Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
ANÁLISIS

Una reacción política en clave económica y electoral

Una reacción política en clave económica y electoral

Por MARIANO SPEZZAPRIA

@mnspezzapria

Nicolás Dujovne, el ministro de Hacienda, giró la cabeza y clavó la vista al frente, como si quisiera bloquear lo que estaba escuchando. Dante Sica, uno de sus colegas en el Gabinete, afirmaba -sentado justo a su lado- que el Gobierno tendrá desde ahora mayor “poder sancionatorio” contra las empresas que abusen de los aumentos de precios.

La escena tuvo lugar ayer en la quinta de Olivos, hasta donde Dujovne y Sica llegaron acompañados por otra ministra, Carolina Stanley, para explicar las medidas económicas que acababa de adoptar el Gobierno: básicamente, un paquete anti-crisis que busca aplacar el mal humor social que impera entre los argentinos.

El propio Gobierno enfiló en esa dirección cuando Mauricio Macri optó por dar un mensaje desde la casa de una familia de clase media del barrio porteño de Colegiales, donde prometió que su administración le “ganará la batalla a la inflación”. El Presidente no lo dijo, pero en esa contienda se jugará buena parte de su suerte electoral este año.

El alivio efectivo –o al menos una sensación asimilable- de los exhaustos bolsillos de las familias será determinante para saber si Macri estará en condiciones de obtener los votos para la reelección. Esa misma lógica guía a los gobernadores de Cambiemos –entre ellos la bonaerense María Eugenia Vidal- que demandaron a la Casa Rosada una reacción política.

Los gobernadores radicales Alfredo Cornejo (Mendoza) y Gerardo Morales (Jujuy) vienen siendo especialmente enfáticos para advertir que si la economía real no mejora, entonces Cambiemos tendrá que despedirse del poder a nivel nacional. En sus provincias están más protegidos, porque utilizaron la herramienta del desdoblamiento electoral para despegarse de Macri.

Vidal lo intentó, pero no pudo seguir ese camino en la provincia de Buenos Aires. Aunque existe un consenso en torno a que las medidas económicas del Gobierno nacional buscan generar un impacto favorable en el Conurbano, que es determinante para la reelección de la Gobernadora y la del propio Macri. El congelamiento tarifario en la región metropolitana así lo sugiere.

Dujovne se esforzó ayer por transmitir una idea contraria: “Mal podríamos pensar en trabajar para la próxima elección, si no somos como otros gobiernos que en el altar del presente, queman el futuro”, definió el ministro de Hacienda, invocando recordadas medidas de la gestión de Cristina Kirchner –principal rival política de Macri-, a las que calificó de “fracasadas”.

Sin embargo, Dujovne terminó la conferencia ponderando el programa Precios Cuidados, que inició el Gobierno anterior ante un proceso inflacionario y que la actual administración mantuvo y amplió. A tal punto, que el corazón de los anuncios de ayer fue el acuerdo con los supermercados y las empresas para fijar los precios de 60 productos de la canasta básica.

Aunque tal vez el techo que el Banco Central estableció para la cotización del dólar hasta fin de año en $51,45 podría ser más efectivo para el combate de la inflación. Dujovne sostuvo, en ese sentido, que la Argentina está “dejando atrás la inestabilidad cambiaria” que disparó la cotización de la divisa norteamericana en 2018 y provocó un fenomenal aumento de los precios.

Tanto es así, que de acuerdo al INDEC la inflación trepó al 4,7% mensual y a más del 54% anual en marzo último. No obstante, Dujovne sostuvo que empezará a bajar desde mayo, ya que marzo y abril suelen ser los peores meses para el aumento de precios. “Son anormalmente altos”, remarcó el ministro y dijo que por eso las medidas “ayudarán a transitar mejor los meses que vienen”.

El propio Dujovne había presentado previamente el paquete anunciado como “transitorio”, con vigencia hasta tanto el Gobierno logre domar la inflación. Y habló de un “pacto de caballeros” con los empresarios, relativizando los controles que puede ejercer el Poder Ejecutivo que, en cambio, reivindicó el ministro Sica. Se reflejaron así distintas concepciones para enfrentar el problema.

Por un lado se podría ubicar al presidente Macri, a su jefe de Gabinete Peña y a Dujovne, que son refractarios al intervencionismo económico; y por el otro a ministros como Sica, Stanley y los gobernadores de Cambiemos –tanto los del PRO como los de la UCR- que no vacilan en impulsar una heterodoxia económica propia de quienes miran la economía desde la política.

“Con el decreto de lealtad comercial, vamos a poder actuar dentro del mercado. Tendremos instrumentos fuertes para ello”, precisó Sica en la conferencia, de la que participó EL DIA. De todos modos, en Olivos quedó en claro que tanto unos como otros privilegian el pragmatismo antes que la pasividad política frente a la inercia negativa que lleva la economía.

Pero como en todo emprendimiento de tenor pragmático, existe también una cuota de improvisación. El Gobierno transmitió ayer esa sensación, seguramente urgido por los tiempos del calendario electoral.

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla