Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Buscar
Dólar Oficial $105,13
Dólar Ahorro/Turista $173.46
Dólar Blue $197,00
Euro $121,23
Riesgo País 1664
"Borom Taxi", viaje a la ciudad interna que tejieron los inmigrantes

Andrés Guerberoff apunta su cámara a Mountakha, un migrante senegalés que sueña con ser actor mientras se las rebusca en Buenos Aires, en un híbrido entre ficción y documental que se verá mañana en el marco del Festifreak

"Borom Taxi", viaje a la ciudad interna que tejieron los inmigrantes
14 de Octubre de 2021 | 01:00

Mountakha es un inmigrante senegalés recién llegado a Buenos Aires: no consigue trabajo de camionero, su oficio en Dakar, por lo que comienza realizando algunos trabajos informales. Pero, mientras la pantalla fría del celular ilumina la saudade de su rostro mientras charla con los que quedaron atrás, también se imagina un futuro ligado a la actuación, justo cuando uno de sus compañeros de pensión se descubre interesado en hacer cine: “Borom Taxi”, que se verá mañana (a las 19 en el Select) en el Festifreak en el marco de la competencia de largometrajes argentinos, es así la historia de una soledad, pero también de una comunidad.

¿Es un documental, una ficción? “Es un trabajo muy libre en ese sentido”, responde el director del filme, Andrés Guerberoff, en diálogo con EL DIA. “Nunca me propuse hacer un documental en el sentido más estricto. Sí puedo decir que el aspecto donde siento más la esencia del documental es que a través de ciertos recursos ficcionados, ciertas historias puestas en el personaje que quizás pertenecían a sus colegas migrantes, o situaciones que inventábamos, en toda esa combinatoria de recursos, me fui dando cuenta de que tenía una intención sincera de documentar algo, de tratar de encontrar cierta esencia de lo que yo percibía de ese personaje que iba conociendo mientras pasaba el tiempo”.

Esa esencia, que se reveló a Guerberoff durante un proceso de años en el que iba filmando y editando el material, se enfrenta a un espectador que a menudo pasa por al lado de los inmigrantes que llegaron a nuestro país sin prestar atención, sin imaginar “la ciudad interna” que han tejido en nuestro país. “Cuando me adentré en ese mundo, fui conociendo más de esos personajes, de esos rostros, de esos lugares ocultos de la ciudad. Toda esa experiencia que estaba viviendo sentía que tal vez podía valer la pena compartirlo con otros”, dice Guerberoff.

Por otro lado, el realizador que firma con “Borom Taxi” su primer largometraje afirma que esa hibridación entre ficción y documento “es innata del medio, está impreso en los orígenes del cine. Está esa anécdota de Muybridge: al sacar las fotos del caballo en movimiento, como no había suficiente luz para que se viera el movimiento, la silueta, y hacer una comprobación de que el dispositivo funcionaba y que el caballo efectivamente galopaba levantando las cuatro patas del suelo, se necesitó trucar las placas, dibujar los contornos que salían impresos de forma débil. Esa misma situación de artificio dentro de un documento se vio desde el inicio mismo del cine: ‘La salida de los obreros de la fábrica’ (el primer documental, realizado por  Louis Lumière) tampoco fue una situación que sucediera naturalmente, por ejemplo”.

EL DESCUBRIMIENTO

La historia de Mountakha y “Borom Taxi” le llegó a Guerberoff “hace varios años, cuando estaba escribiendo una historia que mezclaba ficción y documental”, cuenta el director. “No era sobre inmigración, pero en un momento se abría una tangente y había una pequeña historia de dos vendedores africanos con sus maletines, que en aquel momento era algo relativamente novedoso en Buenos Aires”.

El equipo de trabajo consiguió algún pequeño fondo para comenzar a filmar, “y decidimos que podía ser una buena idea empezar filmando esa tangente. Ahí me acerqué al tema, para filmar esos 10 minutos: investigué, busqué locaciones, personajes para filmar, conocí algunas fiestas religiosas y algunas personas, y se me despertaron deseos de conocer más, de retratar esos rostros y lugares, esos momentos de la juventud de esas personas viviendo esas vidas, en un lugar que les era hostil”.

Las puertas las fue abriendo de forma paulatina, mientras entablaba vínculos y descubría una cultura “muy comunitaria, del compartir”, donde muchos se interesaban en el proyecto y colaboraban con los rodajes: Guerberoff incluso conoció a un joven de familia de cineastas, cuyo padre es un realizador conocido por el hecho de haber fundado una escuela de cine en Senegal y que conocía a las figuras del cine de su país.
“Fue una pieza clave”, relata. “Nos conocimos un día en la calle, mientras yo filmaba solo con la cámara. Ese día estaba la policía estacionada: ellos tienen mucho tiempo muerto en el que la policía está en el lugar y no pueden vender, solo pueden esperar. Entonces nos quedamos charlando, me contó que quería participar en la película, y me terminó ayudando mucho a organizar cosas, a conseguir acceso, contactos, junto con otros chicos que conocí que se dedican a filmar”.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Básico promocional
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$30.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $305.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla