Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Buscar
Espectáculos |LA VIGENCIA DE UN CLÁSICO
“Casablanca”: pensada para el teatro, tuvo un rodaje caótico pero logró hacer historia

Cumple 80 años una de las mejores películas del cine: frases célebres, una canción inolvidable y una historia de amor que deja sin aliento

“Casablanca”: pensada para el teatro, tuvo un rodaje caótico pero logró hacer historia

Las imágenes corresponden a la edición de EL DIA del miércoles 24 de noviembre de 1943 en la que se anunciaba el estreno de “Casablanca” en el cine teatro Astro de la calle 48

26 de Noviembre de 2022 | 03:20
Edición impresa

“Debes recordar esto: un beso es aún un beso, un suspiro es solamente un suspiro, las cosas fundamentales suceden a medida que pasa el tiempo”. Y “Casablanca”, que hoy cumple 80 años desde su estreno en Nueva York el 26 de noviembre de 1942, es una pieza fundamental de la historia del cine, cada vez más valiosa a medida que pasa el tiempo. Y sí, “tócala de nuevo, Sam”.

Lo curioso es que la historia de amor interpretada por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman casi no sucedió, al menos, en el cine: “Everybody comes to Rick’s”, escrita por Murray Burnett y Joan Alison, nunca llegó a estrenarse en Broadway, pero sí lo hizo su adaptación cinematográfica, “Casablanca”, una película que estaba destinada a ser una producción menor de la Warner y que tuvo un rodaje caótico.

El argumento de la película enfrenta a un expatriado estadounidense (Bogart), propietario de un popular café en Casablanca, ante la tesitura de ayudar a escapar a su antigua amante (Bergman) y a su marido fugitivo de los nazis. El protagonista se debate entre el amor y el idealismo.

En el contexto de filmes de propaganda realizados durante la Segunda Guerra Mundial, es un testimonio de la resistencia contra la tiranía y un retrato de la naturaleza humana ante las duras condiciones de un contexto bélico.

El filme dirigido por Michael Curtiz consiguió tres Oscar: a la mejor película, al mejor director y al mejor guión adaptado, para el texto escrito por los gemelos Julius J. y Philip G. Epstein y Howard Kock, que fueron improvisando sobre la marcha.

“El guión se modificaba sin descanso y rodábamos a diario a partir de cero. Nadie sabía en qué lugar ocurría la trama ni cómo finalizaría, lo que desde luego no contribuía a que diéramos verosimilitud a los personajes. Yo le preguntaba a Michael Curtiz, aspirando a precisar de quién estaba enamorada, y él me respondía: ‘Aún no lo sé, mientras tanto...actúe’”, supo contar Ingrid Bergman.

De hecho, los hermanos Epstein tuvieron que abandonar la escritura del guión antes de su fin, y los sustituyó Howard Kock que, lejos del sentido irónico de los Epstein, hizo hincapié en la necesidad de mostrar valores morales. Pero hubo más, en tanto, un cuarto guionista, Casey Robinson, incidió en el carácter romántico de la historia, de forma que el rodaje se vio alterado continuamente. Una situación que no tuvo solución hasta que los hermanos Espstein se reincorporaron al proyecto y el milagro de “Casablanca”, finalmente, sucedió.

Según el American Film Institute, se trata de la tercera mejor película del cine, sólo superada por otros dos clásicos: “Ciudadano Kane”, de Orson Welles; y “El Padrino”, de Francis Ford Coppola.

La película, que además consiguió otras cinco nominaciones para los Premios de la Academia (para Humphrey Bogart, como mejor actor; para Claude Rains, como mejor actor de reparto; además de al mejor montaje, la mejor fotografía, y la mejor banda sonora, a cargo del célebre compositor Max Steiner, candidato al premio por otras 19 películas y ganador en tres ocasiones), ha dejado para la memoria colectiva frases célebres.

Paradójicamente, una de las más memorables es “Tócala de nuevo, Sam”, que no se reproduce literalmente en la película. Lo que realmente dice Ilsa Lund al pianista es: “Tócala una vez, Sam, en recuerdo de los viejos tiempos” (“Play it once, Sam, for old times’ sake”, en su versión original en inglés).

La composición melancólica a la que se refiere es “As Time Goes By”, escrita en 1931 por Herman Hupfeld y recreada en la voz del actor y cantante afroamericano Dooley Wilson, que protagoniza a Sam. Llegó a convertirse en la segunda canción más popular de la historia del cine, según el American Film Institute, tras “Over the Rainbow”, cantada por Judy Garland.

Otra de las citas más recordadas es “Presiento que esto es el comienzo de una gran amistad” (“I think this is the beginning of a beautiful friendship”), la famosa última frase que Bogart le dice a Claude Rains, el prefecto de policía Louis Renault. Curiosamente fue incorporada por Wallis, el productor, una vez finalizada la grabación.

Y, por último, “Siempre nos quedará París” (“We’ll always have Paris”), convertida en cliché para cinéfilos, se la dice Bogart a Bergman cuando se despide para siempre. Con la decisión tomada, evoca lo imborrable de lo compartido, y remate un final que deja sin aliento.

El estreno de la película no pudo ser más oportuno: aquel mismo mes, las fuerzas aliadas habían desembarcado en la ciudad de Casablanca y, a principios de 1943, Churchill y Roosevelt se reunían allí para fijar su estrategia en la Segunda Guerra Mundial, en una conferencia a la que también asistieron Charles de Gaulle y Henri Giraud.

