actual contexto económico- abre dudas en el propio oficialismo.

 

 

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