Con un título de tal actualidad y dos estrellas como Ingrid Bergman y Humphrey Bogart en cartel, el filme estaba llamado a convertirse en un auténtico éxito en su época, y más tarde en leyenda del cine, mezclando una historia de amor con el patriotismo propio de los tiempos de guerra.

“Debes recordar esto: un beso es aún un beso, un suspiro es solamente un suspiro, las cosas fundamentales suceden a medida que pasa el tiempo”. Y “Casablanca”, que hoy cumple 80 años desde su estreno en Nueva York el 26 de noviembre de 1942, es una pieza fundamental de la historia del cine, cada vez más valiosa a medida que pasa el tiempo. Y sí, “tócala de nuevo, Sam”.

Lo curioso es que la historia de amor interpretada por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman casi no sucedió, al menos, en el cine: “Everybody comes to Rick’s”, escrita por Murray Burnett y Joan Alison, nunca llegó a estrenarse en Broadway, pero sí lo hizo su adaptación cinematográfica, “Casablanca”, una película que estaba destinada a ser una producción menor de la Warner y que tuvo un rodaje caótico.

El argumento de la película enfrenta a un expatriado estadounidense (Bogart), propietario de un popular café en Casablanca, ante la tesitura de ayudar a escapar a su antigua amante (Bergman) y a su marido fugitivo de los nazis. El protagonista se debate entre el amor y el idealismo.

En el contexto de filmes de propaganda realizados durante la Segunda Guerra Mundial, es un testimonio de la resistencia contra la tiranía y un retrato de la naturaleza humana ante las duras condiciones de un contexto bélico.

El filme dirigido por Michael Curtiz consiguió tres Oscar: a la mejor película, al mejor director y al mejor guión adaptado, para el texto escrito por los gemelos Julius J. y Philip G. Epstein y Howard Kock, que fueron improvisando sobre la marcha.

“El guión se modificaba sin descanso y rodábamos a diario a partir de cero. Nadie sabía en qué lugar ocurría la trama ni cómo finalizaría, lo que desde luego no contribuía a que diéramos verosimilitud a los personajes. Yo le preguntaba a Michael Curtiz, aspirando a precisar de quién estaba enamorada, y él me respondía: ‘Aún no lo sé, mientras tanto...actúe’”, supo contar Ingrid Bergman.

De hecho, los hermanos Epstein tuvieron que abandonar la escritura del guión antes de su fin, y los sustituyó Howard Kock que, lejos del sentido irónico de los Epstein, hizo hincapié en la necesidad de mostrar valores morales. Pero hubo más, en tanto, un cuarto guionista, Casey Robinson, incidió en el carácter romántico de la historia, de forma que el rodaje se vio alterado continuamente. Una situación que no tuvo solución hasta que los hermanos Espstein se reincorporaron al proyecto y el milagro de “Casablanca”, finalmente, sucedió.

Según el American Film Institute, se trata de la tercera mejor película del cine, sólo superada por otros dos clásicos: “Ciudadano Kane”, de Orson Welles; y “El Padrino”, de Francis Ford Coppola.

La película, que además consiguió otras cinco nominaciones para los Premios de la Academia (para Humphrey Bogart, como mejor actor; para Claude Rains, como mejor actor de reparto; además de al mejor montaje, la mejor fotografía, y la mejor banda sonora, a cargo del célebre compositor Max Steiner, candidato al premio por otras 19 películas y ganador en tres ocasiones), ha dejado para la memoria colectiva frases célebres.

Paradójicamente, una de las más memorables es “Tócala de nuevo, Sam”, que no se reproduce literalmente en la película. Lo que realmente dice Ilsa Lund al pianista es: “Tócala una vez, Sam, en recuerdo de los viejos tiempos” (“Play it once, Sam, for old times’ sake”, en su versión original en inglés).

La composición melancólica a la que se refiere es “As Time Goes By”, escrita en 1931 por Herman Hupfeld y recreada en la voz del actor y cantante afroamericano Dooley Wilson, que protagoniza a Sam. Llegó a convertirse en la segunda canción más popular de la historia del cine, según el American Film Institute, tras “Over the Rainbow”, cantada por Judy Garland.

Otra de las citas más recordadas es “Presiento que esto es el comienzo de una gran amistad” (“I think this is the beginning of a beautiful friendship”), la famosa última frase que Bogart le dice a Claude Rains, el prefecto de policía Louis Renault. Curiosamente fue incorporada por Wallis, el productor, una vez finalizada la grabación.

Y, por último, “Siempre nos quedará París” (“We’ll always have Paris”), convertida en cliché para cinéfilos, se la dice Bogart a Bergman cuando se despide para siempre. Con la decisión tomada, evoca lo imborrable de lo compartido, y remate un final que deja sin aliento.

El estreno de la película no pudo ser más oportuno: aquel mismo mes, las fuerzas aliadas habían desembarcado en la ciudad de Casablanca y, a principios de 1943, Churchill y Roosevelt se reunían allí para fijar su estrategia en la Segunda Guerra Mundial, en una conferencia a la que también asistieron Charles de Gaulle y Henri Giraud.

Con un título de tal actualidad y dos estrellas como Ingrid Bergman y Humphrey Bogart en cartel, el filme estaba llamado a convertirse en un auténtico éxito en su época, y más tarde en leyenda del cine, mezclando una historia de amor con el patriotismo propio de los tiempos de guerra.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE

+ Comentarios

Para comentar suscribite haciendo click aquí

cargando...
Básico Promocional
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$60.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $490.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla